"No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. [...] Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo"
"No me gusta nada que haga postrarse a un hombre"
"La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres"
Hoy hace 60 años se produjo la mayor batalla de la historia. El 6 de junio de 1944 los aliados desembarcaron el las playas de Normandía. No fue la primera invasión de Europa, el año anterior las tropas aliadas ya consiguieron desembarcar con éxito en italia. Pero la significación de esta fecha se sustenta en lo masivo de aquella batalla. Más de diez mil hombres murieron en las playas Juno, Utah, Omaha, Gold y Sword. La mayoria de ellos eran jóvenes de apenas veinte años que se dejaron el pellejo sobre la arena para librar a Europa del fascismo. El ejemplo de todos aquellos que lucharon por defender la democracia debería seguir hoy vivo. No bastan los homenajes, sino las acciones. El heredero de Franklin D. Roosevelt pisotea la memoria de aquellos ciudadanos-soldados muertos en Normandía. La guerra ilegal, cruel e interesada que sus hombres llevan a cabo en Irak supone una vergüenza en boca de alguien que dice seguir defendiendo aquellos ideales. Sesenta años después de la batalla los EEUU han pasado de liberar Europa a ocupar un país depauperado y dividido, de tener enfrente a la mayor máquina bélica de la historia, a masacrar civiles. Las diferencias están claras, que cada uno saque sus propias conclusiones.