"No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. [...] Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo"
"No me gusta nada que haga postrarse a un hombre"
"La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres"
Hace un par de días murió Terry Schiavo. Ya saben, esa mujer que ha estado dos semanas sin comer ni beber—aunque la pobre no podría haber hecho ni una cosa ni la otra—hasta que ha muerto. No pienso posicionarme en un tema como el de la eutranasia porque creo que cada uno es libre de hacer de su capa un sayo y ya vamos siendo mayorcitos para decidir el cómo y el cuando si nos va viniendo en gana. Hombre, así, a bote pronto, lo de la pobre Terry me parece un poco salvaje. Aunque sintiera menos que un gato de escayola y estuviera hecha un vegetal eso de dejarla morir de hambre y de sed, no sé, qué quieren que les diga. Vaya por delante que creo que la libertad es el bien más preciado—“A las barricadas” dixit—y que para estar hecho un geraneo uno prefiere que le desconecten del enchufe y así de paso utilicen la electricidad para cultivar algún otro tipo de planta con fines más lúdicos. El pobre padre de Terry, además de tenerle unas ganas a su yerno que pa qué, se ha preguntado que qué clase de país es el suyo que permite legalmente un asesinato. A buenas horas mangas verdes. Porque los que ahora se ponen moños por lo de Terry son los mismo—salvo honrosas excepciones—que se apiñan a las puertas de cualquier cárcel para pedir que frían a un tipo cualquiera, casi siempre negro o hispano. Lo de los yuesei no tiene nombre. Y si no les cuento una historia real como la vida misma que sucedió en el país de los cowboys hace unos años. Resulta que al principio de la era espacial los responsables de los futuros vuelos se dieron cuenta que los bolígrafos tradicionales no funcionarían en el espacio. A ver ahora con qué iban a escribir los pobres astronautas americanos. Total, que estos señores encargaron a una asesora que desarrollase un proyecto faraónico para inventar algo que escribiese por esos universos de Dios. Investigaron durante años en busca de un bolígrafo que escribiese en gravedad cero, entre unas temperaturas bajo cero y 300 grados celsius, que fuera irrompible y que fuese capaz de escribir sobre cualquier superficie incluido el cristal. Al finalizar el proyecto se habían gastado 12.000 millones de dólares. Los soviéticos utilizaron un lápiz.
No lo había visto nunca. Mejor dicho, no recuerdo haberlo visto. Al parecer la última vez no fue para tanto y apenas ocupó tres páginas en un diario. Me refiero a la muerte del papa. Por aquellos tiempos andaría yo por los 3 años y como se pueden imaginar me interesaba más aber si Marco encontraría a su mamá. Me pilló en el coche sacando un “compas dic” de Chet Baker-My funny Valentine--. Boletín informativo de Onda Cero y un señor muy triste anunciando que el papa había muerto a las 9 y 37 minutos. Descanse en paz, pensé, aunque el tipo nunca fue santo de mi devoción. Seguí en ello y por morbo más que otra cosa enchufé la COPE. Si alguien iba a estar de luto era la COPE.- Y efectivamente allí estaban todo, y digo TODOS porque repasaron el organigrama de la Conefrencia Episcopal. Impresionante hasta para un agnóstico irrecuperable. Uno tenía la sensación de vivir un momento histórico, como cuando lo del 11-S-M. Momento estelares de la humanidad, que diría Stefan Zweig. Con la muerte de Woytjla asistimos al espectáculo el boato de la institución más antigua del mundo junto con la monarquía nipona. No en balde llevan 2000 años estando donde están y haciendo lo que hacen. Mérito tienen, no vayamos a leches. La Iglesia es una de las instituciones más fascinantes del mundo y de las más complejas en cuanto a funcinamiento. Pero hablábamos de la muerte del papa. Hago notar en este punto mi total indiferencia ante la elección del sucesor de Juan Pablo II. Como persona no religiosa no me afecta lo que la Iglesia diga o deje de decir y prefiero aquello de la moral autónoma de Kant. Que cada perro se lama su…. Aun y así, y dado que uno vive en una sociedad donde estas cosas influyen y tiene familia que va a misa, pues oye, que pongan uno que les guste. Al estilo de este que ha muerto, que les volvía locos. En plan estrella del rock, con su papamóvil, sus jóvenes en estado de éxtasis gritando “Totus tuus”y toda la historia. Porque si una cosa era Woytjla era un superstar. Eso no se lo niega nadie. El papa más mediático de la historia y posiblemente uno de los más humanos. Pese a su integrismo en lo moral también tuvo su puntito el hombre cuando criticó la guerra de Irak o el capitalismo salvaje—parte del mensaje cristiano que los “liberales” olvida no se sabe muy bien por qué—. En fin, que se ha ido uno de los personajes más importantes del siglo XX; una pieza clave en la Guerra Fría y en el colapso del sistema socialista. Cabe preguntarles a los cristianos si creen que la Iglesia está mejor ahora que hace 26 años. Viendo la Plaza de San Pedro parece que no. Aunque me da en la nariz que eso de traerse los curas de latinoamerica es sintomático de algo. Ellos sabrán. Vaya por delante mi pésame por la muerte de Carol Woytjla.
Dos lumis de bandera se ponen a parir en horario infantil. Resulta que una le levantó el maromo a otra en un “reality” que ganaron dos truchas andaluces. Tiene miga. En el resto de cadenas los periodistas serios no paran de repetir lugares comunes: “quien entra en el cónclave papa sale cardenal”; “este ha sido un papa mediático”; “una pieza clave en la caída del telón de Acero”. Imaginación mínima y cultura general escasa en el mundo periodístico. El Santo Padre hasta en la sopa. Las 9 y 37. El camarlengo español de La Rioja. Quien entra Papa sale cardenal. Hasta las narices, oiga. Federico Jimenez Losantos, alias Chiquito de Teruel, alias, Losdemonios, alias Pequeño talibán de sacristía, arremete contra TVE. Qué se habrán creído, qué poca vergüenza (?), panda de rojos ateos bolcheviques. Eso dice de una televisión que parece Tele-Vaticano y en la que a los presentadores sólo les falta llorar. Sigue Chiquito. Un presentador de TVE dice que este papa ha sido el de la “Libertad, igualdad y fraternidad”. Cómo se le ocurre decir tamaña estultez—Chiquito dixit—si ese es el lema de la Revolución Francesa, esa revolución que mató a miles de católicos, esa revolución sanguinaria. Llegamos al límite del paroxismo, creo que me estoy volviendo loco. Chiquito, el liberal, criticando la Revolución Francesa. El liberal echando pestes del origen del estado Liberal. El liberal arremetiendo contra la génesis de las sociedades modernas. El liberal ciscándose tranquilamente en la esencia de lo liberal. Vivimos tiempos extraños.
Están perdiendo el norte. Si es que alguna vez han visto más norte que el que marca lo carpetovetónico. Manda huevos lo del vídeo, que diría aquel. El vídeo referido es el de la fundación FAES, que siempre me trae a la cabeza la palabra latina “fas”—a buen entendedor—. Lo dicho, que cada vez se parecen más a aquellos dóbermans del vídeo de las elecciones del 96. Hasta Chiquito de Teruel se siente traicionado por las maquinaciones del ex. Por lo visto siguen sin digerir lo de la patada en el culo. La electoral, me refiero. No sienta muy bien perder un poder de mayoría absoluta en 72 horas. Y claro, aparecen vídeos como este. Pura propaganda leninista, en el peor sentido de la palabra. Goebles se sentiría—al otro lado del espectro—o gulloso también. Ya saben aquello de que una mentira repetida mil veces pasa a ser una verdad. Porque estos si en algo son especialistas es en meter unas bolas de aquí te espero. Gilipollas deberemos de parecer, porque si no no se entiende el percal. Que a estas alturas los hooliogans del Pepé sigan con lo de que el Pesoe montaron los atentados se puede achacar al talibanismo intrínseco de lo más vetusto de la caverna hispana. Pero que saquen el vídeo en cuestión e intenten hacernos comulgar con ruedas de molino pasa ya de castaño oscuro, mireusté. Aquí no hay más cera que la que arde, y esta gente siguen dale que te pego a ver si por descuido alguien acaba creyéndose su versión. Pero en fin, que sigan con sus vídeos y sus monsergas estos de la fundación facio, al fin y al cabo van a conseguir que se perpetúe la izquierda en el gobierno. Y si no al tiempo.
Asunto: Últimas declaraciones de Acebes En estos momentos, tras la muerte del Papa, se están barajando dos hipótesis. La primera apunta claramente a ETA y es en la que se están centrando todos los esfuerzos. La segunda, de la que aún no se tienen pruebas convincentes, indicarían que el parkinson y la avanzada edad del sujeto han sido la causa de su fallecimiento. Pero repetimos a la ciudadanía que no se deje engañar por lo que digan algunos medios, la hipótesis principal y sobre la cual se está trabajando es la de ETA..
Leí una vez que la vida gusta de jugar a las simetrías. Con el Papa y Rainiero en pleno estado de putrefacción y el amigo Hanover con la parca en los talones, aquí al menda le han mandado a—entre otros menesteres—currarse las esquelas en el segundo diario más vendido de este bendito país. Extraños mundos estos del periodismo patrio y olé. Manda cojones la cosa. Uno, que se cree tan divino e importante porque le da a la tecla de vez en cuando se ve de coleguita de Caronte así por las buenas. Como aquel de los barcos que pasaba lista pero en macabro. Don Fulano, ¡presente! Don Mengano ¡le queda poco, está en pleno infarto! Pues que se avíe que tenemos que cerrar edición y como no salga no se muere como Dios manda. Eso sí, informado va a estar uno de quien estira la pata y quien pone la viruta para pagarle la esquela. Periodismo de altura, lo que yo les diga. Tu familia y tus hijos se acuerdan de ti, Pepe, qué bueno eras y como te lo currabas, cachis en to, es que no somos nadie. Lo normal es empezar por abajo, pero esto es empezar a dos metros bajo tierra. Aunque si lo miran de otra manera tiene hasta su gracia lo del fax con la lista de fiambres y los becarios montando escarnio con el patronímico. Es que ya no se respeta ni a los muertos.
No son trigo limpio, qué quieren que les diga. Uno aun sigue sin entender cómo coño se puede compaginar el marxismo y la boína—como dicen en mi pueblo—. Será que soy un romántico y los experimentos los hago con gaseosa.. El caso es que pese a todo el cirio que se ha montado con lo del Partido Comunista de las Tierras Vascas, el asunto tampoco está como para ponerse a prohibir partidos a diestro y siniestro. Una cosa es que les veas las pintas de abertzales a la legua y otra que no dejes presentar a las elecciones a quien no te caiga bien. Los del Pepé lo tienen más claro que el agua; hay que ilegalizarlos. Lo malo es que si te pones a hacerlo así, a la buena de Dios, al final puede que aparezca un iluminado cualquiera y te ilegalice a ti por la vía la rápida, y aquí paz y después gloria. Así que ya saben, señores del Pepé y Chiquito de Teruel, si ustedes lo tienen tan y tan claro y disponen de esas pruebas tan contundentes, pues se van al juzgado de guardia y ponen allí la denuncia, no jodamos. Porque si no lo único que están haciendo ustedes es marear la alectoris rufa, o la perdiz, que para el caso viene a ser lo mismo.
Un año más y otro 14 de abril. Día propicio para amantes de gorros frigios, banderas tricolores y demás parafernalia izquierdista. Para el resto un día como otro cualquiera. Nada que señalar fuera de los últimos datos del Estudio General de Medios y el alborozo matutino de Chiquito de Teruel. Ya se sabe, aquí semos monárquicos de toda la vida. O por lo menos desde aquel día en que el Juancar salió luciendo medallas de capitán general para meter en cintura a aquel meretérico con bigote que montó un cristo considerable a costa de nuestros amados diputados. Entre aquel sarao y la pública aparición—años antes—de Santiago Carrillo con la rojigualda de sombrero y flanqueado de la cúpula del PCE con cara de estreñimiento, el temita de la República se quedó in albis. Menos mal que nos queda Portugal, y que el ínclito heredero de la corona y su churri periodista están creando una ola de simpatías pro republicanas. Si es que al final las cosas caen por su propio peso. Igualito que la cabeza de Luís XVI.
Suelen aparecer de noche, en cualquiera de esos programas que venden carne por kilos. No suelen pasar de los veintitantos, aunque existen honrosas excepciones. Suelen caracterizarse por un par de domingas siliconadas y unos labios abultados a base de Bótox. En la mayoría de los casos han llegado a la caja tonta por haberse cepillado a algún incauto futbolista, cantante o ninundis por el estilo. A base de explotar sus encantos consiguen su parcela de glória, su momento de fama, su noche en "Crónicas". Pasar por cama ajena nunca había sido tan rentable desde los tiempos de Godoy. Y es que a su manera se lo curran. Con sus domingas esféricas y sus culitos respingones luciendo palmito por platós de medio mundo. Una nueva especie de lumi que cobra en exclusivas sus merecidos estipendios. Yano se lleva lo de que te pongan un pisito y te regalen un visón. Las modernas queridas se lo curran a golpe de pelvis. Qué narices, por fin han descbierto la emancipación de la mujer.
Al pobre Ibarretxe le han dado sopas con ondas. Por mucha cara de circunstancias y mucho cántico en la sede el PNV, lo de anoche fue una derrota en todda regla. Al final parece que lo de su plan se lo va a comer con patatas y aquello del "Estado libre asociado" pasará a la Historia como uno de los grandes blufs de la historia moderna. Con una participación que no llegó al 66% y un Partido Comunista de las Tierras Vascas inflado con los votos de HB y del sector más radical del PNV, el Lehendakari no consiguió el objetivo deseado, a saber, legitimar su proyecto soberanista. Donde las dan las toman e Ibarretxe ya suma un par de collejas de calibre considerable. Primero fue lo del Parlamento, con todos los líderes hispanos dándole canela fina. Por último los mediocres, por no decir penosos, resultados obtenidos ayer por la coalición nacionalista. La gran incógnita viene ahora. Por un lado el EHAK, por pura definición, no debería pactar con un partido que representa lo más carrinclón y vetusto del nacionalismo vasco, pero por otro la cabra tira al monte, y un nacionalista es un nacionalista, por muy comunista que se haga llamar--no tienen más que ver a esos terroristas con boina que aparecen de vez en cuando--. Queda la alternativa, ya experimentada, de pactar con los socialistas. Un gobierno mucho más centrado y que respresentaría más a la sociedad vasca. Pese a todo, y salga lo que salga, no se desesperen ustedes porque lo del País Vasco nos va a seguir dando por el background durante mucho tiempo. Qué no se diga.
Pues eso, que ya tenemos Papa. No se imaginan ustedes la panzá de reir que me he dado a costa del cardenal "Panzer". La cosa no es para menos. Uno casi no se podía creer lo que veía, no podía ser, lo "han" hecho. El jefe de la moderna Inquisición de blanco cualniño de primera comunión. Este hombre pasará a la Historia, se lo digo yo. Junto con Alejandro VI y Julio II, y si no al tiempo. Con la elección del Sumo Pontífice queda demostrada mi teoría de que el Espíritu Santo es de extrema derecha. Ahora sí, y en esto que no les quepa la menor duda, este tipo no va a llenar los seminarios con nuevas vocaciones. Con esa cara de germánico que gasta el gachón no es precisamente la alegría de la huerta. Si carca era el antiguo, al "moderno" lo han sacado directamente del siglo XVI; otro perfecto Papa de la Contrarreforma. Y a mí que me recurda a Dath Vader....
La figura del becario ha quedado inextricablemente ligada a la oronda figura de la señorita Lewinski y aquella celebérrima succión de miembro presidencial. La mamada, como metáfora, representa fielmente la figura del becario. Si bien se supone que uno accede a una beca para aprender, desarrollar sus capacidades y formarse como profesional, la triste realidad le confronta a uno con la faceta más chorra del ser humano. A saber: muertos, cines, programacion de televisiones locales y maquetación de artículos de opinión ajenos. Artículos que, por otra parte, son para mear y no echar gota. Tendrían ustedes que verlos, con sus faltas ortográficas y gramaticales y la incapacidad del opinador en cuestión para limitarse a un número establecido de palabras. Cuarenta del ala que se lleva el maromo al que acabo de editar por escribir cinco líneas de perugrolladas. Frustrante labor la de mamporrero, más cuando no te dan ni para pipas. En fin, la esperanza es lo último que se pierde.
Donde dije digo, digo Diego. Resumiendo, que el artículo que escribí ayer ha quedado desfasado. De bien nacido es ser agradecido, por lo que el aquí presente enmienda el error y les comunica que ha pasado a formar parte de la sección de cultura (en Cataluñalandia) del segundo periódico más vendido de este país (sin concretar el país para no dar demasiadas pistas). Y prueba de ello son las horas intempestivas en las que escribo este artículo de hoy. Vísperas ya del día 21 en las que un servidor de ustedes le ha dado a la tecla hasta decir basta y ha firmado varias piezas que verán publicadas mañana. Parece que la cosa se mueve.
Un ilustre profesor de periodismo cultural me dijo—a mí y a más gente—que el elemento definitorio y sustancial de la cultura es la lengua. Lo dijo y se quedó tan ancho el hombre. N el momento de la aseveración me imaginé al pobre Levy Strauss pateándole el higadilllo al buen profesor con una botas de puntaera de acero. Uno ya se ha acostumbrado a oír barbaridades en las aulas universitarias, pero hay cosas que no te pueden dejar indiferente. El caso es que, entre el aprobado y la polémica, opté por el aprobado. Así que tras levantar la vista del periódico que estaba leyendo, puse cara de asco y continué con mi lectura. El tipo insistía. A ver por qué narices Barcelona tiene que gastarse 20 millones de euros en promocionarse como ciudad cervantina—manda cojones—. Y a ver también por qué oscuro y españolísimo motivo tienen que representar “Fuenteovejuna” en el Teatre nacional de Catalunya. Según este maromo cultura catalana es la que se hace en catalán, y la que no, por mucho que la hagan artistas e intelectuales catalanes, no lo es ni de coña. Así que Manuel Vázquez Montalbán no es cultura catalana, ni Eduardo Mendoza, pese a que ambos han escrito las mejores páginas sobre mi ciudad natal y bilingüe—Barcelona, mon amour—. Por esa misma regla de tres, un pintor como Tápies hace arte catalán porque pinta sus obras mientras piensa en catalán. Pero otro cualquiera que haya nacido aquí, que viva en este bendito país pero que no hable catalán, no puede ni debe incluirse en el selecto y exclusivo mundo de la cultura catalana—como si los cuadros hablasen—. Siguiendo el razonamiento del ilustre profesor, el autor de estas líneas no pertenece a la cultura catalana. Es más, su cultura es la misma que la de un guineano ecuatorial o un colombiano—gente que vive a miles de kilómetros, con estructiras mentales diferentes y, en muchos casos, creencias diferentes—pero difiere de la de su compañero de pupitre catalanoparlante—que sí comparte con uno una serie de lugares comunes y gustos—. Esto de definir lo que es y lo que no es una cultura entra dentro de lo pantanoso. Cada vez que se intenta definir que es la cultura se tiene la impresión de haberse metido en un jardín. De la misma forma, siempre existirán flamencos como mi profesor capaces de pasarse años de investigación antropológica por el arco de triunfo y correrse de gusto ante lo más rancio del nacionalismo alemán del siglo XIX.
Bonito día, sí señor. Todo el mundo con su rosa y esas paraditas de libros tan monas que monta todo kiski para sacarse un duro. En esta fiesta tan y tan catalana—iniciada por el general Miguel Primo de Rivera—a uno se le encoge su corazoncito literario. Ver a tantas personas interesadas por la lectura hace que el observador se pregunte si será cierto aquello de que en este país se lee poco. Por lo pronto tenemos la polémica servida por obra y gracia de un manifiesto. Los escritotes “serios” están que trinan porque los “mediáticos” venden más que ellos. Ah, se siente. Es lo que tiene salir por la tele. A partir de ahora para vender más libros que nadie ya saben, salgan por la caja tonta. Y si además se bajan ustedes los pantalones a la mínima de turno o son más truchas que Boris Izaguirre, pues mejor que mejor. Por montar espectáculo que no se diga. Lo que realmente es de risa es la distinción entre autores “serios” y “mediáticos”. Vamos, que a estas alturas me salga el pesado de Baltasar Porcell como insigne escritor “serio” es para mear y no echar gota. Un tipo que ha salido hasta la saciedad en cuantos programas de TV3 se puedan ustedes imaginar y que ahora arremete de forma implacable contra los “mediáticos”. Antes me compro el libro de Buenafuente que el último ladrillo de Porcell. De todas formas esto ya lo advirtieron los señores de la Escuela de Frankfort allá por los años veinte del siglo pasado. No sé si habrán oído hablar de “la industria de la cultura”. Pues más o menos venían a decir que la cultura se estaba convirtiendo en una industria más, que la obra de arte se convertía en un bien de consumo, y que el autor pasaba a ser un mero productor. Casi na. Cien años después salen unos tipos ilustradísimos quejándose de algo que ya se advirtió cuando Franco era cabo. Manda narices. Pero es lo que pasa cuando los escritores “serios” de este país son—salvo honrosas e ilustres excepciones—para mearse de la risa.
Hace cuatrocientos años un señor manco publicaba una novelita de cachondeo en la que a un hidalgo manchego se le iba la olla y salía por esos mundos de Dios a hacer el caballero andante. Un tipo flaco, cincuentón, cristiano viejo y de buena familia lo dejaba todo para ir a buscar la gloria por una Piel de Toro miserable y desagradecida. Nacía el Quijote de la mano de un ex soldado de Felipe II. Don Miguel se dejó media vida y una mano luchando contra el turco frente a la costa griega defendiendo la fe erdadera y el honor patrio. Qué no se diga. Todavía era la época en la que los saraos nos salían bien y nos temían por medio mundo. Cafres, sí, pero con un par. En los territorios del Rey prudente no se ponía el Sol y ser español tenía su puntito. Más o menos como ser americano ahora, del norte, se entiende. Pues aquel viejo soldado, preso en Argel, veterano del humo de mil batallas, acabó su vida más pobre que un perro. Cosa natural, por otra parte, en esta tierra de desagradecidos. El autor más importante de nuestra literatura. Lamentable. Cuatro siglos después le montan el chiringuito del desagravio. Una jamona estupenda presenta un Telediario a la sombra de un molino manchego y nos sacan la efigie del Quijote hasta en camisetas. Programas especiales, señores ilustres y literatos encantados de haberse conocido elogiando la obra de Cervantes. Aquí, por estas tierras cervantinas periféricas, algún soplapollas se indigna porque se intente pillar algo, aunque sea de rasquis, aprovechando que el hidalgo pasó por aquí buscando el mar. Se entiende que el Quijote era u tipo hispano y, por ende, fascista. Puestos a elegir,se dicen qué coño no sacan al Tirant lo Blanc, el tirante el blanco que también leyó nuestro caballero de la triste figura. Yo lo leí en el instituto. De aquella época también recuerdo haber leído a Shakespeare por primera vez. Tenía su gracia. Me gustó especialmente Macbeth, pedazo de hijo de puta. El caso es que el Quijote me gustó más. Y no por chovinismo sino por el cachondeo que se traía el hidalgo castellano. Pocas veces he leído algo que representase tan bien cómo somos. Personalmente creo que la gracia del Quijote se haya ahí; en lo mal que nos pone pero la gracia que tiene el jodío. Es una novela que se lee sola, divertida, trágica y con su mucho de ternura. Le coges cariño al loco, y al final te da un no se qué cuando se muera. Es, salvando las distancias, como si se muriese alguien de tu familia. El Quijote lleva muriéndose cuatrocientos años en la vida de los españoles. De él hemos sacado lecciones y ejemplos. Al fin y al cabo era un tipo que buscaba la justicia, y eso tira mucho. El mejor reconocimiento que podemos hacerle es leerlo A pincipios de siglo XX no se leen novelas de caballerías. Se vende mucho bodrio y cualquier cantamañanas escribe una novelita por el mero hecho de lucir palmito en la tele. Aunque de todas formas siempre nos queda—a los que amamaos la letra impresa—algún rinconcito donde encontrar a gentes de valía. Alguna paradita de libros de segunda mano en la que encontrar un pequeña joya. Toda una aventura encontrar un libro amarillento. El placer de oler a rancio en sus páginas. Algo parecido a lo que debió sentir nuestro héroe cuando hojeaba el Amadís de Gaula. Al final todos elegimos el motivo de nuestra locura. Y todos, sin excepción, cargamos al galope contra nuestros molinos de viento. Cosas veredes, amigo Sancho. Cosas veredes....
Me deben de haber tomado por un alienígena. La verdad es que le he subido los colores a más de uno, cosa que me ha alegrado mucho, no se vayan ustedes a pensar. El caso es que venía en el 7 a Paseo de Gracia camino de la redacción. Yo todo puesto, con mi pinta de JASP habitual y pasando muchísimo de la parroquia. A mi rollo, leyéndo la última joya de APR--entre carcajada y carcajada--sentado tranquilamente en el autobús. Y en eso que se sube una viejecita. Una señora octogenaria, muy arreglada y con esa cara de haberlas pasado putísimas que tiene la gente a según qué edad. La buena mujer se me ha ido a poner mi vera, agarrándose desde su escaso metro sesenta a la barra del autobús. Coño--me he dicho--levántate y déjale el asiento, no seas mamón. Dicho y hecho. Pues no se imagianan ustedes la cara que me ha puesto la señora en cuestión. Un muchas gracias, joven, que me ha llegado muy dentro. Uno que tiene su corazoncito. Tenían que haber visto ustedes la cara de asombro que ha puesto la cohorte de capullos que llenaban el 7. Para grabarlo en vídeo. Total, porque aquí el amigo, un veintinueveañero de buen ver, le ha cedido su asiento a una viejecita. Lo mejor ha venido luego. La señora se ha levantado en una parada y, antes de bajarse del autobús, ha vuelto a darme las gracias con una sonrisa de oreja a oreja. Como se pueden ustedes imaginar he vuelto a sentarme en el asiento vacante y esta vez me he adelantado descaradamente a cuantas marujas se me han puesto por delante. Les he hecho un favor, no se crean, seguro que les va de coña para esa celulitis que no se quitan a base de Biomanán. No sé el resto de gente que ha mirado hacia otra parte cuando ha subido la viejecita al autobús, pero aquí al menda la sonrisa de la viejecita le ha alegrado considerablemente la tarde.
Tengo la inmensa suerte de trabajar en uno de los lugares más bonitos de Barcelona; el Paseo de Grácia. Es una auténtica gozada bajarse del autobús una tarde de primavera y recorrer la ilustre avenida barcelonesa entre guirirs y jamonas. Lo de las jamonas se acentúa en estas épocas de calor. Qué maravilla para la vista alternar las arquitecturas modernistas con las modernísimas esculturales. Pero a lo que iba. Siempre que bajo paseando me fijo en los escaparates. Sabido es que el Paseo de Gracia es el equivalente con barretina de la Quinta Avenida neoyorquina. Aquí se instalan todas las firmas de moda de nivel. Una pasta, oigan, lo que cuesta cualquier trapito ultramoderno de los que exhiben los escaparates. Lo jodido del tema viene cuando te fijas en la ropa masculina. Me indigno. A ver de qué me voy a vestir, a estas alturas y con casi treinta tacos, de mequetrefe. Vaya pintas que tienen los pobres maniquís. Si es que dan hasta pena. La sangre no llegaría al río si sólo se tratase de un escaparate. Pero es que lo hacen todos. Al lado del trajecito apañado de Ives Sant Lourant, o como coño se llame el amigo, siempre se exhibe un maniquí con ropa de payaso. Tampoco es que uno sea excesivamente clásico, pero todo tiene un límite, y según que ropitas se las puede ir poniendo la señora madre de alguno. Una conjura, se lo digo yo. Una auténtica maquinación sinárquica para acabar de agilipollarnos. Porque esa ropa antonta, no jodamos. Tanto colorín colorado y tanta solapa, no pueden ejercer una influencia positicva sobre el portador. Yo, por ejemplo, veo a un gachón con eso puesto y me decojono durante dos horas seguidas. Serán muy caras, muy chachis y muy modernas, pero a un servidor de ustedes no le verán pasando por la puerta. Como no sea para mirar a las dependientas no entro. Pues eso. Que en la actual conjura por volvernos estúpidos de solemnidad, los diseñadores de moda se han unido con ahínco a la empresa. Eso por no hablar de lo poco masculino del atuendo, que ese es otro tema. Porque a ver de qué van a vestir a un servidor de loca--con todos mis respetos para las locas, que no gays, pues es otra cosa--por la jeta. Que no. Prefiero pasarme tranquilamente de moda a que me vistan de lagarterana.
Tengo a los colegas alterados.Por fin llegó el buen tiempo, el calorcito, la abejitas y las florecitas. Ya me entienden, cuestión de hormonas. Es que es normal, no vayamos a leches. Camina uno tan ricamente por la calle y no hace más que toparse con mozas de buen ver ligeritas de ropas. Y ni los colegas ni el que escribe somos de piedra. La carne es débil, para qué nos vamos a engañar. Entre lo nacional y lo foráneo lo tienen a uno frito--en elsentidoliteral--. Tanto escote, tanto tanguita y tanta relajación de costumbres. Esto en Irán no pasa. Ahora, que tampoco los iraníes se pueden regalar la vista como los ibéricos. Que se jodan. Volviendo al tema, mis señores amigos están todo el día con lo mismo. Que si fijate en esa, que si mira que culo,que si por Dios, eso no lo hace ni un arquitecto. En fin, una panda de quemaos del 15. La mayoría con novia, no se vayan ustedes a pensar, y con su cartilla de racionamiento en toda regla sellada cada sábado por la noche por su respectiva. El famoso sábado sabadete. Pues eso, que no tienen perdón de Dios. Y ahí seguimos los solteros. Trabajadores temporales, y en precario, de esto del hola qué tal, cómo te llamas. Más salidos que el rabo de una boina. Menos mal que el ser humano, en su inmensa inventiva, creó las gafas de sol. Practiquísimas para que no te pillen con la mirada clavada en las regiones meridionales de anatomía femenina. Según mi propia teoría, personal e intransferible, estas señoritas de buen ver están almacenadas durante el invierno en inmensas naves industriales. Cuando llega el calor, por eso de mortificarle la existencia al personal,las sueltan en tropel por la ciudad. O a lo mejor me equivoco, y lo que pasa es que durante la primavera,la madre naturaleza,que es la leche, te pone las pilas y acabas como el conejito de Duracell pero en plan sátiro.
Señor Gabriel García Marquez, permítame usted que le escriba esta carta con motivo de su actual visita a la ciudad de Barcelona. Le escribo esta espístola, que usted no llegará a leer en los dos telediarios que le quedan de vida, con un motivo muy concreto. Vaya ante todo mi admiración por su obra literaria y periodística, de la cual no puede, este que escribe, decir sino halagos. Pero como lo cortés no quita lo valiente, también le diré que, a mi modesto parecer, el Nobel se lo tenían que haber dado a Borges. Dicho lo dicho, le comunico que si usted no quiere que le graben o fotografíen periodistas, se quede usted en su casa. Más que nada porque va teniendo ya usted una edad, y le pega más quedarse en el hogar leyendo en la mesita camilla que liarse en según qué saraos. Lo digo por sus declaraciones en las que advierte que como no le dejen en paz los periodistas no vuelve a Barcelona. Por mi como si se la machaca, oiga. Si no quiere usted venir a Barcelona pues muy bien. Aquí paz y después gloria. Como si no supiese usted lo que es ser periodista y montar guardia esperando a que aparezca cualquier divo para ponerte cara de asco. O a lo mejor se cree que los compañeros están a las tantas a la intemperie esperándole para ver su bonita cara arrugada. No vaya a creerse, por mucho que insista su coro de palmeros finos, la única cocacola en el desierto. Y lo dicho, si no quiere que le graben ni le fotografíen, se queda usted en su mansión o lo que tenga por Colombia. Porque si no le gusta el tema, siendo usted periodista como es y sabiendo de qué va el percal, habérselo pensado dos veces antes de ser figura pública y apuntarse a todas la jaranas. Como si le preguntasen a usted con quien se acuesta como a Marujita Díaz, vamos hombre. Así que ya lo sabe. Por mucho que le bailen el agua los cuatro tontos del culo de siempre, y por muy escritor y Nobel que sea usted, aquí gilipolleces las justas. Y le recuerdo, si me lo permite, que está en una edad ideal para jubilarse, irse a Benidorm con los de su quinta, y dejar de decir chorradas cada cinco minutos.
Ayer fue uno de aquellos días en los que te pasan dos o tres cosillas que te dan que pensar. Resulta que, como ya les he dicho unas cuantas veces, trabajo en pijolandia. Concretamente en un edifico que supura capitalismo decimonónico por cada una de sus ventanas. Como obra arquitectónica tiene hasta su puntito. La mayoría de plantas están ocupadas por asesorías financieras y tinglados por el estilo. Así que, como no es de extrañar, alguna vez te cruzas con el personal al subir en el ascensor. Y ayer fue uno de esos días. Concretamente a las 18:30 hora zulú. En eso que se abren las puertas de acero pintadas de bronce y salen cuatro tipos encorbatados. Sus pelitos largos—ahora les ha dado por dejarse melena, manda narices—, sus trajes azules impecables y sus corbatas de diseño. Unos auténticos tiburones de moqueta, de esos que venden a su madre por una Opa hostil. Nada nuevo bajo el sol, uno ya los tiene muy vistos, se deberían de pensar que aquí el que escribe era un mensaka o algo por el estilo porque ni me miraron. El caso es que una vez en la redacción, en uno de esos momentos en los que no hay nada que hacer, pillo el suplemento semanal y me veo a uno calcadito a los mencionados en la portada. Resulta que le hacían una entrevista/reportaje all propietario de Globalia, un holding o como se llame de empresas dedicadas al turismo. El fulano en cuestión tiene 34 tacos y está forradísimo. Amigo íntimo de Ronaldo, mujeriego—a ver si no—y con una mansión de 1000 metros cuadrados. Un pisito de soltero. Pues el amigo le comentaba al peridista que nunca, nunca, trabaja más de ocho horas. No se nos vaya a cansar el niñó. También decía el gachón que cada noche le decía a Lita, la chahca, que le preparase un baño con sales e incienso. Que la vida está muy mala y hay que cuidarse. El tipo tenía un BMW serie 7 para ir a currar, ya saben, un utilitario que gasta poco y lo puedes aparcar facilmente. El resto de la entrevista seguía la tónica. El amigo, igual que los tiburones que les he mencionado, llevaba sus greñitas y decía que le gustaba el Rock&Roll. Me emocioné de veras al verlo sobre la mesa del comedor de su casa—una mesa que parecía la pista de despegue de un Jumbo—con una guitarra eléctrica regalada por su amigo Brian May. En fin, que el tipo era para echarle de comer aparte. Uno se acuerda de sus colegas, gente, en algunos casos, con dos carreras, que curran en un kiosko, de comerciales o cosas por el estilo. Y claro, una oleada de mala leche recorre tu cuerpo serrano. Ay que ver, que haya gente así en este puto mundo donde palman cada día mogollón de niños y adultos de mil cosas diferentes por no tener un duro en el bolsillo. Pero en eso que, como uno tiene sus ligeras nociones de Historia, me acuerdo de según qué cosas. Recuerdo que, una o dos veces cada siglo, a la gente se le hinchan las pelotas de aguantar a tanto parásito y vividor de tres al cuarto. Recuerdo el afeitado a navaja que le hicieron al tonto del culo de Luís XVI. El paseo turístico guiado del que disfrutó el zar Nicolás II por Ekaterinenburgo. O, ya más recientemente, todas esas imágenes del Tercer Mundo en las que un negro, un chino, un árabe, un latinoamericano, o lo que sea, enarbola un Automatik Kalashnikov 1947 (AK-47 para los íntimos) y sonríe con con una mirada que dice te vas a enterar tú de baños con sales, hijoputa. Y en eso que me dio como un alivio, un calorcillo agradable y una sonrisa de oreja a oreja.