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Pelillos a la mar

Pelillos a la mar

Por degracia la paz es un bien escaso en nuestro planeta. No hemos pasado la mayor parte del tiempo que llevamos sobre esta roca dándonos coces los unos a los otros.

En España llevamos 40 años --que se dice pronto-- aguantando atendados terroristas. Ahora parece que la tan ansiada paz está cerca, pero ¿a qué precio? El Pesoe no se puede permitir reconocer el derecho a autodeterminación de eso que llaman Euskalherría y que nunca ha existido sobre un mapa. Tampoco puede tragar con lo de la anexión de Navarra por parte del País Vasco. ¿Qué queda? Parece obvio, que los etarras encarcelados sean paulatinamente puestos en la calle. Todo ello en nombre de la paz. Pero por encima de la paz existen las leyes y el sentido común.  

En otra ocasión ya les dije que ETA no quiere dejar la armas ahora porque se hayan vuelto  pacifistas de repente. No. Lo que pasa es que ya no se pueden permitir el lujo de seguir matando gente inocente. No pueden y lo saben. El panorama después del 11 M (por no decir del 11S) ha cambio drásticamente en el mundo. Ellos lo saben y quieren salirse del jardín de la forma menos traumática posible. El Pesoe, por su parte, quiere anotarse el tanbto de ser el partido que acabó con el terrorismo. Pero, vuelvo a repetir ¿a qué precio? ¿Al de ver a los asesinos de Miguel Angel Blanco o Joseba Pagazaurtundua por la calle?

Si ETA quiere dejar las armas que lo haga, pero los presos deberían seguir cumpliendo sus condenas. Lo demás sería una tomadura de pelo. Si ellos no cumplen las penas a ver con qué cara se van a quedar el resto de los presos; esos presos que no han matado nunca a nadie y que están en la cárcel por un tirón de bolso o por tráfico de drogas. Las penas están para cumplirlas. No se trata de ser de derechas o de izquierdas, se trata de tener un mínimo de dignidad.

Así que bueno, se puede mirar la cosa desde muchos ángulos, pero lo que sí es seguro es que si esto tira para adelante más de uno va a tener que tragarse sapos y culebras al pasear por las calles del País Vasco y ver a los asesinos de su hijo, marido, padre o madre, andando tranquilamente por la calle como si aquí no hubiese pasado nada. Pelillos a la mar... 

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3 comentarios

Otro más -

¿Thomas Jefferson? ¡Pero como se puede ser tan pretencioso y rimbombante! Chico, en realidad me temo que por tus textos no llegas ni a negro de Cox Forkum.

Otro -

Uno, lee el artículo...

Uno -

Y quién dice que se vaya a anexionar Navarra, promover la autodeterminación o poner a los presos terroristas en la calle. Sólo suposiciones. Nada más
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