Blogia

librodearena

La carta de Boadella

La carta de Boadella

Resulta que al bueno de Boadella -ya saben, ese fascista amigo ínitmo de Blas Piñar y seguidor acérrimo de Francisco Franco- le han dado un premio en un puebliecito de Cataluñalandia. Y resulta, además, que el premio no es tal, sino más bien una puya por ser enemigo del pueblo catalán. Se trata, en resumidas cuentas, de dos premios llamados Estel (estrella) y Boira (niebla). Los premios Estel se dirigen a aquellos prohombres de la patria que fomentan el catalanismo y el sentimiento catalán, mientras que los Boira se dirigen a traidores y españolistas en general. Como  ven, un ejemplo más de que aquí, en el oasis,  no pasa nada. El caso es que viendo la lista de los premiados me ha dado un no sé qué. Un mal rollito, vamos. No todos los días se contempla una lista con tantos nazis juntos. Yo sólo les digo que si en vez de premiar el catalanismo, el dichoso premio de marras premiara el españolismo, aquí se montaba un pitote que ni les cuento. Pero bueno, aquí tenemos a Rubianes, que es canela fina y se caga en lo que le da la gana, y se te he visto no me acuerdo. En fin, que me voy por los cerros de Úbeda, la cosa es que a Boadella le enviaron una carta (que reproduzco) comunicándole que había sido "galardonado". Lo que tien guasa (aunque no la tenga, ya verán por qué) es la carta que Boadella dirige al alcalde de Bellpuig, que es el pueblecito de Asterix (sitiado por las tropas borbonico-españolistas-franquistas) donde se entregan dichos premios. Ahí tienen ustedes las cartas:

AJUNTAMENT DE BELLPUIG
Sr. ALBERT BOADELLA
Av.Països Catalans, 5
08500 VIC

Señor,

Desde el año 1991, el Ayuntamiento de Bellpuig otorga, coincidiendo
con los actos programados para celebrar la diada del 11 de septiembre,
los PREMIOS ESTEL i BOIRA (Estrella i Niebla).

El PREMI ESTEL se instituyó para destacar un comportamiento, tarea
o acción concreta y relevante en la defensa de la identidad catalana.

El PREMI BOIRA se otorga en referencia a las acciones o actitudes de
omisión que afecten negativamente y de manera continuada la identidad
catalana.

Estos premios los votan, anualmente, las entidades y asociaciones de la
villa y son ratificados y concedidos por el Ayuntamiento de Bellpuig.

Este año, las entidades sociales, culturales y deportivas lo eligieron a
usted como Premio Boira 2006 por su posicionamiento político, de unos
años hacia aquí, y por continuas declaraciones como las que hizo el
pasado 18 de julio en que destacaba que el nacionalismo catalán es
incompatible con la democracia.

Por este motivo, nos place invitarle a recibir este premio el próximo día
10 de septiembre, durante los actos que se realizarán con motivo de
la celebración de la Diada Nacional de Catalunya. El galardón se entregará
en un acto institucional que se realizará ante el monumento al Milenario
de Catalunya situado en Bellpuig.

La recepción de autoridades se realizará ante el Ayuntamiento de Bellpuig
a las 12.30 horas y la entrega de los premios Estel i Boira, así como la
lectura del manifiesto del Once de septiembre, se realizará a partir de
las 13 horas.

Atentamente,
Josep Pont i Sans
Alcalde
Bellpuig, 27 de julio de 2006


NOTA: Se adjunta una breve reseña sobre la historia de los Premis Estel
i Boira
Durante estos años, los galardones han sido otorgados a:

AJUNTAMENT DE BELLPUIG

- PREMIO ESTEL: Sr. Eliseu Climent (1991), Rvdm.Sr.Antoni Deig (1992),
Sr.Marx Cahner (1993), Josep M.Pujals (1994), Sr. Miquel Calzada
"Mikimoto" (1995), Sr. Jean Pau Alduy (1996), grupo musical Els Pets (1997),
Institut d'Estudis Baix Cinca (1998), Exc. Sr.Marcelino Iglesias (1999),
Rvdm. Sr. Cassià Maria Just (2000), Sr. Lluis Arola i Ferrer -URV- (2001)
y Universitat Catalana d'estiu de Prada de Conflent (2002),
Ecxm.Sr. Juan José Ibarretxe i Markuartu, presidente del Gobierno Vasco (2003),
Sr. Joan Laporta, presidente del F.C. Barcelona i Molt Honorable
Sr. Jordi Pujol i Soley (2005)


- PREMIO BOIRA: Sr.Joan Antoni Samaranch (1991-1992),
Sr. Rodríguez Ibarra (1993), Diario ABC (1994), Sr. José María Aznar (1995),
Sr. Vidal Cuadras (1996), Cadena Cope (1997), Sra. Esperanza Aguirre (1998),
Nunciatura del Vaticano (1999), Director de la Real Academia de la
Historia (2000), Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I (2001),
Patronato del Archivo de Salamanca (2002), Exc..Sr. Don Manuel Jiménez de
Parga y Cabrera, presidente del Tribunal Constitucional (2003),
Exc. Sr. Miguel Angel Acebes (2004) y el Consejo Superior de Deportes (2005)

Finalmente cabe destacar que la elaboración y la lectura del Manifiesto
del Once de Septiembre en Bellpuig la realizan los ganadores del Premio
Estel del año anterior.


CARTA DE RESPUESTA DE ALBERT BOADELLA

Josep Pont i Sans
Alcalde de Bellpuig
Homenatge a la Vellesa, 6
25250 Bellpuig
Vic, 4 de septiembre de 2006
Señor Alcalde de Bellpuig,

Contesto a su carta en la que me comunica que se me otorga el premio
"Boira" (Niebla) debido a mi posicionamiento político y a mi crítica del
nacionalismo catalán. La forma y el contenido de la carta es el testimonio
perfecto de la obscena impunidad política que asola este territorio y la
confirmación visible de los motivos por los que el ayuntamiento de
Bellpuig me lanza la infamia en forma de premio. Tal y como declaré,
queda aún más patente que nacionalismo y democracia se muestran
incompatibles.

Debido a la información que me había llegado del periódico Segre, deduje
que los premios "Estel i Boira" (estrella y niebla) eran responsabilidad de las
entidades privadas de Bellpuig. En éste sentido, tenía la disposición de
contestar el menosprecio con un texto humorístico. Pero su carta me
revela que el auténtico inductor y creador de tales salivazos al
adversario es usted como alcalde de Bellpuig, expresidente de la
Diputación de Lleida y diputado del Parlament de Catalunya. Por tanto,
dejo de lado el humor porqué es una forma de expresión que en última
instancia, demuestra una consideración sobre el grado mental y moral del
otro.

Usted no merece esta consideración. Ostentando cargos de gobierno y de
representación parlamentaria, utiliza el cobijo de unos premios para denigrar
públicamente a cualquier disidente de sus manías. En este caso, un
consistorio municipal promueve la degradación democrática, dedicándose a
organizar un acto para desacreditar la libre opinión de un ciudadano.

En vez de participar al fomento de la tolerancia y la pluralidad de criterios,
como es su obligación por los cargos que tiene asignados, se sirve de ellos
para incitar a la censura cívica de un artista del país.

Con su eclesiástico invento de "l'estel i la boira", compruebo que utiliza
el tiempo (y también mis impuestos) para dividir a los catalanes entre
buenos y malos, o señalar enemigos externos. Usted se erige
impúdicamente en juez moral de Catalunya, y a través de sus veredictos,
induce el odio a instituciones o personas no afines al régimen. Sigue una
tradición muy cultivada por los totalitarismos, entre ellos, el que sufrimos
los españoles hace treinta años, un régimen nacionalista obsesionado
también en este tipo de infecciones sociales.
Hoy, afortunadamente, exceptuando su caso, no hallaríamos en
España un nivel semejante de vileza institucionalizada y promovida por
dirigentes públicos.

Resulta curioso que este tipo de vocacionales de la inquisición, siempre
conviven con un trasfondo personal bastante menos escrupuloso que sus
filantrópicas exhibiciones. Compruebo que usted tampoco es una
excepción sobre la regla. No muestra la misma sensibilidad patriótica a la hora
de cargar una cuantiosa deuda a sus conciudadanos españoles a través de
la Seguridad Social. Deuda provocada por la empresa Aigües Rocafort de la
cual era administrador y accionista. Ni tampoco le tiembla el pulso cuando
deja de pagar a los empleados -que se ven obligados a reclamar por el
juzgado social- o a la Caixa de Catalunya, la cual también tiene que
proceder judicialmente para reclamarle 33.656.256 Pts.

No se inquiete, su comportamiento tampoco trasluce anomalía alguna en
el clima actual de Catalunya, incluso es natural. Forma parte de la impostura
patriótico-sentimental que en los últimos tiempos impera entre los
gobernantes de este territorio.

Sin embargo, ¿quién le ha dado a usted las atribuciones para infamar en
público a un ciudadano que cumple escrupulosamente con sus deberes?
Desde hace 45 años, dirijo una empresa de 25 trabajadores dedicados al arte.
Nunca he dejado de pagar puntualmente a la hacienda pública ni a ningún
colaborador. Esta es la principal contribución que en cualquier país puede
hacer un ciudadano, sea catalán o sueco. Las otras contribuciones, las del
libre pensamiento o las creencias, sólo son materias de escarnio, censura,
y persecución institucional en las dictaduras. En este sentido, la única
"boira" incívica que constato, es la que pone usted por delante, a fin de
disimular su falta de decencia... eso sí, ¡Catalana!

Por tanto, como despedida, quiero decirle sin hostilidad ni ironía, pero con
serenidad y también con una íntima satisfacción: Váyase concretamente
a la mierda, usted, sus premios y la Catalunya que nos pretende imponer.

Albert Boadella

PS. Esta carta es mi respuesta a su "Premio" y espero que sea leída
(entera) en el acto de entrega.

El cabreo del bachiller Montilla

El cabreo del bachiller Montilla

Hacen falta ganas para ir a votar a algunos candidatos. De entre ellos, el más indocumentado de todos es, posiblemente, el bachiller Montilla. Y es que este hombre, por no tener, no tiene ni vergüenza. Resulta que el otro día lo entrevistó el economista Xavier Sala Martín (que también es para darle de comer a parte, todo hay que decirlo) y el tio se puso moños. Se ve que no le gustaron las preguntas, pero es lo que hay; se llama periodismo. En vez de actuar como una persona y demostrar mano izquierda -nunca mejor dicho-, el tipo se puso a gritar e insultar al periodista en plan energúmeno. ¿De verdad creen ustedes que este personaje puede presidir la Generalitat? En fin, qué mala imagen de los andaluces está dando el bachiller. Porque es cierto que para dirigir un país no hacen falta estudios universitarios, ahí tienen ustedes a Franco, sin ir más lejos. Es verdad, pero, hombre, ayuda un poquitín ¿no? Vamos, digo yo.  Ya que te pones a decidir los destinos de 7 millones de personas por lo menos ten unos conocimientos, demuestra que has dado el callo es una facultad o, ya si me apuran, haz bandera de tus 30 años en la fábrica apretando tornillos en la cadena de montaje como ha hecho Lula. Pero ni una cosa ni la otra, ni una formación sólida ni una experiencia proletaria. A muchos lo que nos interesa es que nuestros gobernantes sean los mejores, no una panda de apoltronados. No hay nada como tener carné del PSOE ¿verdad, Pepe? Quién te lo iba a decir cuando saliste del pueblo, mecachis...

Volviendo al tema, este hombre es tan poco astuto que se pone a gritarle a alguien que trabaja para un medio. Como si no supiera dónde van a acabar sus declaraciones. En fin, qué se puede ser un ministro pésimo al que dan collejas desde Europa día sí, día también, pero de ahí a ponerse de uñas porque no le preguntan como en la SER hay un abismo.

En esta web pueden leer y escuchar las declaraciones del bachiller. Lean porque no tiene desperdicio ver cómo envía balones fuera. Es de risa ver la poca cultura de este hombre y su patético intento de echar las culpas de sus errores a terceros. Me quedo con que no tiene el nivel C de catalán, un requisito que se pide a cualquiera que pretenda trabajar en la administración (y en muchos sitios).  Pero lean, lean...

Fascistas en Martorell

Fascistas en Martorell

Lo que pasó ayer en Martorell no tiene nombre. Bueno, sí que lo tiene: fascismo. A ver si no cómo vamos a llamar a una ideología que no permite al contrario expresarse. Porque, que yo sepa, ni Acebes ni Piqué iban allí a enchironar a nadie, ni a recortarle los derechos a nadie, ni nada.

Toda aquella panda de giliprogres no son más que un contumaz grupo de totalitarios. Lo que a ellos les gustaría es que nadie dijese ni mu, que todos nos tragáramos con calzador sus tesis totalitarias y su visión del mundo.

No estoy de acuerdo con el PP en muchísimas cosas, pero lo que no es de recibo es ir a pegar -porque fueron a pegar- a nadie porque piense diferente. Por mucho que se empeñen algunos, no son fascistas. De serlo -fascistas, digo- no hubieran tenido los santos cojones de hacer lo que hicieron. Más que nada porque les habrían puesto la cara bonita. Porque encima de todo son unos cobardes.

Lo fácil es gritar, increpar y llamar fascista. Lo difícil es hacer autocrítica y reflexionar sobre el modelo de vida que se quiere imponer al prójimo. Éstos capullos nos quieren viviendo a su manera -en la miseria-, en su lengua y en su país de fantasía. No conciben la libertad de conciencia, por mucho pijama que se pongan, mucho perro que acarreen, mucha flauta que toquen o muchas rastas que se dejen (pocas cosas más reaccionarias que un rastafari, por cierto).

Lo que jode, y mucho, es que a ni uno de éstos los van a ver ustedes ante ningún juzgado increpando a un terrorista, ni se manifiestan porque las mujeres lleven burka en algunos países, ni porque Corea del Norte amenace con ataques nucleares, ni nada por el estilo. Doble rasero, ya se sabe. Está muy bien hincharse la boca con la palabra libertad y cosas así, pero no pasan del discurso monocorde y la retórica. Fascista, sí, pero ellos.

Doy gracias

A veces (ironía) me dan ganas de pedir perdón. Sí, como lo oyen. Pedir perdón por ser occidental, por ser hombre y por vivier en este maligno sistema capitalista. La burguesía, ya se sabe, es responsable de todos lo problemas del mundo. La libertad sólo es buena cuando es una palabra que se grita por las calles como consigna. Pero de ahí a dar libertad económica, de prensa o individual, dista mucho.

Pero a veces, como hoy, leo alguna noticia por esos mundos cibernéticos y doy gracias. Las doy por haber nacido en una democracia burguesa y no en cualquier república bananera. La doy por no estar sometido (del todo) a los designios de ningún salvapatrias visionario. Las doy por poder decir lo que pienso y leer lo que me rote. Las doy por muchas cosas, pero, sobre todo, por que aquí no pasan cosas como esta.

Así que, a todos los que se llenan la boca defendiendo lo indefendible y mirando hacia otra parte cuando el malo no es los EE.UU. les digo, que me paso su relativismo por el arco del triunfo.

Y a los americanos les digo que leña al mono...

Son ustedes idiotas

No sé si saben ustedes cómo me gano la vida. Resulta que lo hago-ganármela- dándole a la tecla. O sea, que soy periodista, no diré reputado, ni siquiera conocido, de cierto diario del que no daré más datos (por pudor, por timidez o vaya usted a saber). El caso es que escribo para idiotas. Sí, sí, así, como lo yen. Y no es que quiera faltarles a ustedes, potenciales lectores, al respeto. Nein. Lo digo porque, según parece, ciertos periodistas, directores de periódico y demás ralea, han decidido que ustedes son idiotas. ¿Y cómo -aventurado de mí- hago una afirmación de este calibre? Resolveré el enigma a continuación, no desesperen. Y que conste que no voy a hablar de esta profesión, más parecida a la de meretrices, busconas y hetairas de variado pelaje (vamos, putas con todas sus letras) que cualquier otro de los que se ejercen sobre la superficie de la Tierra. Queda eso para otro artículo.

Conste que este que estoy escribiendo no tenía intención de empezarlo. Me vino la idea el otro día cuando una compañera -a la sazón mi jefa- me dijo, tras leer un artículo escrito por el menda, que la expresión “cabe señalar” era más propia de trabajo de la Facultad de Historia (dicho esto con toda la sorna del mundo) que de artículo periodístico de nulo valor informativo (esto lo digo yo).

Bueno, vale, agaché la cerviz, me sentí ligeramente humillado y pensé que el lenguaje periodístico tiene estas cosas, que tiene que ser llano, directo (frase corta, frase larga, que diría un antiguo profesor). El barroquismo queda para otros géneros literarios (¿acaso no lo es el periodismo?). Quedó así cerrado el asunto. No del todo, miento. Pensé posteriormente que la expresión no era ni tan cultismo, ni la gente que lee un periódico es tan imbécil (como mínimo se supone). Pero bueno, no seguí dándole vueltas al tema.

La gota que colmó el vaso vino ayer, cuando, decidiendo entre esta compañera que cito, una becaria y el menda lerenda unos titulares de portada para el cuadernillo que escribimos, se negó la posibilidad de utilizar la palabra “agreste”. La respuesta es que es palabra de “licenciado en Historia”. Por su parte, la becaria no sabía lo que significaba. Hago constar en mi descargo que la palabra “agreste” hacía referencia al paisaje del Cabo Norte, la porción de tierra más septentrional de Europa. Vamos, que si aquello es algo es “agreste”. Pero nada, ni por esas. Al final el vocablo se cambió por “salvaje” que es mucho más impreciso y general que el anterior.

Así que ya ven, los periodistas (no todos ) les tratan a ustedes como imbéciles, subnormales, incultos e iletrados. Su cultura general como lectores de diarios no se supone ni se da por sobreentendida. Son ustedes idiotas que no sabrían descifrar un “cabe señalar” en lugar de un “decir que” o un” hay que decir” o cualquier otro equivalente. Son ustedes cretinos incapaces de saber lo que significa “agreste”. Como en tantos otros campos de la vida -me viene a la mente la televsión o el cine- hay que dárselo a ustedes todo triturado, masticado, deglutido. Eso es lo que piensan muchos, pero no el que suscribe. Yo creo que ustedes conocen eso y mucho más y si no ahí está el diccionario de la RAE para buscarlo. ¿O acaso se creen que yo no lo utilizo casi a diario? Para eso esté. Y para eso están  también los diarios y los libros, para hacerles pensar y e informarles, para darles materia prima para que generen sus juicios de forma independiente. Pero no, para muchos, todavía, hay que darles la sopa a cucharadas.

A lo mejor ahora algunos de ustedes pueden llegar a comprender por qué, desde que soy periodista y trabajo en un diario, casi no leo periódicos.

Buenas intenciones y fracaso escolar

En esto que estoy viendo la tele por la noche tan ricamente. Imagínensé la estampa derramado sobre el sillón. Y en esto que veo que Documentos TV -los que pasan un kilo de poner el documental de Norberg- dedica un reportaje al fracaso escolar. Vaya, me digo, a ver qué dicen. Total, que me acomodo más si cabe y subo el volúmen del emisor catódico. Para mi decepción más de lo mismo. O sea, la misma historia de siempr:; adolescentes incomprendidos que se ciscan en el sistema y profesores sin autoridad aparente.

Que conste que no pude contener una sonrisita y pensé: ahora os jodeis por capullos. Esto lo digo despúes de haber pasado por un campo de concentración llamado instituto durante gran parte de la década de los 90. Por aquella época un servidor de ustedes era lo que podríamos llamar un chaval problemático, o sea, un gamberrete.

Que conste que por entonces ni se me habría ocurrido insultar a un profesor ni -Dios me libre- ponerle la mano encima. Mis gamberradas -ya ven- se limitaban a la no asistencia a unas clases soporíferas o a rajar continuamente en clase, cosa que me costó más de una expulsión. Bueno, pues resulta que ahora los chavales son unos energúmenos del 15 y los profes no saben qué hacer. Casi dos décadas después se estarán acordando con cariño de aquella generación de charlatanes que fue la mía, dedicada al noble arte de la oratoria y la retórica en oras lectivas. De ahí el "que se jodan" de marras.

Por otro lado, pasados los 30 uno ve las cosas de otra forma, y bien es cierto que un poco más -o mucho- de disciplina no haría daño a nadie. Vamos, que un profe autoritario impone. Y que conste que digo autoritario y no tiránico, que de esos también he tenido mansalva y me he acordado de su árbol genealógico.

Así que a tenor de lo que les decía ayer -lo del infierno empedrado de buenas intenciones- les recuerdo el desastre producido por la LOGSE. Resulta que el buenrollismo chupiguay se ha cargado a una generación de jóvenes españoles.

Hubo propósito de enmienda con aquello de la LOCE, pero como lo sacaba un partido "facha" todos en contra, que no se diga que no soy de izquierdas. Ya se sabe que es mejor condenar a la ignorancia a una generación entera que darle la razón a la derecha -aunque la tuviese-.

De aquellos polvos vienen estos lodos; un ejemplo más de adonde conduce la talantería, el buenrollismo de salón y el progresismo barato.

Buenas intenciones

El infierno está empedrado con buenas intenciones. Al menos eso dicen los expertos. Lo curisos del asunto es que casi siempre un buen propósito -o eso puede parecerle a algunos- acaba conviertiéndose en una pesadilla. Y si no que se lo expliquen a los rusos, a los chinos y a los cubanos. De todas formas la cosa no iba por ahí.

El caso es que estamos asistiendo a una auténtica tragedia en las costas españolas. Cientos, sinó miles, de africanos se dejan el pellejo atravesando el mar en busca de territorio europeo. Da igual que el drama se produzca en Canarias, en el estrecho o saltando una valla en Melilla; se trata de un drama humano de dimensiones desconocidas hasta la fecha.

Paréntesis. Ni siquiera en mis tiempos más revolucionarios (=reaccionarios) llegué a creer del todo en eso de los papeles para todo. Más que nada por pura aplicación del sentido común. Ya me dirán ustedes cómo se puede dar cabida a una invasión (dicho esto sin matiz peyorativo) de cientos de miles o millones de personas.

El eslogan está bien para mitines, reuniones de compadres y vociferaciones varias, pero no tiene aplicación real.

Vuelvo al asunto. Hace un tiempo este bendito Gobierno aprobó una nueva ley de extranjería. Por aquel entonces se advirtió desde Europa y desde la oposición de lo grave de las consecuencias que podría acarrear el nuevo edicto. Ni caso, como siempre. Se pregonó desde los medios afines las virtudes y bondades de la reforma y lo felices que seríamos todos juntos.

Ahora España se enfrenta a una crisis humanitaria. Desde El País, Cuatro y la SER se rasgan las vestiduras por las declaraciones que llegan desde Europa y que vienen a decir con pan os lo comais, bonitos. Pero el que avisa no es traidor y, una vez más, una supuesta política social y progresista conduce al desastre, a la muerte, y al hacinamiento de seres humanos en condiciones que no vivían ni en sus países de origen.

 

Adenda. Como bien dice mi amigo Kali, es difícil defender la idea de libre circulaciónd de capitales y no la de libre circulación de personas. Que quede claro que también defiendo la misma, pero a diferencia del capital, las personas necesitan de cuidados y servicios, y estos no pueden darse siempre. Por lo que considero que ésta última no puede darse sin que se garanticen unas condiciones dignas en el país de acogida. O, como dijo Milton Firedman, se podría aceptar a un número indeterminado de inmigrantes siempre que el Estado del Bienestar no existiera y cada uno fuera responsable de sus condiciones de vida. Es una idea, pero la dejo ahí.

Última hora

Leyendo la prensa me entero de que Garzón ha acusado a los tres peritos que airearon lo lo de los papeles falsos que sacó El Mundo con relación al 11 M.También leo que Hugo Chávez tiene un coleguita etarra y que a Rubalcaba -ese siniestro personaje- lo sabía y le daba igual. Ver para creer, de matarlos en las cunetas vía GAL a dorarles la píldora. Porque ahora resulta que la Audiencia Nacional también investiga que un móvil del PSOE dió un chivatazo a un etarra antes de una redada (pero claro, esto también será mentira como lo de los papeles falsos). Estos tios cada vez me recuerdan más a Chamberlain en el 38.  Por último, me entero de que tras el varapalo que le dio el defensor del Pueblo al Estatut (ese tipo reaccionario y fascista de Múgica), el Tribunal Constitucional decide suspender la ley en la que se fundamenta el CAC (estos españoles facciosos).

Todo esto lo leo un día después de que se me regirase el estómago viendo a una panda de nazis con banderas españolas increpando a un grupo de retroprogres de salón en el estreno de la obra del apesebrado Rubianes (que ignorará, como casi todos, que Jose Antonio Primo de Rivera era amigo y seguidor del poeta). En fin, otro bonito día en esta Piel de Toro.

¿Seguridad o recaudación?

¿Seguridad o recaudación?

No sé si saben que aquí este servidor de ustedes es motero. Tampoco sé si saben que para muchos moteros las restricciones de tráfico son una verdadera chorrada. Ni todos los coches, ni todas las motos son iguales ni se comportan igual a determinadas velocidades. No es lo mismo una Vespa a 120 que una Honda CBR. Lo mismo pasa con los coches. De todas formas, muchas veces uno se pregunta si lo que la DGT busca con tanto radar es otra forma de ingresar más pasta. Más cuando cada año palan en la carretera muchos motoristas a causa de los guardarrailes que carecen de protección. Así que la dudaestá servida:  ¿seguridad o recaudación?

 

Mi amigo israelí

Ahora que está tan de actualidad lo de las declaraciones del Papa y toda esa murga les quiero contar una cosa. Resulta que tengo un amigo israelí. Un tipo encantador con pinta de nórdico y más bueno que el pan. No voy a decir su nombre porque hay mucho cabrón suelto  y nunca se sabe. Bueno, decía que este amigo mío es una bellísima persona. El tipo ha estudiado filología árabe, conoce a la perfección dicha cultura y es de lo más tolerante. Vamos, que no es típico judío con trenzitas y kipá que va todo el día dándose cabezados contra las paredes. Mi amigo pasa bastante de la religión, aunque acude a las fiestas por el rollo de mantener su cultura y tal.

Un día, tomando unas cervezas me confesó que en Israel él es de "extrema izquierda". No comunista pero sí el típico progre israelí. Me comentó que hizo campaña por Barak en no sé qué elecciones. Tampoco es que Barak sea el colmo del progresismo, pero hay que tener en cuenta que para él el Likud es lo peor de lo peor. Bueno, el caso es que mi amigo está en contra de la Guerra del Líbano y ha rajado muchísimo sobre ella. Para más INRI le mataron un cuñado el último día de guerra y ahora el pobre está en Israel con la familia. Imagínense, está de un rebotado contra Olmer que ni les cuento.

Bueno, pues este tipo, me confesó también hace poco una cosa. Estábamos hablando de la izquierda española y europea y él me dijo que no entendía nada. No le cabía en la cabeza que gente que va de progresista por la vida se ponga a defender a Hamas o a Hezbolá. Con toda la inocencia del mundo me dijo que si conocieran a esa gente no la defenderían. Yo le contesté que no la quieren conocer, que se mueven por clichés heredados de la Guerra Fría. Le expliqué que aquí sigen vigentes los estereotipos de los años 70 y que cualquier progre que se precie se tiene que ciscar en los EE.UU. y sus aliados (aunque vista Levi´s, escuche rockandroll y sea fan de Spielberg, tiene que explicar inverosímiles teorías conspiratorias saobre los americanos controlando el mundo. Vamos, la típica histeria paranoica que tan bien recoge Eco en El Péndulo de Foucault).

Él seguía sin comprender nada. ¿Pero si no conocen nada de Israel? Me dijo. Ante eso me encogí de hombros como única respuesta.

No voy ahora a entrar en disquisiciones banales al respecto. Que cada cual se avíe como pueda y crea lo que le rote, la cosa no va por ahí. Que va. La cosa va por lo que me dijo a continuación. No se vayan a creer, tiene miga. Mi amigo me miró y me dijo en tono de confidencia: "mira, yo el tiempo que llevo viviendo en España me he vuelto más de derechas".

Me consta que lo dijo medio en coña. Pero también me consta que había un poso de realidad en sus palabras. De realidad y de amargura. No entendía como "los suyos" eran capaces de decir tantas chorradas juntas sobre un asunto tal calado.

No creo que mi amigo se acabe haciendo votante del Likud, pero lo que es seguro es que se volverá a su país completamente desencantado de la izquierda española. Y no es para menos.

 

 

Islam es amor...

Islam es amor...

Carteles: ¡El Islam es paz, Phil! ¡Jihad contra Phil! Phil no es equilibrado. ¡Los musulmanes condenan a Phil!
Phil no tardó mucho en lamentar haber sugerido que los musulmanes deberían protestar contra el terrorismo, no contra las críticas.

Diferentes raseros

Regreso

Acabaron las vacaciones, y con ellas el buen tiempo, la playa y el merecido asueto. He tardado bastante en regresar, no por falta de tiempo, sino de ganas. Me explico. Uno se pregunta si merece la pena compartir con todos ustedes -queridos amigos- todo lo que le pasa por esa olla de grillos que tiene por cabeza. Al fin y al cabo ¿a quién le importa lo que piense o deje de pensar? Más aún ¿realmente tengo ganas de ir cabreado y cabreando a la gente? Después de todo, la vida son cuatro días y uno quiere pasarlos tranquilo.

Elevado precio he tenido que pagar por mis palabras en este blog. ¿Se imaginan que, por ejemplo, el diario El Mundo -salvando las diferencias- se pusiese a dorarle la píldora al PSOE? Pues es precisamente lo que ha pasado en este blog. No que le dore la píldora al PSOE, cosa que no creo que haga en mi vida, sino que deje de dorársela a la izquierda en general. Les seré sinceros, gente como Enric Sopena me pone de los nervios. Y  la cosa no viene de ahora, sino que lleva larvándose mucho tiempo. Supongo que uno no puede negar lo que es en el fondo, por mucho que lo adorne o lo obvie. Y yo, dado el caso, no aguanto al típico progre. No soporto la pose, la hipocresía, lo políticamente correcto, los pantalones de pijama, los cantautores pelmas, el típico semianalfabeto que critica a Bush por la tele porque es la moda. No los soporto, no sé si decir que lo siento, pero es así.

Y que conste que este verano he intentado hacer Zen, dejar de fumar y no alterarme por nada. Pero no puedo, ya ven, es lo que hay. No puedo dejar de indignarme por esa izquierda de salón que se rasga las vestiduras porque Israel se defiende en el Líbano y calla como una puta ante las atrocidades del islamismo (ideología que los colgaría de los mismísimos por ateos si tuviera oportunidad). Me mosquea soberanamente la hipocresía de esa gente que se tiró a la calle con lo del chapapote -con razón, por otro lado- y mira para otro lado cuando Galicia se quema. Me pone literalmente de los nervios la peña que puso el grito en el cielo cuando el PP sedó a unos inmigrantes para devolverlos a su país y tiran balones fuera cuando Canarias se encuentra en situación de crisis humanitaria. Pero aquí no pasa nada, la culpa de todo la tiene el PP. Esperemos que no llegue la sangre al río y que todo lo que publica El Mundo sea mentira. Por mis muertos más frescos les juro que espero que a Pedro J. se le haya ido la olla, porque si no esto es grave de narices.

¿Qué hacer? Como dijo Lenin hace casi un siglo antes de pasarse por la piedra a media Rusia. La verdad es que mi salud mental me pide calma, silencio y pasar depsapercibido. Pero mi espíritu de mosca cojonera, de sniper  verbal, de torracollons, me pide guerra. Y ya que estamos y que tenemos el chiringuito montado, vamos a seguir dándola. Aunque esto lo lean cuatro, bienvenidos sean. Y aunque alguno se mosquee en demasía -asín es la vida, amigo-.

A pesar de todo y a pesar de todos creo que en este país hace falta gente que diga lo que piensa por encima del pensamiento único, bienpensante y chupiguay que impera en medios e instituciones.  Y, como decía, a pesar de que te pongan de chupa de dómine, te llamen facha (habría que ver quiénes son los auténticos fachas), radical de centro u otras lindeces, defender la libertad individual hasta sus últimas consecuencias me sigue pareciendo algo cojonudo.

 

Vacaciones

Llegan por fin las vacaciones y el merecido asueto veraniego. Lejos de ser un trámite más, el descanso estival marca verdaderamente el final de un año y el comienzo del otro. Dejamos atrás un curso difícil y duro, en el que este autor ha tenido que bregar fuerte para hacerse un hueco en el cerrado mundo del periodismo. El balance es bueno, salvo algunas disputas y reyertas electrónicas que dejan alguna baja virtual. Oí una vez que la en al vida vamos dejando cadáveres por el camino. Descansen en paz, añado yo.

El caso es que una vez más, la canícula ofrece playa, sol, reencuentros familiares y juergas playeras. Otro veranito más con la sempiterna canción del verano, el hortera vestuario veraniego y el calor, sobre todo el calor.

 

El tiempo libre sirve para darle vueltas al coco y pensar en lo que hemos hecho mal y lo que nos queda por delante. Sin duda una ardua tarea. Pero, volviendo a las citas, como dijo una vez un general, señores, adelante con dos cojones y mariconadas las justas. Que no se diga…

 

El mes de agosto lo pasaré en Andalucía, tierra a la que amo profundamente. No en vano procedo de allí. Mañana por la noche, si todo va bien, éste servidor de ustedes se piensa tomar una clarita en algún garito almeriense. No sé si saben ustedes que por aquellos lares aparecieron hace unos 2800 años unos señores llamados fenicios. O sea, que por aquellas tierras llevan casi tres milenios de civilización, que se dice pronto. Así que por un mes pienso olvidarme de la estéril discusión política, de la tregua de ETA, de la supuesta nación catalana y de todas las milongas que impiden al hombre ser libre.  Para libertad la que tengo delante, sin más preocupación de decidir a qué playa iré mañana.

 

Resumiendo, si tengo ganas y un ordenador cerca ya les daré la murga con alguna reflexión propia. Pero no prometo nada…. Felices vacaciones a todos…

Algunos artículos interesantes

Un nuevo frente, siempre latente, ha sido abierto este verano en Oriente Medio. Si en los populosos suburbios chiíes de la capital fueron disparadas salvas al aire como muestra de alegría por la captura de los dos soldados israelíes, y si los refugiados palestinos del campo de Burj el Brajne, cabe al aeropuerto, hicieron gala de su satisfacción, la mayoría de los libaneses teme las consecuencias de esta acción del Hezbollah…

En medio de este ambiente de indignación, de resentimiento, de frustración de los pueblos árabes y musulmanes ante las represalias israelíes en Gaza, y también respecto a la apatía de los gobiernos del Mashrek, la coordinación de Hezbollah con Hamas ha sido fomentada por Siria y por la República Islámica de Irán…

(Tomás Alcoverro, lavanguardia, 13-VII-06)

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, se encontraba ayer en Galilea, en casa de la familia del soldado secuestrado de 19 años Guilad Shalit, cuando sus ayudantes le interrumpieron para informarle de que a media hora de allí, en la frontera de Líbano, dos soldados más acababan de ser secuestrados por Hezbollah.

Históricamente, para los israelíes el secuestro de sus soldados es considerado un golpe moral y psicológico que va mucho más allá de una vida humana. La muerte de soldados en combate es motivo de luto para la calle israelí, pero los secuestros tienen una importancia política y militar mucho más profunda.

Decenas de atentados suicidas palestinos en el corazón de las ciudades traumatizaron parcialmente a la sociedad judía. Sin embargo, minutos después el lugar afectado ya estaba limpio y organizado, y horas después volvía a estar lleno de gente. El efecto de los secuestros, en cambio, se siente a la larga: es el caso del piloto Ron Arad, capturado en Líbano en 1986 y del que se perdió el rastro; todo niño israelí conoce su historia y le recuerda.

Gran parte de las familias israelíes envían a sus hijos de 18 años para cumplir un servicio militar de 36 meses que, a veces, conlleva fuertes peligros. Tras el secuestro de tres soldados en menos de tres semanas son muchos los padres que expresan su más profundo temor por la vida de sus hijos; su terror son las imágenes que los islamistas radicales difunden en internet, asesinando a sangre fría a secuestrados en Iraq.

Los grupos islamistas Hezbollah, Hamas y la Yihad Islámica, apoyados y asesorados por Teherán, estudian al detalle las debilidades de la sociedad israelí. Por eso, las milicias libanesas intentan raptar incluso los cadáveres israelíes: en los canjes de presos, Israel paga un alto precio incluso por los muertos.

Hezbollah y Hamas tienen cadenas de televisión con programas propagandísticos en hebreo para que la opinión pública israelí presione al Gobierno para liberar a miles de presos palestinos de las cárceles israelíes. El propio padre del soldado Guilad Shalit se lo pidió ayer al primer ministro cuando éste le visitó.

(Henrique Cymerman, La Vanguardia, 13-VII-06)

 

La boquita del senador

Les paso un artículo de Arturo Pérez Reverte que no tiene desperdicio. 

Si algo me fascina de los políticos españoles es su capacidad de rizar el rizo con tal de no bajarse de los carteles. Y la verdad es que algunos domingos me dan esta página hecha. Hoy se la debo al senador del PNV Javier Maqueda, quien opina, literalmente, que «el que no se sienta nacionalista ni quiera de lo suyo no tiene derecho a vivir». Sí. Eso fue lo que el senador –que viene del latín senatus, senado, consejo de ancianos sabios y venerables– largó hace unos días, durante un acto al que estaba invitado en Mallorca; donde, por cierto, se le jaleó la ocurrencia con aplausos. Faltaría más. En España los aplausos van de oficio. Es, salvando las distancias mínimas, como en los programas bazofia de la tele, donde eructa cualquier pedorra, y el cuerpo de marujas de guardia rompe aguas en aplausos entusiastas, que para eso están allí. Para aplaudir lo que le echen y decir te queremos, bonita.

Con lo del senador, sin embargo, albergo un par de dudas. Lo de nacionalista es un concepto complejo, pues abarca demasiadas cosas. Todos somos nacionalistas de algo: la lengua, la memoria, la cultura, la infancia. El fútbol. Pero creo que el senador Maqueda hablaba de otro nacionalismo: el que se envuelve en la bandera local, el exclusivo y excluyente, el de nosotros y ellos. El patológico. El que manipula instintos y sentimientos para conseguir perversa rentabilidad política. Y por ahí, no. En ese sentido, algunos no nos sentimos nacionalistas en absoluto. A mí, sin ir más lejos, no se me saltan las lágrimas cuando oigo una minera en La Unión, ni cuando veo saltar un salmonete en la punta de Cabo Palos, ni cuando le cantan –lo siento paisanos, pero ya no– la salve a la Virgen el Lunes Santo por la noche. He visto demasiadas veces cómo lo noble, lo legítimo, termina en manos de gente como el senador Maqueda. Si alguna vez aflojo, será por otras cosas. Por mi infancia perdida, tal vez, y por las sombras entrañables que la acompañan. No porque me emocione el cantón nacional de Cartagena o su independencia de la mardita y opresora Mursia. Por ejemplo.

Aclarado, pues, que me incluyo en las palabras del senador Maqueda, quisiera que un experto en nacionalismos y en derecho a la vida, como él, aclare un par de cosas. Imaginemos que decido establecerme en Bilbao para pasear por el Guggenheim cada mañana; o en Barcelona, por ir de noche a la calle Tallers y calzarme un martini seco en Boadas; o en Cádiz, puntal indiscutible de la nación andaluza, para ponerme de urta a la sal en El Faro, un día sí y otro no, hasta las trancas. Supongamos, como digo, que opto por alguna de esas alternativas, sin sentir, respecto a Bilbao, Barcelona o Cádiz, más cosquilleo nacionalista que el que proviene de la atenta lectura de los libros de Historia, el aprecio por su gente, y la certeza de compartir una memoria colectiva en la compleja y mestiza plaza pública –llamada Hispania por los mismos que inventaron la institución de la que trinca el senador Maqueda– donde, unas veces por suerte y otras por desgracia, el azar puso a mis antepasados. Entre los que lamento, por cierto, no figuren unos cuantos jacobinos, guillotinadores, con un «todos los ciudadanos son iguales ante la ley» bajo el brazo y con las cabezas de Carlos IV y Fernando VII metidas en un cesto. A lo mejor no estaríamos hablando de estas gilipolleces.

Y ahora, las preguntas. ¿Cómo se articularía, a juicio del senador Maqueda, mi falta de derecho a vivir? ¿Mediante la prohibición, tal vez, de establecerme donde vivan nacionalistas? ¿Quemándome la ferretería si decidiera hacerme ferretero? ¿Pegándome un tiro en la nuca?… Como ven, las posibilidades que abre la afirmación senatorial son curiosas. Y pueden aderezarse, además, con matices interesantes. ¿Echar la pota –por ejemplo– cada vez que oigo a un cateto cantamañanas manipular la Historia y mi inteligencia haciendo comparaciones con Irlanda o con Montenegro, es un tic franquista? ¿Saber como sé, porque viajo y leo libros, que no hay nada más conservador, inculto y reaccionario que un nacionalista radical, me hace acreedor al epíteto de fascista?… Y ya puestos a preguntar, ¿se ocuparía, llegado el caso, el senador Maqueda de explicarme personalmente mi derecho a vivir? ¿Él y cuántos más? ¿Vendrían de día, o vendrían de noche? ¿Vendrían juntos a explicármelo, o vendrían de uno en uno?… Porque me parece que el senador Maqueda está mal informado. No todos somos Ana Frank.

 

 

Pelillos a la mar

Pelillos a la mar

Por degracia la paz es un bien escaso en nuestro planeta. No hemos pasado la mayor parte del tiempo que llevamos sobre esta roca dándonos coces los unos a los otros.

En España llevamos 40 años --que se dice pronto-- aguantando atendados terroristas. Ahora parece que la tan ansiada paz está cerca, pero ¿a qué precio? El Pesoe no se puede permitir reconocer el derecho a autodeterminación de eso que llaman Euskalherría y que nunca ha existido sobre un mapa. Tampoco puede tragar con lo de la anexión de Navarra por parte del País Vasco. ¿Qué queda? Parece obvio, que los etarras encarcelados sean paulatinamente puestos en la calle. Todo ello en nombre de la paz. Pero por encima de la paz existen las leyes y el sentido común.  

En otra ocasión ya les dije que ETA no quiere dejar la armas ahora porque se hayan vuelto  pacifistas de repente. No. Lo que pasa es que ya no se pueden permitir el lujo de seguir matando gente inocente. No pueden y lo saben. El panorama después del 11 M (por no decir del 11S) ha cambio drásticamente en el mundo. Ellos lo saben y quieren salirse del jardín de la forma menos traumática posible. El Pesoe, por su parte, quiere anotarse el tanbto de ser el partido que acabó con el terrorismo. Pero, vuelvo a repetir ¿a qué precio? ¿Al de ver a los asesinos de Miguel Angel Blanco o Joseba Pagazaurtundua por la calle?

Si ETA quiere dejar las armas que lo haga, pero los presos deberían seguir cumpliendo sus condenas. Lo demás sería una tomadura de pelo. Si ellos no cumplen las penas a ver con qué cara se van a quedar el resto de los presos; esos presos que no han matado nunca a nadie y que están en la cárcel por un tirón de bolso o por tráfico de drogas. Las penas están para cumplirlas. No se trata de ser de derechas o de izquierdas, se trata de tener un mínimo de dignidad.

Así que bueno, se puede mirar la cosa desde muchos ángulos, pero lo que sí es seguro es que si esto tira para adelante más de uno va a tener que tragarse sapos y culebras al pasear por las calles del País Vasco y ver a los asesinos de su hijo, marido, padre o madre, andando tranquilamente por la calle como si aquí no hubiese pasado nada. Pelillos a la mar... 

Mirar hacia otro lado

Si uno navega por Internet se encuentra con miles de páginas “alternativas” que ofrecen una información supuestamente veraz e independiente de lo que sucede en el mundo.

Hoy Guillermo Fariñas ha dejado la huelga de hambre que ha llevado a cabo durante 6 meses para que los cubanos puedan conectarse libremente a la Red.

Las secuelas que le han quedado al pobre Fariñas pueden costarle la vida. Todo por algo tan normal como que uno pueda visitar las webs que le de la gana. En China, en Cuba, en Irán y otros países todavía no existe la libertad de expresión y de información. El Estado –el mismo que imaginó Orwell—decide por uno lo que debe y lo que no debe ver; las noticias que debe o no leer y hasta cómo tiene uno que divertirse.

El otro día les colgué en vídeo en el que se comprobaba cómo un cubano no podía pasar una noche en un hotel de su propio país.

Me gustaría que todos aquellos que dicen defender la libertad alzasen su voz contra esta clase de abusos. Me gustaría que muchos de  los que reclaman que Zapatero dialogue con ETA pidieran con la misma fuerza que Castro libere a los presos de conciencia. Me gustaría que todos esos periódicos digitales alternativos dieran la noticia de la lucha de Guillermo Fariñas y no que callen como putas.  Me gustaría, en definitiva, que la izquierda tradicional defendiera la libertad en todos los casos y que no mirase hacia otro lado cuando quien manda no es uno de los suyos.

4 de julio

4 de julio

Hace 230 un grupo de señores firmaban la Declaración de Independencia de los EE.UU. Las trece colonias norteamericanas de Gran Bretaña se revelaban contra el abuso inglés. ¿Por qué? Pues subyacían criterios derivados de abusos económicos. Cabe recordar la famosa Revuelta del Té de Boston. Los hijos de la Gran Bretaña los cosían a impuestos y regulaban gran parte de las actividades económicas y políticas, con los consiguientes abusos.

En aquel momento en América coincidieron gente como mi admirado Thomas Jefferson, Benjamín Franklin, el general George Washington, Samuel y John Adams. Eran gente imbuida en el espíritu del Siglo de las Luces. Sus bibliotecas contenían lo más florido del pensamiento enciclopedista francés, las ideas de Locke y todo lo que podía resultar subversivo en aquella época. Muchos de ellos también formaban parte de la masonería, tan  vilipendiada hoy por algunos que van de liberales por la vida.

El caso es que, 10 años antes de la toma de la Bastilla, aquellos hombres dieron el pistoletazo de salida de la Edad Contemporánea dando el primer paso para acabar con el Antiguo Régimen. Con ellos se inició el Estado moderno, la separación de poderes, la democracia tal y como hoy la entendemos. También se inició el periodo del as revoluciones liberales. Les siguieron los franceses… y los españoles.

La Declaración de Independencia sigue siendo uno de los textos más importantes de la historia de la humanidad. Sin él no se puede conocer la génesis de la democracia moderna.

Vaya desde aquí mi admiración por aquellos hombres y por la llama que iniciaron con aquella chispa un 4 de julio de 1776.

Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tomar entre las naciones de la tierra el puesto separado e igual a que las leyes de la naturaleza y el Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación.

Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para gara ntizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derec ho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que no se cambie por motivos leves y transitorios gobiernos de antiguo establecidos; y, en efecto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a padecer, mientras los males sean tolerables, que a hacers e justicia aboliendo las formas a que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber , derrocar ese gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura seguridad. Tal ha sido el paciente sufrimiento de estas colonias; tal es ahora la necesidad que las obliga a reformar su anterior sistema de gobierno La historia del actual Rey de la Gr an Bretaña es una historia de repetidos agravios y usurpaciones, encaminados todos directamente hacia el establecimiento de una tiranía absoluta sobre estos estados. Para probar esto, sometemos los hechos al juicio de un mundo imparcial.

(Aquí los colonos exponen Unos 25 agravios concretos de que acusan al monarca británico. Entre otras cosas... se ha negado a dar su asentimiento a las leyes necesarias para el bien público; [nos ha impuesto] "contribuciones sin nuestro c onsentimiento", etc.)

En cada etapa de estas opresiones, hemos pedido justicia en los términos más humildes: a nuestras repetidas peticiones se ha contestado solamente con repetidos agravios. Un Príncipe, cuyo carácter está así señalado co n cada uno de los actos que pueden definir a un tirano, no es digno de ser el gobernante de un pueblo libre.

Tampoco hemos dejado de dirigirnos a nuestros hermanos británicos. Los hemos prevenido de tiempo en tiempo de las tentativas de su poder legislativo para englobarnos en una jurisdicción injustificable. Les hemos recordado las circunstancias d e nuestra emigración y radicación aquí. Hemos apelado a su innato sentido de justicia y magnanimidad, y los hemos conjurado, por los vínculos de nuestro parentesco, a repudiar esas usurpaciones, las cuales interrumpirían inevitabl emente nuestras relaciones y correspondencia. También ellos han sido sordos a la voz de la justicia y de la consanguinidad. Debemos, pues, convenir en la necesidad, que establece nuestra separación y considerarlos, como consideramos a las dem 25;s colectividades humanas: enemigos en la guerra, en la paz, amigos.

Por lo tanto, los Representantes de los Estados Unidos de América, convocados en Congreso General, apelando al Juez Supremo del mundo por la rectitud de nuestras intenciones, en nombre y por la autoridad del buen pueblo de estas Colonias, solemnem ente hacemos público y declaramos: Que estas Colonias Unidas son, y deben serIo por derecho, Estados Libres e Independientes; que quedan libres de toda lealtad a la Corona Británica, y que toda vinculación política entre ellas y el Est ado de la Gran Bretaña queda y debe quedar totalmente disuelta; y que, como Estados Libres o Independientes, tienen pleno poder para hacer la guerra, concertar la paz, concertar alianzas, establecer el comercio y efectuar los actos y providencias a q ue tienen derecho los Estados independientes.

Y en apoyo de esta Declaración, con absoluta confianza en la protección de la Divina Providencia, empeñamos nuestra vida, nuestra hacienda y nuestro sagrado honor.

Si la Bonino fuera española

Si la Bonino fuera española

Les paso un artículo muy bueno publicado en un blog que les recomiendo visitar.

En cuanto se acercan las elecciones los liberales se encuentran con el mismo conflicto. ¿A quién hay que votar? No existe ninguna alternativa liberal en España, y hay que elegir entre una derecha conservadora e intervencionista, o una izquierda estatalista y rendida al nazionalismo reaccionario. En Italia no existe ese problema,
los liberales pueden votar al excéntrico Partido Radical, de Emma Bonino y Panella.
El compromiso radical con la libertad les ha llevado a enfrentarse con el poder de la Iglesia Católica en la política italiana. Defienden con ardor el derecho al aborto, la eutanasia, el matrimonio gay, la investigación con células madre y el "divorcio exprés".
Se oponen a la penalización de la prostitución y lideran la lucha antiprohibicionista que pretende legalizar las drogas.
En 1989 promovieron una candidatura prolegalización en España, con el respaldo de gente como Fernando Savater, Maruja Torres, Arrabal, Escohotado, Javier Krahe...
En materia económica también defienden ante todo la libertad individual. A su lado el P.P. es una banda de socialistas albaneses que no han acabado de salir del mario. En las últimas elecciones italianas se ha constituido una alianza electoral que resulta sorprendente, vista desde nuestro país.
"La Rosa n´el Pugno" ha unido a liberalesradicales con socialistas. No hace falta decir que en Italia existe una izquierda que en España está desterrada. Allí hay socialistas cuyo compromiso con la libertad les ha llevado a ser anticomunistas convencidos,
y no sólo se levantan ante la bandiera de EE.UU., sino que hicieron gala de su atlantismo en los peores años de la Guerra Fría. Se trata de una izquierda que se ha despojado de sus dogmas y no se ofende con la leyenda "liberali" en su escudo electoral.
No existe nada parecido en nuestro panorama político. En Euskadi los bolcheviques más feroces se convierten en monaguillos del PNV, a cambio de un puñado de peladillas y de un traguito de vino de misa.
En Cataluña forman parte de la oligarquía partitocrática. Incluso han conseguido superar a la derecha nacionalista y vaticanista con su obsesión por perseguir a las prostitutas por las calles de Barcelona. Puestos a buscar aliados eligen a los enemigos más reaccionarios
de las libertades individuales. A aquellos que en nombre de la Santa Tradición exigen que el Estado anule y aplaste al individuo para formar una nueva nación con esa pasta uniforme.
En estos momentos más que nunca se echa de menos una opción progresista formada por quienes se sienten traicionados por una izquierda entregada a la Reacción, una "Rosa nel Pugno" española. En Cataluña ha aparecido algo que se le puede parecer, una alternativa laica, progresista y que defiende la libertad frente al colectivismo nacional. Me refiero a Citadans de Catalunya, un intento valiente para enfrentarse a ese partido único con cuatro cabezas que gobierna desde siempre. El primer rasgo que dejan ver, su oposición a los valores de la tribu, ha levantado muchas expectativas.
Sobre todo entre los fascistas que les niegan a momporro limpio el derecho de expresión.
La capacidad dialéctica de Albert Boadella y su descaro de bufón ácrata garantizan el espectáculo.
No es suficiente que aparezca sólo en Cataluña, haría falta que se extienda por toda las península, y las islas.
¡Si la Bonino fuera española...!

Dudas razonables

Que conste que éste servidor de ustedes no le gusta participar de teorías conspiratorias. Algo que, por otra parte, parece estar enraizado en lo más profundo de la psique ibérica. Lo del doctor Fu Manchu planeando masacres suele ser típico de películas de serie B.

Lo malo es cuando algunos se empeñan  en teorías tales y conspiraciones novelescas. A priori, uno incluso se toma a cachondeo las historias y a sus voceros pero al parecer algo huele a podrido en Dinamarca.

Todo esto viene al caso por lo del 11-M y la supuesta trama que Chuiquito de Teruel -alias "el Fede"- denuncia cada mañana desde su púlpito herziano. Y ya les digo, al principio hasta me lo tomaba a cachondeo. Al principio, repito, porque con lo que está sacando El Mundo día sí y día también -meteduras de pata incluidas como la de la famosa Orquesta Mondragón- la cosa se pone fea.

Insisto en que no soy de tragarme tales milongas, pero aquí pasa algo. O bien uno o varios medios de comunicación, con la connivencia de un partido político, se están encargando de intoxicar la opinión pública a base de mentiras y acusacinoes de índole muy grave, o bien el gobierno del Pesoe está tapando lo que de verdad pasó en el 11-M. Y ambas cosas son de una gravedad enorme.

Las conclusiones son espeluznantes se crea lo que se crea. Lo son porque si la primera hipótesis es la correcta, un grupo de señores se está encargando de mentir descaradamente contra un gobierno legítimo. Y lo que es peor, está utilizando a medios de comunicación como elemento ejecutor de un plan sumamente antidemocrático.

Pero si reulta cierta la otra hipótesis, entonces sí que tenemos problemas. Los tenemos porque en ese caso un partido político y una serie de personas hubieran estado al tanto de que se iba a cometer la mayor matanza de la historia de España y no hicieron nada. Así que si  todo esto no es más que una teoría conspiratoria más, estos señores deberían denuinciar a Chiquito y al de los corpiños por injurias y calumnias, como mínimo.

 Por el bien de esta democracia espero que se aclaren según que puntos oscuros de la historia reciente de este país.