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Lonely Planet

Lonely Planet

 

Leo en el diario El Mundo una noticia titulada “La guía Lonely Planet tilda de ’tonto’ a Carod Rovira”.Me sorprende que la fama de nuestro inefable líder independentista haya llegado a los dominios de los hijos de la Gran Bretaña, y más aun en una guía de viajes. Estupefacto, sigo leyendo y y me entero de que con motivo del congreso de telefonía Móvil 3GSM, 50.000 guiris han venido a Barcelona a reunirse, hablar sobre teléfonos móviles, y darse una juerguecita de padre y muy señor mío. Estos anglosajones -porque la mayoría lo son, me consta- vienen muy bien informados y cargados de tópicos. ¿Pero qué es lo que ha hecho que a la paella, los toros y las casas de citas se les sume el señor Rovira? Pues la respuesta está en la frase que cita textualmente el libro: “¿Cómo pudo Rovira ser tan tonto como para tener encuentros secretos con ETA?”. Lo que ya suena a pitorreo es la sección donde aparece la cita, titulada Hot conversation topics o tópicos calientes de conversación en la lengua de Cervantes (qué “fascista” queda siempre mentar al escritor). Pero la cosa no queda ahí, que va. Los de Lonely Planet también se preguntan si “¿es buena idea reducir las clases de español en la escuela a dos horas semanales?”. O ya la bomba de si “¿acabarán losbarcelonese bilingües hablando sólo catalán?”. Por último incluyen otro asunto pendiente, el del “despilfarro del Forum”, textualmente.

Después de la risa me ha dado por pensar. Al fin y al cabo uno reflexiona sobre las críticas y sobre aquello de montarse una “Agenda Setting” particular que decía uno. Pero parece que en Inglaterra y aledaños también se enteran de las gilipolleces de nuestra clase política vernácula. Hecho que me tranquiliza profundamente. En el extranjero también creen que esto es una casa de putas.

Si algún avispado se ha dado cuenta, hay un señor linkeado en esta página que lleva boina. Se llama Johan Norberg y ha sido mi "Lord Sith" particular. Algo parecido a lo que hace a Anakin Skywalker al pasarse al Lado Oscuro. En este caso mi "Lado Oscuro" ya se lo pueden imaginar ustedes por dónde va. En fin, que como en todo proceso siempre hay un detonante o una gota que colma el vaso y en mi caso lo fue ver a este contemporáneo mío en la tele. Resulta que lo enganché de rasquis, a altas horas de la madrugada en el canal Documanía de Digital Plus. Ya me habían hablado del perla este -que pasó del anarquismo al liberalismo- al que no le ponen su reportaje en Documentos TV ni de coña. El caso es que el señor le mete un repasito a lo políticamente correcto y lo establecido de agárrate que vienen curvas. El documental se titula "En defensa de la globalización". Con este título ya se imaginarán ustedes de qué va el asunto.

A mi me sentó como una patada en los susodichos. Una patada con efectos reflexivos, dicho sea de paso. No era capaz de desarticular los argumentos de Norberg. Claro que más de un avispado dirá que sí que puede, pero personalmente no pude hacerlo sin sentir que me estaba engañando a mi mismo como un chino.

Yo se lo recomiendo efusivamente, aunque aompañado de lecturas varias y una buena dosis de escepticismo, más que nada para no tragarse las cosas porque sí. Eso si lo encuentran, porque el buenrrollismo lo tiene marginado y como no lo pillen ustedes por satélite nasti.

Lo mismo les ocurrirá si buscan su libro "En defensa del Capitalismo global". Un libro que mi amigo Armando encontró de milagro en una librería. Y era el único que tenían. Alguno pensará que se trata de un tostón y por eso no se vende, pero en el resto del mundo, sobre todo en Escandinavia, ha sido un bombazo. Así que bueno, tanto que hablan algunos de pensamiento único y según que libros de Hayek, Bobbio y compañía (incluyendo a Norberg, of course) los tienes que encargar por Internet. Eso sí, de Chomsky a patadas. Pero ya se sabe, sale más rentable culpar de todos los males del mundo al perverso Occidente y su aliado sionista. Y luego hablan de lo malo que es el libre mercado.

Oscurantismo

Oscurantismo

 

No sé si ustedes han oído hablar de Juan Masiá Clavel, jesuita y filósofo. Pues bien, era catedrático de Bioética de la Universitdad Pontificia Comillas de Madird. Digo era porque lo cesaron hace unas semanas por el artículo 33. Yo a Juan Masía lo conozco a través de su hermano Emilio, que es muy amigo mio, maestro en esto de darle a la tecla, poeta, columnista y un bohemio de tres pares de narices. Emilio me mandó un email desde su Murcia querida diciéndome que a su hermano lo habían defenestrado por publicar un libro titulado “Cuadernos de Bioética” en los que se mostraba a favor de los métodos anticonceptivos y unas cuantas obviedades más. No es de extrañar, Juan Masía tiene mucho mundo, ha sido profesor profesor de Antropología Filosófica y de Bioética en la Sophia University of Tokyoy, y conoce mejor que la curia de qué va el percal.

Todo esto no hace más que confirmar lo que ya se sabía: que la Iglesia y la Libertad de Expresión no se llevan bien. No en vano pusieron a caer de un burro a gente como Galielo, Voltaire y toda la basca que vino después. Una pena. Lo que sorprende es que aún no hayan aprendido nada de esas lecciones. A estas alturas van y marginan a un filósofo de aupa por defender algo que la mayoría del mundo mundial lleva haciendo años. Ponte la gomita es lo primero que te dice tu señora madre cuando empiezas a ser una hormona ambulante cargado de testosterona. Hasta las familias más meapilas lo hacen, me consta.

Pero una cosa es el ámbito de lo privado y otra lo que se dice en público. Según la curia todos tenemos que ser la mar de castos y echar los kikis a oscuras sólo para procrear. Ya les vale. Esto lo dice una de las organizaciones más gays -a los que satanizan- del orbe, acosada por escándalos de pederastia a lo largo y ancho de la geografía planetaria y con una serie de intereses económicos nada claros a cuestas. No sé si estarán enterados de lo de la Banca Vaticana durante los 80 y sus acciones en fábricas de condones. Lamentable.

Pero volviendo al tema, como siempre pasa en estos casos a Juan Masiá ya le han traducido el libro al portugués y por estos lares ya anda agotado. Ahora tiene previsto publicar otro que será la bomba. No les digo más no vaya a desvelar nada sin querer. Pero me da en la nariz que va a levantar ampollas.

Desde esta humilde web todo mi apoyo a Juan Masiá. A ver si dejamos atrás el oscurantismo y la cerrazón, que ya va siendo hora.

Carta abierta

Carta a mi amigo Gargarin sobre un comentario de uno de mis posts.

Sobre la CAM te diré que la concesión de frecuencias para TDT que allí se ha llevado a cabo me parece vergonzosa y que beneficia descaradamente a los amigos del PP. Cosa que, por otra parte, es normal en un sistema donde las concesiones se efectúan a dedo por la administración. Más teniendo en cuenta que en el formato digital ya no existe la limitación de canales que hay en el espectro radioeléctrico. Ello no es óbice para que en Cataluña se está llevando a cabo una campaña contra la COPE -emisora que no escuho ni me gusta- mientras nada se dice de comentarios en TV y en diarios afines  al tripartito. Lo que molesta es el doble rasero.

Cuba e Internet. Aquí tienes un informe detallado que revela que Cuba es uno de los 10 países que más controlan la información y el acceso a Internet.

http://www.cartadecuba.org/informe_rsf_sobre_internet_en_cuba.htm

Me parece lamentable que el 50% de la gente no tenga acceso a una llamada telefónica -te recominedo que te informes sobre el papel de la telefonía móvil en el desarrollo de los países del Tercer Mundo- pero igual de grave me parece que el 50% que sí lo tiene tenga limitados sus derechos. Unos derechos, dicho sea de paso, que en España han sido defendidos a capa y espada por los partidos de izquierda.
Sobre la libertad de informacióne en Cuba no merece la pena ni hablar.

El artículo de Jiménez Losantos, si lo lees bien dice que "A mi esto tampoco me parecería tan grave, más conociendo como conozco el mundillo punk (...) no me parecería tan mal y hasta me lo tomaría a cachondeo si no fuese porque a estas alturas ya se suman unas cuantas meadas fuera de tiesto". Dicho esto añadiré que no me parece tan grave lo del grupo pero sí que me parece grave la cuota de odio entre unos y otros en este país y lo que ello nos puede acarrear. En cuanto a las licencias televisivas me remito a lo dicho anteriormente y a mi postura de liberalizar las telecomunicaciones.

Fundamentalistas islámicos. No sé, mira los telediarios. Aquí a lo mejor estamos de uñas porque volaron un par de trenes y se cargaron a 200 personas, algo sin importancia, por otra parte. Pero es que algunos nos pasamos de susceptbles. Eso por no hablar de las Torres Gemelas (sobre las cuales he oído mucho cachondeíto de algunos que ahora se rasgan las vestiduras sobre cualquier cosa), los atentados de Londres, las células desactivadas en España, el comando Dixán (ése del que tanto se reía en sr. Cuní y toda la izquierda y qe luego resultó ser un comando verdadero), los muertos que ocasionan unos dibujos, asaltos a embajadas, Irán negando el genocídio judío, Irán enriqueciendo uranio, Bin Laden llamando a la reconquista de AL-Andalus, etc.
Aquí existe un talibanismo católico que me repuga y sobre el que he hablado hasta la saciedad en este blog, ahí están los archivos. La diferencia es que los tenemos más controlados y no tienen terroristas suicidas ni ponen bombas en transportes públicos. No sé, a lo mejor me paso de xenófobo y de intolerante y todo eso, pero creo que tengo motivos.

Papeles de Salamanca. Ahí está mi post sobre el tema. Una burda manipulación política. Me la suda donde estén los papeles si puedo acceder a ellos y me parece lamentable la postura de la izquierda y de la derecha. De todas formas, ahora Valencia va a pedir todos sus papeles del Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona, cosa que me toca la bisectriz porque quería documentarme allí para el doctorado. Ya ves, al final el que pringa es el historiador al que le deslocalizan todos los archivos. Pero bueno.

Impuestos. Decía en mi post que cualquier país del mundo recauda impuestos, cosa que me parece bien. No te creas que ahora me he vuelto un ultraliberal que quiere privatizarlo todo. Estoy a favor de una sanidad pública y de calidad, una enseñanaza pública y de calidad y una seguridad pública y de calidad. Nada derechista ¿no? Lo que me jode es que me asfixien a impuestos y luego no reciba nada a cambio. He estudiado en barracones, en facultades sin calefacción (qué te voy a contar de esos años que no sepas, amigo) etc. Para ir al trabajo me he tenido que comprar una moto porque el transporte público me sangra y si voy en coche me sangran todavía más con las malditas zonas azules (que también existen en ayuntamientos del PP). Por cierto, los aparcamientos de Zona Universitaria los cierran a las 10, con lo cual, si sales de trabajar después de esa hora te encierran el coche (cosa que me ha pasado). El post que escribí iba sobre una mejor gestión de los impuestos, sobre aplicar conceptos más racionalistas al gasto público. Algo que, sacado de contexto, también dice defender el tripartito, ¿no? ¿O acaso lo del régimen fiscal no dice que pagamos mucho y nos dan poco? A mi modo de entender el problema no es que recauden en Madrid o en Barcelona, sino que se racionalice el gasto y se dedique a cosas importantes. Por cierto, España es también uno de los países con rentas más bajas de Europa. Y si tienes dudas sobre mis posturas liberalizadoras te recomiendo que te informes sobre el "milagro irlandés". Hay muchos documentos en Internet pero te recomiendo uno : http://www.ief.es/Investigacion/Recursos/Seminarios/EconomiaPublica/2005_9Junio.pdf

En cuanto a mis críticas a la izquierda y a la derecha. Mi archivo de posts está abierto a tu disposición. Mira, compara y veás que me meto mucho más con la derecha que con la izquierda. No mucho más, muchísimo más. Y ello, podrías pensar, sucede porque antes pensaba de otra forma, pero te sorprendería saber desde cuando llevo dando este giro. Cosa que si urgas un poco, podrás comprobar.
Y por favor, tanto tú como Ifoughthelaw sois gente informada y culta, no caigais en la simplicidad de pensar que todo el liberalismo es lo que defiende Federico Jiménez Losantos, César Vidal o la facción de la derecha más rancia del PP.

"Escribir de oídas"

Ahí van algunos de las manifestaciones que malinterpreto maliciosa y demagógicamente y de las cuales no me informo. Ya se sabe, "es lo que pasa por escribir de oidas o aplicando el periodismo de citas, esa tan hábil forma de manipulación".

A Federcio Jimenez Losantos del Juez Fanlo:

"Los de Terra Lliure te tirotearon. Fueron crueles al herirte en la pierna. De haberte apuntado al corazón, nada te hubiera pasado porque careces de él"(...) "Si te hubiera llamado ladrón y lo fueras, nada me sucedería por ser cierto: lo que yo he dicho también lo es, pero a un «hijo de puta» si se lo espetas, te condenan, aunque su madre sea la peripatética más famosa del país".

Oriol Malló a los integrantes de Ciutadans de Catlunya:

"“Y, como no, querido Espada, comisario Espada, hijo de portero, el típico repelente espía que en una Catalunya sana nos haría de comisario en Vía Layetana, en la Brigada Social.(...) Queréis que los catalanes, si todavía quedan, se suiciden en grupo o abracen la fe española. Perfecto. Pero yo os pido coherencia. Haberlo dicho durante la Segunda República y haberos expuesto que gente como yo, gente mejor que yo, perdón, os metiéramos el tiro de gracia antes de que vosotros, sin cojones para disparar, delegarais en la chusma las órdenes de asesinarnos (...)“Pues nosotros también queremos exterminaros. Qué caray. Divirtámonos hasta morir que la guerra, a cara descubierta, quizás ya ha empezado."

Pepe Rubianes:

«Que se vayan a tomar por el culo estos españoles, ojalá les exploten los cojones y vayan al cielo sus cojones, se vaya a la mierda la puta España», dijo el actor al presentador del espacio. Al día siguiente declaró en la Cadena Ser: «Lo que yo dije fue que cojan esa España y se la metan por el culo, que les explote dentro y le queden los huevos colgando en sus campanarios».

Pepe Rubianes sobre Extremadura:

"Cataluña está dando de comer a media Extremadura" . «Ni los perros rabiosos muerden la mano de los que le dan de comer».

Sobre el niño de Badalona:

Agencias. "El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña le ha dado la razón a un padre de Badalona que exigía que su hijo pudiese estudiar en castellano. El pequeño, que tiene 7 años, es alumno de primaria y el juez entiende que debe recibir una atención individualizada, para que supere todas las asignaturas que hasta ahora aprendía en catalán y no en su lengua madre. El padre del menor se lo pidió a la dirección del colegio, pero sin éxito. La justicia, obliga al centro a impartirle cuatro horas de enseñanza de lengua castellana. Desde el gobierno catalán se niega que haya persecución lingüística y se asegura que se trata de un caso anecdótico".

Sentencia del juez: http://www.e-dazibao.com/criterio/noticias/20060201sentencia.pdf

Salvador Sostres en el diario Avuí:

“En Barcelona es muy hortera hablar español, yo sólo lo hablo con la chacha y con algunos empleados. Es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel hablar un idioma que hace este ruido tan espantoso al pronunciar la jota. (...)Estos que no hablan en catalán a menudo tampoco saben inglés, ni francés, ni quien es monsieur Paccaud. Pero no sólo en Catalunya el español es un síntoma de clase baja (...) El independentismo en Catalunya está absolutamente justificado aunque sólo sea para huir de la caspa y del polvo, de la tristeza de ser español".

Legislación catalana:

Artículo 30
Las empresas públicas

1. Las empresas públicas de la Generalidad y de las corporaciones locales, así como sus empresas concesionarias cuando gestionan o explotan el servicio concedido, han de utilizar normalmente el catalán en sus actuaciones y documentación internas y en la rotulación, las instrucciones de uso, el etiquetaje y embalaje de los productos o servicios que producen o ofrecen.

Artículo 33
Las empresas concertadas o subvencionadas

Las empresas que han suscrito un concierto o convenio de colaboración con la Generalidad o las corporaciones locales de Cataluña, o son beneficiarias de ayudas o subvenciones de las mismas, deben utilizar, al menos, el catalán en la rotulación, en los avisos y en la documentación dirigidos al público, como mínimo cuando estén vinculados al objeto de la ayuda o convenio.

Sobre empreas privadas: 

4. Los rótulos e informaciones de carácter fijo y que contengan texto que han de constar en el interior de los centros laborales dirigidos a las personas que trabajen en los mismos deben figurar, al menos, en catalán.

Esta ley tiene efecto retroactivo, es decir, que si un comercio está rotulado en castellano debe cambiar su rotulo bajo pensa de multa de 3.000 euros más lo que le cueste el rótulo nuevo.

No sé, a lo mejor se me va la olla escandalosamente, pero esto es lo que hay y sobre lo que supuestamente exagero.

Sectas

Sectas

En este país de sectas y capullos integrales no es fácil ejercer la crítica libre sin que salga el espabilado de turno y lo ponga a uno a parir. Cosas que pasan, va con el oficio. Miren las tertulias, esas ágoras de la democracia moderna más parecidas a encuentros de fútbol que a otra cosa. Dos bandos: los peperos y los sociatas. Dos posiciones antagónicas; unos se pasan de progres y otros de catetos, y así vamos como vamos. Entre la caterva de opinadores profesionales y tertulianos hay un grupito que me cae especialmente mal. Por la izquierda tenemos a Maria Antonia Iglesias, alias "el hobbit diabólico", verdadero azote de todo lo que no esté pintado de rojo. Le sigue Enric Sopena, director del diario electrónico del movimiento, personaje cínico hasta las cachas y observante practicante de la demagogia sociata. En el otro bando encontramos a Isabel San Sebastián, rubia peligrosa, xenófoba -cosa que me consta por mis fuentes-, ultraconservadora y con una mala leche memorable. Y por último el dúo sacapuntas: César Vidal y Fede Jimenez Losantos, alias "Chiquito de Teruel". Talibanes ambos y más catastrofistas que La Guerra de los Mundos.

Lo malo, como decía al principio, es que vivimos en un país de sectarios y capullos. Ello conlleva la adscripción a una secta si lo que quieres es dar tu opinión. Si no, pues corres el riesgo -experimentado en las propias carnes- de que unos te llamen "progre" y otros "fascista".

Me decía ayer un muy buen y querido amigo, al que últimamente le estoy tocando la pera con mis comentarios liberales, que este servidor de ustedes padece el síndrome del veterano de Vietnam que ve enemigos por todas partes. Es posible, pensé, al fin y al cabo me dedico a eso, crticar sin compasión todo lo que chirría en esta sociedad. Ello conlleva que apunte por igual a izquierda y a derecha, aunque en estos últimos tiempo sea la izquierda la que me lo deje más a huevo. De todas formas, mientras exista gente que no ve más allá del dogma habrá material para escribir artículos y ponerlos a caer de un burro.

Y ya que estamos, permítanme ustedes que les hable de Guillermo Fariñas Hernández, director de la agencia Cubanacán Press. Este hombre está ingresado en un hospital a causa de una huelga de hambre que lleva a cabo para defender el derecho de todos los cubanos a acceder libremente a Internet, así como el de los periodistas de dicho país de informar con libertad. Sin duda una causa de extrema derecha defendida por un gusano sicario del imperialismo, es obvio ¿no?

Punk Rock

Al final van a conseguir que me caiga bien. Miren ustedes que lo he tenido que soportar, mañana tras mañana, durante muchos años. Pero es que cuando ves a la caterva que lo critica te dan ganas de pasarte al "lado oscuro". Me refiero, como no podía ser de otra manera, al inefable e ínclito Federico Jimenez Losantos, alias "Chiquito de Teruel". Este hombre pequeño y con una mala leche cósmica, adereza las mañanas del sector más cavernoso de la derecha española. No deja títere con cabeza, quizá por eso tiene tanto público a unas horas tan intempestivas. De todas formas, entre el blandito de Francino y Chiquito, me quedo con el segundo, por lo menos te ríes.

Dicho esto a modo de disculpa, les diré que u grupo de punk catalán llamado Antitank ha sacado una canción donde se pide que al Fede le den 20 tiros en la nuca. A mi del Punk me gustaban los Ramones, MC-5, Sex Pistols y poca cosa más. Me ha tirado siempre más el Heavy Metal, cuestión de caracteres. Pero volviendo al tema, estos chavales bien podrían decir lo que piensan de las posiciones políticas de Federico, incluyendo alguna nota escatológica. Pero no, les ha dado por pedir su cabeza en bandeja de plata. A mi esto tampoco me parecería tan grave, más conociendo como conozco el mundillo punk, los perros, los pijamas y el típico tio de la flauta pidiendo unas monedillas. Repito, no me parecería tan mal y hasta me lo tomaría a cachondeo si no fuese porque a estas alturas ya se suman unas cuantas meadas fuera de tiesto. Hace cuatro días, como aquel que dice, asisitimos a la del señor Rubianes a propósito de España; explicada hasta la saciedad posteriormente en la SER. Antes de aquello el Juez Fanlo se lamentaba de que al pobre Fede le huiesen pegado un tiro en la rodilla y no en el corazón. Y anteriormente a todo esto, Oriol Malló llamaba, en el diario Avui, "falangistas" a los fundadores de Citadans de Catalunya diciendo además, literalmente, "nosotros también queremos exterminaros".

Saquen ustedes sus propias conclusiones y reflexionen un poco sobre quién es quién en este bendito país y quién, realmente, incita día sí y día también al odio.

 

Contrato social

Contrato social

 

Zapeando ayer por esos canales de Dios topé con una tertulia en la 2. El tema del debate era, según creo, la seguridad ciudadana. Las opiniones, como no podía ser de otra manera, eran diversas y enfrentadas. Luis del Val, escritor y periodista, dijo una cosa que me pareció interesante. A su parecer el Estado ha roto el contrato social con el ciudadano. Esto es, el Estado no garnatiza una educación de calidad, una sanidad sin listas de espera ni masificación, ni una mínima seguridad ciudadana. Consecuencias las que muchos de ustedes ya saben. La clase media opta cada vez más por llevar a sus hijos a colegios privados, contrata seguros médicos y, cosa preocupante, aumentan las llamadas “patrullas ciudadanas” a la par que se dispara la compra de armas en el mercado negro. Eso sí, nos cosen a impuestos. Aquí se paga hasta por respirar, aunque eso ya lo saben ustedes mejor que nadie.

El gasto público se centra en tener 17 administraciones distintas, policías por un tubo que a la hora de la verdad no tienen medios, subvenciones a la cultureta de estar por casa, televisiones y radios públicas a mansalva, obras faraónicas tipo Forum de las Culturas, etc, etc, etc.

Cualquier Estado cobra impuestos, pero éstos deben ser bien administrados. Si pagas y encima no recibes, pasan cosas como que en Cataluña la gente se eche en manos de cualquier asaltatrenes que diga que les están robando desde Madrid. Porque luego, a la hora de la verdad, si yo quiero ir de Barcelona a Granada me sablean más de treinta eurines del ala por el morro. Cosa que no importaría si bajasen el 75% de impuestos que lleva la gasolina, uno de los cuales es el impuesto de lujo. Luego los transportes públicos valen una pasta que ni les cuento. Raro es el mes que no te dejas más de 30 pavos en tarjetas. Aparcar, para qué les cuento; zonas azules, verdes y ahora incluso rojas para motos. ¿Y toda esa pasta dónde va? Porque luego no se ven los resultados que serían de esperar.

Todo ello por no hablar de la justicia. A Henri Parot, con una condena de más de 3000 años de cárcel por haber asesinado a 87 personas -muchas de las cuales eran niños- lo sueltan en 2009. Y ya no nos pongamos a examinar las condenas a menores asesinos -inexistentes- o la gente que lleva acumuladas cientos de denuncias y siguen en la calle. España se ha convertido en el paraíso de la delincuencia. Tenemos una legislación de cachondeo y claro, ellos lo saben y lo aprovechan. Por cepillarte a alguien por la cara te pueden caer 20 años, de los cuales, entre pitos y flautas, te quedan menos de 10. Si encima el delito es robo con violencia o algo por el estilo la cosa ya es para echarse a llorar.

De la educación ya hablaremos un día largo y tendido porque merece un apartado a parte. En fin, que ahí lo tienen ustedes, un Estado que no es Estado y encima te aplasta económicamente. Si, como decía Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre y éste cede parte de su libertad al Estado para que le proteja, aquí el lobo voraz pasa a ser el propio Estado en connivencia con aquellos de quienes nos tendría que defender. En resumidas cuentas: el chichi de la Bernarda.

Guerra de monigotes

Guerra de monigotes

 

Lo que se ha venido en llamar “la crisis de las caricaturas” está tomando visos de tragedia griega. El día de ayer fue prolífico en declaraciones y debates varios en los que siempre estaba el musulmán o el arabista de rigor. De todo lo que escuché y leí ayer me quedo con las declaraciones de un musulmán: el periodista marroqiuí Alí Lmrabet. El susodicho dijo algo tan simple como que “los musulmanes tenemos que aprender que igual que a nosotros no nos gustan que nos digan cómo tenemos que pensar o vivir, a Occidente tampoco le gusta que le digan cómo tiene que pensar o virir”. De perogrullo. Desde estas líneas siempre he defendido que si en algunos -y recalco el algunos- países musulmanes quieren vivir en la Edad Media, pues con su pan se lo coman. Nosotros, Occidente, no somos nadie para decirles o dejarles de decir que su estilo de vida es premoderno; aunque lo sea.

Ni invadir Irak fue, a tenor de las consecuencias, una buena idea, ni tampoco lo es la campaña de democratización forzosa que allí se lleva a cabo. Hasta que ellos mismos no se den cuenta de lo bien que les sentaría un repasito democrático, allí no tenemos nada que hacer. No se improvisan 300 años en unos meses en plan cursillo intensivo.

Otra cosa es la chorrada supina de Zapatero con Erdogan en plan coleguitas de civilizaciones. Ni los propios expertos aprueban el término “alianza” ni lo que ello conlleva. En todo caso “respeto” entre civilizaciones y va que chuta. Un respeto que, dicho sea de paso, debe ir en las dos sentidos y del que el señor Zapatero se inhibe cuando las chanzas y las burlas se hacen contra la Iglesia Católica -a la que me parece estupendo que se satirice después de dos mil años de dar la brasa-. Se podrá decir que las caricaturas sobre Mahoma se pasan, son poco sutiles, etc, pero se han hecho amparándose en la tan manida libertad de expresión. Si esas viñetas incurren en la injuria, en la calumnia o lesionan el derecho al honor de los musulmanes, ahí están los juzgados. Y si no, como ya he dicho en otra ocasión, dos piedras.

Ahora parece que la guerra de las viñetas, después de dejar 6 muertos, se traslada de nuevo al papel de los diarios. En Irán ya anuncian una campaña de caricaturas burlándose del holocausto judío. Conociendo como conozco un poco a los hebreos, me da en la nariz que las repercusiones pueden ser un poquito chungas. Vamos, que no sería la primera vez que dos cazas israelíes en vuelo bajo bombardean una central nuclear en Oriente Medio. Pero bueno, allá ellos. De todas formas, si los iraníes publican las viñetas sobre los judíos, aceptan implícitamente que se publiquen otras sobre su profeta. Y en ese caso nos podríamos haber evitado 6 cadáveres, quema de banderas, asaltos a embajadas y todo el resto de la chirigota.

El circo llega al oasis

El circo llega al oasis

El circo que ha montado el Tripartito con motivo del retorno de los papeles de Salamanca -con Maragall de domador de fieras- no tiene nombre. Publica hoy El Mundo un artículo titulado “Cataluña exhibe los papeles de Salamanca como si Cataluña hubiese estado con guerra con Cataluña. Ahí Peter J lo borda, y no es qusea santo de mi devoción. El úso partidista de derecha r izquierda de este asunto pasará a los anales de la estupidez humana. Como historiador que estén aquí o allá tanto me da. Para algo están lo microflims. Además, que viajar siemrpe tiene su puntito romántico. Lo que me toca la pera es precisamente eso, que con una falta de respeto absoluto hacia lo que fue la Guerra Civil, vayan estos ahora de víctimas. Más, sabiendo la cantidad de catlanes franquistas que hubo y hay y lo contentos que se pusieron los padres de muchos que ahota truenan al ver los tanques por la Diagonal.

Mires ustedes, conocí a un viejecito llamado Antonio, para más señas de Jaen. Este hombre fue condenado a muerte después de la guerra por rojo en general y por comisario político en particular. -a su hermano se lo cepilllaron los nacionales en Lérida depués de la Batalla del Ebro-. Se libró del paredón por haberle salvado la vida a un falangista al que unos milicianos querían dar matarile. Pues bien, Antonio, al salir de la carcel, volvió a su pueblo. Él era cómico, o sea, actor y coleguita de farra de Antonio Valderrama. A su vuelta todo seguí como antes, los mismos señoritos latifundistas y perdonavidas. De sus siete hijos se le murió uno de pura hambre, que tiene tela y otro pilló meningitis. El hambre se la sacaban a guantazos y, lo que tiene más guasa, le obligaron a casarse con su legítima por la Iglesia, cosa que sus hijos todavía recuerdan hoy. El pobre Antonio se tuvo que venir, como tantos otros, a buscarse la vida en Barcelona. Una vez aquí se tuvo que construir de noche porque de día te la tiraban- una chabola en el Somorrostro. Él, que como ya he dicho era cómico, se tuvo que apañar con un currelo de albañil. Sacó a su familia adelante y logró mudarse con ella a un modestísimo piso de pocos metros cuadrados en el que eran recibidos todos los muertos de hambre que venían del pueblo. Imaginen las literas, los turnos de baño y el cachondeito padre. Y de Antonio me cuentan que fue siempre un guasón que se ciscaba en todo cada vez que aparecía un cura en la tele. Pues bien, Antonio era mi bisabuelo.

Esta es la historia de muchos en este bendito país. Una historia que cualquiera en Santa Coloma, Badalona, Hospitalet o Cornellá les podrá explicar con variaciones mínimas.

Dicho esto no se extrañen si cada vez que un catalanista me viene con la monserga del genocidio, lo de la persecución de la lengua (primera emisión en catalán después de la guerra, 1947) o gilipolleces por el estilo me de la risa floja. Represión de la dura la que pasaron ellos, que no tenían nada que echarse a la boca. Represión es vivir como un perro, no que te digan que no te puedes comprar el Hola en catalán, aunque también debe de joder una hartá. Así que miren ustedes, cuando monten una exposición sobre los que se vinieron de cualquier sitio de España porque Franco estaba a partir una piña con los caciques del país, o sobre los andaluces que se dejaron la piel en cualquier trinchera de la Terra Alta luchando por la República, ahí me verán ustedes. También me verían en la que podrían sacar sobre los 8352 “nacionales” fusilados después de haber pasado por una de las 20 “checas” de Barcelona, tan catalanes ellos como el que más y de los que nadie dice nunca ni mu. Ahora, utilizar como están utilizando esto para decir que en España son todos unos fachas y que los catalanes son unas pobres víctimas, ni de coña. Aquí hubo franquistas como en todos sitios y se vivía mejor que en el resto de España -o si no por qué venían-. Pero claro, nosotros somos “charnegos” y, dicho por el ministro Sevilla, Cataluña no está preparada para según qué cosas.

Si nos ponemos a recuperar la memoria histórica no valen medias tintas.

Subvenciones

Subvenciones

Leo en Periodistadigital que la Generalitat de Cataluña, alias "La Chene", subvenciona a varios medios catalanes con el fin de "vertebrar un espacio catalán de comunicación". Vamos, montar un pesebre de aquí te espero.

De la dádiva del Govern sólo se libran los medios "nacionales" excepto El País -¿por qué será?-. El caso es que la cultura de la subvención se ha instalado en Cataluña desde hace ya algunos años. Como consecuencia los sectores subvencionados han pasado a ser políticamente sometidos, económicamente poco rentables e intelectualmente mediocres. Ejemplos mil. Ahí está la música subvencionada en catalán. Lo único que un músico tiene que hacer en Cataluñalandia para trincar del ala es cantar en lengua vernácula. Idem con la literatura y con el arte en general. Se trata de crear un espacio propio y diferenciado del resto de España, con el consiguiente efecto de echar sal sobre los campos y fomentar la mediocridad más absoluta.

Si algo es malo para un sector de los que les habloes la subvención . Ahí tienen ustedes un cine español aburrido y de broma fácil o absolutamente coñazo y lacrimógeno. Salvo honrosas excepciones la peña no va al cine a ver pelis españolas. Por algo será. Esto se airea por motivos ideológicos por la derecha española de forma recurrente, pero más allá del situacionismo político cualquier guionista, actor o currante del cine en general le podrá decir por lo bajini que no hay nada como vivir del presupuesto del Estado sacando una peli mala de vez en cuando.

El mercado comete injusticias, pero en según que sectores favorece la creatividad y la calidad. Obvio, hay que competir. Por eso en Cataluña tenemos un pop-rock pésimo, una literatura en catalán malísima y aburridísima y unos medios de comunicación complacientes y tiernos con el Govern.

Qui paga mana, que decía aquel. Y si no se lo creen ustedes ahí tienen el ejemplo del Carmelo o el famoso 3%. Mutis por el foro de todo quisqui en este bendito oasis.

Islam, mon amour

Islam, mon amour

El progresismo barato dirá lo que quiera, pero si quiere usted vivir tranquilo no lo haga en un país islámico. Esto lo digo después de años de querer tragar con ruedas de molino y defrender a capa y espada que el Islam es tan bueno como el cristanismo. Por tradición, hernecia, o como quieran ustedes llamarlo, me quedo con el cristianismo. Una vez leí que lo malo de éste es que es una religión de observanza imposible. Demasiadas exigencias. Aún así me quedo con el mensaje que hay detrás y del que ha nacido todo el pensamiento occidental de lizquierda y derecha.
Pese a conocer de sobras que existen 32 (o quizá 34, ahora no recuerdo bien) tipos distintos de jihad, y que ésta sólo significa "esfuerzo". Pese a saber que sólo uno de los tipos de jihad es el bélico, contemplar el mundo a mi alrededor me hace caer en la cuenta de que parece que los musulmanes han olvidado los demás y se empeñan, sistemáticamente, en tocar lo que no suena. Ejemplos miles, desde Palestina hasta Irán -con su uranio y sus mujeres de negro- pasando por Al Qaeda. ¿Simplificación? Puede que sí, pero ahí tienen ustedes los telediarios cada noche. Hagan un recuento de informaciones y saquen sus propias conclusiones. Algún avispado dirá que claro, que los pobrecitos viven en la miseria y de ahí nacen todos los males. Imperialismo, petroleo y todo lo demás, qué les voy a contar a estas alturas del baile. Pero si mal no recuerdo en Bolivia son pobres de solemnidad, y en Haití, y en el Zaire y en Birmania y en la India. Así que, miren ustedes, pobres hay muchos, pero casualmente les da siempre a los mismos -algunos hinchados de petrodólares- por montar el sarao.

Ahora los musulames se ponen de uñas porque a los daneses, tan civilizados ellos, les da por hacer una caricatura de Mahoma. Pues miren ustedes, quien se pica ajos come. Aquí estamos harticos de ver caricaturas de Jesús, su padre, su señora madre, la virginidad supuesta de la misma, la posible paternidad de un legionario romano llamado Pantera, etc, etc, etc. O sea, que en Occidente ya estamos un poco de vuelta de estas cosas.

Si a ellos su religión les prohíbe representar a Mahoma, pues que con su pan se lo coman. A mi plin, que diría aquel. Pero por donde no paso ni hasta arriba de tintorro es por donde nos quieren hacer pasar algunos liberticidas islamistas. Mire usted, si me da por satirizar a Mahoma, tiene usted, señor musulmán, una opción resumida en una frase popular: dos piedras. Esto aquí, claro está, en un sistema democrático heredero de un Siglo de las Luces del que, pese a haber pasado 300 años, en según qué países del mundo están a años luz.

O sea, que más allá del legítimo límite a la libertad de expresión (injuria y calumnia), la sátira forma parte de la vida democrática de cualquier sociedad avanzada. Pero a la vista está que de sentido del humor, igual que de sentido común, en muchos lugares van más bien escasos.

Siempre igual

Siempre igual

Decir que los palestinos han decepcionado a alguien es como decir que éstos se han ganado en algún momento el respeto de cualquiera bien informado. Más allá de la retórica clásica -y comprensible- de que el pueblo palestino tiene derecho a tener un Estado, éste ha demostrado desde 1948 ser de todo menos un pueblo razonable. Precisamente desde la creación del Estado de Israel, los árabes en general y los palestinos en particular, han derrochado falta de sentido común. En estos momentos se darían con un canto en los dientes por recuperar las fronteras de 1967, sensiblemente menores en extensión a las que la ONU les concedió en el ya mencionado año 48 y que perdieron por una mezcla de arrogancia, ineptitud y falta de coordinación. Todo esto viene al caso -no se vayan ustedes a pensar-  por los resultados de las elecciones en Palestina. Hamas se ha erigido en dueño y señor del porvenir de su pueblo. Ante esto, Al-Fatah, el partido de Arafat, se echa a la calle Kalasnikov en ristre y monta el pitote padre. Una derrota, dicho sea de paso, provocada por años de corrupción de un gobierno clientelista y nepotista hasta extremos inconcebibles en cualquier país democrático serio, o sea, occidental. Las diferencias con Israel son más que notables, un cambio de gobierno en el Estado de Israel no supone nada traumático para la sociedad israelí, es más, se han dado numerosísimos casos de gobiernos formados por laboristas y miembros del Likud. En los territorios árabes, por el contrario, un cambio de gobierno supone abandonar el momio y dejar de chupar de la teta. Miles de millones de euros y dólares a cuenta de la cooperación se han derivado a cuentas corrientes suizas. Las infraestructuras son inexistentes en Palestina y la clase política oscila entre la corrupción y el fanatismo religioso. Ahora queda ver qué harán los señores de Hamas. Terroristas confesos capaces de meter a un terrorista suicida en un autobús escolar. Queda ver si serán capaces de cambiar la dinámica de corrupción y llegar a un acuerdo con los isralíes. Éstos ya han dicho de antemano que nanai, que de pactar con terroristas nada. Lógico si tenemos en cuenta la cantidad de muertos que Hamas lleva a sus espaldas. Todo ello si no vemos estallar una guerra civil entre palestinos, lo cual ya sería el colmo del ridículo. Así que o se meten por vereda y se dejan de hacer el chorra, o a los palestinos les quedan otros 50 años de ir por la calle de la amargura con el sambeniro colgado de impresentables. Alguno dirá que todo es culpa de Israel y de gente como Sharon. Un tipo vilipendiado pero que al final retornó Gaza a manos palestinas. Pero si tenemos en cuenta el territorio que Israel ha ocupado en sus diferentes guerras con los Estados árabes y su extensión actual podremos comprobar que no se han querido montar un imperio a costa de nadie. La solución ya la plantearon hace casi 60 años unos señores en Palm Springs, Nueva York: un Estado judío y otro árabe. Pero parece que después de seis décadas los árabes siguen faltos de algo indispensable para tener su propio Estado: sentido común.

Antiamericanismo barato

Existe un sentimiento pueril y maniqueo que consiste en aceptar o rechazar de plano todo un país y lo que representa. Así, vemos como en este país que hasta ahora se llamaba España han existido a lo largo de su historia admiradores y detractores de los páises anglosajones, de Francia o de Alemania. Uno de los ejemplos más claros se dio durante la Primera guerra mundial y la división de la opinión pública española entre partidarios de las potencias centro europeas alineadas en la triple alianza y los partidarios de la Triple Entente.

Uno de los sentimientos más arraigados en la ideosincrasia española ha sido el antiamericanismo visceral. Desde los tiempos del Maine y de la guerra de Cuba, los españoles hemos visto en los americanos a una especie de cowboys que hacían de su capa un sayo e imponían su ley por doquier. Si a esto le sumamos el apoyo que el regímen de Franco obtuvo del presidente Eisenhower y la actuación de los EEUU en medio mundo contra el bloque socialista, no es de extrañar que la izquierda española sea claramente antiamericana. Estas son algunas -y muy superficiales- de las explicaciones. El último episodio lo hemos vivido con con la guerra de Irak y sus consecuencias. Desde ese momento mucha gente se ha volcado en el antiamericanismo irracional y censura a los Estados Unidos con un desconocimiento atroz de la realidad que allí se vive.

El otro día me decía un amigo que una compañera de trabajo le dijo, así por la buenas, que los EEUU eran -cito textualmente- “un país de mierda”. Eso lo decía una persona que, como bien me explicó mi amigo, se atiborra de películas americanas, sigue la moda americana y vive en una sociedad con valores parecidos a la americana. Uno puede estar de acuerdo o no con aspectos como la sanidad, la legislación sobre armas o la oportunidad de ciertas actuaciones en el extranjero por parte del gobierno de los EEUU, pero de ahí a calificar a todo un país como “de mierda” dista un buen trecho. Esta gente desconoce la importancia que han tenido los EEUU para que se asiente por todo el mundo la democracia. Y no me refiero a Ronald Reagan, sino más bien a Thomas Jefferson y a la incipiente república que presidió hace 200 años. Los EEUU fueron el espejo en el que se miraron los franceses y, por ende, todos los liberales del XIX europeo. El país a seguir, la democracia más antigua del mundo -con el permiso de los británicos-. Todo ello por no hablar de su actuación durante la Segunda Guerra Mundial.

Toda esta gente que insulta sin parar a los EEUU asimila el todo a una parte en una especie de sinécdoque fatal. El medio oeste ultraconservador, el llamado “cinturón bíblico” no es la sofisticada costa este, ni el ala más dura del Partido Republicano es hegemónica en el pensamiento político del país . Los Estados Unidos son más. Son el cine con el que hemos crecido y que está a años luz de las pesadísimas películas españolas. Son Truman Capote, Jack Kerouak, Henry Miller, Woody Alle y tantos otros. Son el laboratio de lo que será la sociedad multiétnica del futuro, cuando el mundo sea de verdad una pequeña aldea global. Los valores como la libertad de prensa, la democracia y la libertad individual son los que han hecho grande a ese país. En muchos aspectos todavía estamos muy lejos de ellos.

El antiamericanismo barato no es más que un síntoma de algo que, por desgracia, andamos sobrados en este país: la ignorancia.

Anacronismo

Cita mi amigo Chorche –que a parte de ser un poco nacionalista aragonés es un tio muy majo- en su blog interesantes líneas de Eduardo Galeano. Poéticas y muy bonitas, con un toque entre cursi y políticamente correcto que tira para atrás. Sí sí, es verdad eso de que los indios estaban en América antes que los europeos, que eran la hostia bendita y que vivían de puta madre hasta que llegaron los piojosos de los españoles y les dieron matarile, rile, la. En fin, que ya se sabe, que esto del 12 de octubre –porque supongo que por ahí irán los tiros- es un ultraje y encima salen los lejías haciendo yonging, o como coño se escriba, con un par de cabras que estarían la mar de a gusto en cualquier cerro.
La verdad es que lo más lógico, a base de que te machaquen con la misma cantinela, es tragartela doblada y creer a pies juntillas toda la retahíla de tópicos. Aquí un servidor se encuentra entre los que comulgaron con ruedas de molino, no se vayan ustedes a pensar. Pero el caso es que en la facultad tuve un profesor de Historia Moderna que nos dijo un par de cosas y nos dejó con la mosca detrás de la oreja hace ya unos años. Un tipo encantador y nada sospechoso –porque a estas alturas hay que aclarar el DNI del mencionado profesor- de inclinaciones “españolistas” del tiempo del señor bajito con bigote. El caso es que aquel buen hombre nos explicó que juzgar la Historia con los ojos del presente es una gilipollez como un castillo. Porque a ver de qué un extremeño analfabeto, más bruto que un arado y que se quitaba el hambre a guantazos iba a llegar a América y cuando se encontrara con un indio se iba a poner a pensar en los Derechos Humanos, más que nada porque aún faltaban un porrón de años para que alguien se planteara el asunto. Pues eso, que no, que eso se llama anacronismo y no lo hacen los historiadores con dos dedos de frente Además, que tampoco aquello era un jardín de rosas-y ahora soy yo el que comete el susodicho anacronismo-. Por ejemplo, cuando llega Colón a América se encuentra a los indios tahínos acojonados vivos por causa de los caribes, que eran unos cafres del quince y además se comían a la peña para desayunar. Cuando Hernán Cortés desembarca en Méjico con 500 tíos más cafres que un pitbull en una discoteca, se encuentra con que los nativos lo reciben con los brazos abiertos y le bailan el agua para ver si los libra de los más cafres todavía de los aztecas que, dicho sea de paso, montaban unas escabechinas a costa de sus vasallos que para qué les voy a contar. Y ya, si nos ponemos estupendos, el salvaje de Francisco Pizarro, que era un pájaro de cuidado, alucinó en tecnicolor con el chollo que tenían montados los incas en las minas de Potosí, llamado -el chiringuito este- la Mitra, y que era uno de los sistemas esclavistas más sanguinarios y crueles que han visto los tiempos. ahí es nada.
Todo esto no quiere decir que los españoles, los portugueses y los ingleses fueran unos benditos, de eso nada. Los europeos que fueron a las Américas eran – en su mayoría y con honrosas excepciones- unos aventureros sin escrúpulos que arramblaban con todo lo que se les ponía a tiro. Pero de ahí a decir que unos eran unos ángeles inmaculados y los otros unos malditos con cuernos dista un abismo. Al fin y al cabo todos eran seres humanos y tanto unos como otros eran expertos en darle matarile al vecino, robarle el pan y cepillarse a su señora.

El náufrago

El naufragio es algo más que un mero accidente. Es una sensación de soledad,de aislamiento, de desconsuelo. Algo parecido a lo que siente uno al vivir en una isla desierta se experimenta cada día en el ambiente de lo
políticamente correcto en Cataluñalandia. Ya saben, ese país de ensueño donde todo el mundo habla catalán y es del Barça. No es más que una burda patraña, una mentira repetida hasta la saciedad -como bien sabía Goebbles-
por los medios afines al régimen, pero que ha acabado calando hondo en la mentalidad de mis vecinos. Debería decir de mis compatriotas, siempre que me atuviera a la chapucera y ahistórica definición sobre mi nacionalidad
–sacada de los más profundo del romanticismo decimonónico alemán- que los ilustres políticos de mi parlamento autonómico han creado sin encomendarse a deidad o santo conocido. Pero por ahí no paso, tres mil años de historia no se borran de un plumazo por una serie de vendedores de motos apoltronados.
Volviendo a la cuestión principal, aquí el día de la hispanidad pasó con más pena que gloria Sólo algún grupo de nostálgicos del jurásico pusieron la nota de color dando una pena que ni les cuento y asociando la noción y la
nación de España a lo más vetusto y carrinclón de nuestra historia reciente.
Eso por no hablar de los cachorros del independentismo, incapaces de articular palabra alguna más allá de "fascista". Como bien dijo ayer mi antiguo profesor Arcadi Espada en el programa de la ínclita Maria Teresa Campos, se produce una asimetría entre catalanista y españolista. Ser catalanista tiene una connotación positiva, tiene algo de "noucentista", de "les coses ben fetes", de lucha contra la dictadura y de rancio abolengo
democrático. Por el contrario, ser españolista es sinónimo de “facha”, de franquista reciclado, de España negra, de charanga y pandereta. Todo esto mientras aquí nadie dice esta boca es mía cuando se hunde una calle del
Carmelo dejando en la calle a cientos de vecinos o cuando a Maragall se le calienta la boca y suelta aquello del tres por ciento. Dios le conserve el sentido común al president.
Y en eso andamos, más vendidos que Chiquito de la Calzada en una convención
de astrofísicos. Porque aquí, si lo que quieres es pasar inadvertido, lo mejor es achantarse cuando algún nacionalista te suelta el rollo macabeo de la financiación -la pela es la pela- o aquello tan gracioso de que lo de la nación no es un paso previo a la independencia (que baje Diós lo vea). Aquí calladito se está mejor, ya se sabe, lo de omertá ha sentado cátedra. No se te ocurra decir que el estatuto este es de agárrate que vienen curvas o que lo va a votar Rita la Cantaora, porque te crucifican y te cuelgan el sambenito de “sospechoso”. Desapego al régimen y a la nación, lo peor de lo peor, vamos, algo no visto desde los tiempos del III Reich.
Mientras tanto aquí seguimos muchos náufragos del hundimiento de este país al que muchos se quieren cepillar, bien por mala lecha congénita o por interés pecuniario, que de todo hay en la viña del señor. De vez en cuando
lanzamos –como en este caso- una botella electrónica a este mar virtual agitado por tempestades varias a ver si alguien nos hace una meaja de caso, cosa harto difícil.
Decía Julio Camba que cada país tiene los políticos y los restaurantes que se merece. En Cataluña tenemos a Carod Rovira, a Maragall… y a Ferrán Adriá. Está la cosa mu mala.

Presentación

Esta mañana he asistido a la presentación pública del manifiesto este con el que he estado dándoles la lata estos últimos días. Así que tienen ustedes la primicia un día antes de que salga nada publicado en los medios de papel. La presentación ha tenido lugar en el restaurante "El Taxidermista" de la Plaza Real de Barcelona. Allí estaba todo el mundo, hasta una periodista del "De Verdad". La cosa ha ido bastante bien y los asistentes han expresado su disgusto para con la política del tripartito. Nada de arengas ni bufonadas, sólo un grupo de señores hasta el moño de tanta tontería. No se pueden imaginar el eco que está teniendo el asunto. Y eso que el famoso nuevo partido no se ha presentado todavía bni tiene visos de hacerlo en breve, aunque ya hay cola.
Como no podía ser de otra manetra el periodista de TV3 -el canal Barsa- no ha dejado pasar la oportunidad para poner de manifiesto su ignorancia supina con una serie de preguntas absurdas que no venían a cuento. Y es que en la mentilidad políticamente correcta ser antinacionalista equivale a ser poco menos que falangista. Para ellos no es posible concebir la idea de que se puede ser de izquierdas y no nacionalista, algo que en el resto del mundo mundial es lo más natural. Pero ya saben, veinticinco años de "construcción nacional" dejan secuelas hasta en el más pintado. Muchos aún se resisten a dar su apoyo público por el famoso qué dirán. Pero le pese a quien le pese la cosa ya parece imparable. Por lo pronto el asunto ya merece la pena sólo por oirle decir a un señor en público, y ante un manojo de micrófonos, que ERC es la extrema derecha de este país. Cosa, por otra parte, harto sabida por cualquiera con dos dedos de frente. Pero claro, seguirán llamándolos fachas y burgueses. Hago mías las palabras de Unamuno cuando dijo de que el nacionalismo se cura viajando y el carlismo leyendo. Y como esto es una mezcla de carlismo y nazionalismo -ya saben, lo mejor del siglo XIX- lo mejor sería que algunos se fueran de turné con un baúl repleto de libros y abono de Iberia. Aunque a estas alturas del sarao tampoco le vamos a pedir peras al olmo.

Manifiesto II

En otros tiempos hablaría de ruido de sables, pero en estos cabe hablar de algarada o algo asín. Desde que salió el manifiesto en cuestión han sido muchos los que se han decantado por el silencio, otros por la descalificación, los más por la expectativa. Dicen en los medios afines al nacional-socialismo que los abajofirmantes -los del manifiesto, se entiende- son tal o cual. Que si una panda de pijos, que si unos vividores, etc. Lo cierto es que entre la mediocridad intelectual de este oasis catalán pocos son los que pueden tratarse de tú a tú con alguno de los revoltosos. Lo que pasa es que está muy mal visto decir algunas cosas en este país de ensueño en el que nunca pasa nada ,todos hablamos catalán, vivimos con un ay en el cuerpo cuando dimite un directivo del Barsa y sentimos un orgasmo cada vez que vemos nuestra selección -fallida- de Hockey. O eso o somos fascistas, españolistas, ilustres hijos de Frasquito y su rojigualda ornitófila. Por eso mismo a muchos se les atraganta que gentes ilustradas, democráticas -pero de verdad- y desvinculadas del nacional-catolicismo digan que esto de los últimos 25 años ha sido una casa de putas. Y como buena casa de lenocinio todo aquí es irreal y sólo sale adelante a base de sablearnos la pasta por las buenas. Nadie dice que lo que se gastaron en el Forum podría habr tapado el agujero de la sanidad privada, cosa que, por otra parte, hubiese servido para evitarnos el maldito impuesto sobre los combustibles. Claro, luego sale el conseller de turno diciendo que en Madrid nos quieren mal. Fíjense ustedes, dice, cómo desde las Españas nos quitan la manduca para su uso y disfrute, hay que ver lo malditos que son estos españoles. Y todo eso después de gastarse una pasta en una policía autonómica que no hacía puta la falta, unos canales autonómicos que ya me dirán ustedes para qué sirven si no para crear símbolos nacionales artificiales, y una política linguística parecida al apartheid sudafricano de los 80 qúe no deja de solapar pasta pública para que etiqueten en catalán las anchoas de L'Escala. Resumiendo, un cachondeo. Y luego algunos montan en cólera porque unos señores con dos dedos de frente dicen que de qué. A ver si de una puta vez nos damos cuenta de que de progresista tiene poco el estar hablando siempre de la patria y echarle la culpa de todo al de fuera. Ya incluso tenemos hasta un señor bajito y con bigote... Qué mal rollo.

Manifiesto

Les sugiero efusivamente que lean el siguiente manifiesto.

Después de 23 años de nacionalismo conservador, Cataluña ha pasado a ser gobernada por el nacionalismo de izquierdas. Nada sustantivo ha cambiado. Baste con decir que el actual gobierno ha fijado como su principal tarea política la redacción de un nuevo Estatuto de Autonomía. Muchos ciudadanos catalanes creemos que la decisión es consecuencia de la incapacidad del Gobierno y de los partidos que lo componen para enfrentarse a los problemas reales de los ciudadanos. Como todas las ideologías que rinden culto a lo simbólico, el nacionalismo confunde el análisis de los hechos con la adhesión a principios abstractos. Todo parece indicar que al elegir como principal tarea política la redacción de un nuevo Estatuto para Cataluña, lo simbólico ha desplazado una vez más a lo necesario. La táctica desplegada durante más de dos décadas por el nacionalismo pujolista, en la que hoy insiste el tripartito, ha consistido en propiciar el conflicto permanente entre las instituciones políticas catalanas y españolas e, incluso, entre los catalanes y el resto de los españoles. Es cada vez más escandalosa la pedagogía del odio que difunden los medios de comunicación del Gobierno catalán contra todo lo “español”. La nación, soñada como un ente homogéneo, ocupa el lugar de una sociedad forzosamente heterogénea. El nacionalismo es la obsesiva respuesta del actual gobierno ante cualquier eventualidad. Lo único que se le resiste son los problemas, cada vez más vigorosos y complicados. Por ejemplo, el de la educación de los niños y jóvenes catalanes. La política lingüística que se ha aplicado a la enseñanza no ha impedido que los estudiantes catalanes ocupen uno de los niveles más bajos del mundo desarrollado en comprensión verbal y escrita. Este es sólo uno de los más llamativos resultados de dos décadas de gestión nacionalista. Dos décadas en las que el poder político, además, ha renunciado a aprovechar el importantísimo valor cultural y económico que supone la lengua castellana, negando su carácter de lengua propia de muchos catalanes. La decadencia política en que ha sumido el nacionalismo a Cataluña tiene un correlato económico. Desde hace tiempo la riqueza crece en una proporción inferior a la de otras regiones españolas y europeas comparables. Un buen número de indicadores cruciales, como la inversión productiva extranjera o las cifras de usuarios de internet, ofrecen una imagen de Cataluña muy lejana del papel de locomotora de España que el nacionalismo se había autopropuesto. Su reacción ha sido la acostumbrada: atribuir la decadencia económica a un reparto de la hacienda pública supuestamente injusto con Cataluña. Cabe recordar que una de las acusaciones tradicionales de la izquierda al anterior gobierno conservador había sido, precisamente, la de no saber gestionar con eficacia los recursos de que disponía y practicar una política victimista que ocultara todos sus fracasos de gestión. Poco tiempo ha necesitado el gobierno tripartito para adherirse a esta reacción puramente defensiva, que, además, ha incurrido con frecuencia en la inmoralidad. Alguno de sus consejeros no ha tenido mayor inconveniente en afirmar que mientras el norte español trabaja, el sur dilapida. No parece que el creciente aislamiento de Cataluña respecto de España y que su visible pérdida de prestigio entre los ciudadanos españoles, hayan
contribuido a paliar esta decadencia. Sin embargo, el nacionalismo sí ha sido eficaz como coartada para la corrupción. Desde el caso Banca Catalana hasta el más reciente del 3% (que pasará a la historia por haber provocado una de las más humillantes sesiones que haya vivido un parlamento español) toda acusación de fraude en las reglas de juego se ha camuflado tras el consenso. Un consenso que no sólo se manifiesta en los escenarios del parlamentarismo sino que forma parte del paisaje. Puede decirse que en Cataluña actúa una corrupción institucional que afecta a cualquier ciudadano que aspire a un puesto de titularidad pública o pretenda beneficiarse de la distribución de los recursos públicos. En términos generales, el requisito principal para ocupar una plaza, recibir una ayuda, o beneficiarse de una legislación favorable, es la contribución al mito identitario y no los méritos profesionales del candidato o el interés práctico de la sociedad. Como las fuerzas políticas representadas hoy en el Parlamento de Cataluña se muestran insensibles ante este estado de cosas, los abajo firmantes no se sienten representados por los actuales partidos y manifiestan la necesidad de que un nuevo partido político corrija el déficit de representatividad del Parlamento catalán. Este partido, identificado con la tradición ilustrada, la libertad de los ciudadanos, los valores laicos y los derechos sociales, debería tener como propósito inmediato la denuncia de la ficción política instalada en Cataluña. Oponerse a los intentos cada vez menos disimulados de romper cualquier vínculo entre catalanes y españoles. Y oponerse también a la destrucción del razonable pacto de la transición que hace poco más de veinticinco años volvió a situar a España entre los países libres. La mejor garantía del respeto de las libertades, la justicia y la equidad entre los ciudadanos, tal y como se conciben en un Estado de Derecho, reside en el pleno desarrollo del actual régimen estatutario de las Autonomías, enmarcado en la Constitución de 1978. Es cierto que el nacionalismo unifica transversalmente la teoría y la práctica de todos los partidos catalanes hasta ahora existentes; precisamente por ello, está lejos de representar al conjunto de la sociedad. Llamamos, pues, a los ciudadanos de Cataluña identificados con estos planteamientos a reclamar la existencia de un partido político que contribuya al restablecimiento de la realidad.

Félix de Azúa, Albert Boadella, Francesc de Carreras, Arcadi Espada, Teresa Giménez Barbat, Ana Nuño, Félix Ovejero, Félix Pérez Romera, Xavier Pericay, Ponç Puigdevall, José Vicente Rodríguez Mora, Ferran Toutain, Carlos Trías, Ivan Tubau y Horacio Vázquez Rial.

NO

Primero fue en 1789. La gente se cansó de parasiteo barato y monsergas por el estilo y le dieron un susto al tonto del haba de Luis XVI. Porquitos años después le hicieron un afeitado muy apurado con nueva navaja del doctor Guillotín. Durante todo el siglo XIX no pararon de liarSe la manta a la cabeza y le dieron más de un susto al monarca de turno. En esto del hola, buenas, venimos a cambiar las estructuras del Estado, los franceses tienen su puntito. Son muchos años y lo de darle canela fina a la reacción siempre ha estado de moda. Han tenido sus momentos, pero los conservadores franceses -por aquello de las osmosis- han acabado pareciendo revolucionarios en comparación con la caverna hispana- recuerden, aquellos de vivan las caenas y sus biznietos del nacional-catolicismo-. En fin, que nos llevan mucha ventaja los señores del norte. Los hijos de la Francia, que nos han dado bien por el culo muchas veces, pero que vistos sin pasiones, se lo curran. Ya me hubiese gustado nacer en un país dividido en depatamentos, capaces de enseñarle el dedo medio a los yuesei y que ahora, así, con dos bien puestos, pasan un huevo de pato de la Constitución Europea. Ellos tienen a Napoleón, y nosotros a Fernando VII. Ellos tienen a Degaulle y nosotros A Paquito, sobran comentarios.
Y es que un puntito de chovinismo está muy bien, miren ustedes. Eso de que no hablan inglés porque no les sale del arco del triunfo, aquello de poner pasta para que se hagan películas francesas o aquello otro de salirse de la OTAN por las buenas. Te pueden caer más o menos bien, pero hay que reconocerles que tienen un par bien puestos. Ahora han vuelto a demostrar que tienen muchos tiros pegados y que no son tan tontos como para creerse lo que les dicen por la tele, no como aquí. A ver qué hacen ahora los señores europarlamentarios. Les ha estado de coña que los ciudadanos franceses hayan pasado tanto de ellos como ellos querían pasar de los susodichos. Yo, de momento, me quito el sombrero ante los vecinos. Sí señor.