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![]() "No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. [...] Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo"
"No me gusta nada que haga postrarse a un hombre" "La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres" |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.
Que conste que éste servidor de ustedes no le gusta participar de teorías conspiratorias. Algo que, por otra parte, parece estar enraizado en lo más profundo de la psique ibérica. Lo del doctor Fu Manchu planeando masacres suele ser típico de películas de serie B. Lo malo es cuando algunos se empeñan en teorías tales y conspiraciones novelescas. A priori, uno incluso se toma a cachondeo las historias y a sus voceros pero al parecer algo huele a podrido en Dinamarca. Todo esto viene al caso por lo del 11-M y la supuesta trama que Chuiquito de Teruel -alias "el Fede"- denuncia cada mañana desde su púlpito herziano. Y ya les digo, al principio hasta me lo tomaba a cachondeo. Al principio, repito, porque con lo que está sacando El Mundo día sí y día también -meteduras de pata incluidas como la de la famosa Orquesta Mondragón- la cosa se pone fea. Insisto en que no soy de tragarme tales milongas, pero aquí pasa algo. O bien uno o varios medios de comunicación, con la connivencia de un partido político, se están encargando de intoxicar la opinión pública a base de mentiras y acusacinoes de índole muy grave, o bien el gobierno del Pesoe está tapando lo que de verdad pasó en el 11-M. Y ambas cosas son de una gravedad enorme. Las conclusiones son espeluznantes se crea lo que se crea. Lo son porque si la primera hipótesis es la correcta, un grupo de señores se está encargando de mentir descaradamente contra un gobierno legítimo. Y lo que es peor, está utilizando a medios de comunicación como elemento ejecutor de un plan sumamente antidemocrático. Pero si reulta cierta la otra hipótesis, entonces sí que tenemos problemas. Los tenemos porque en ese caso un partido político y una serie de personas hubieran estado al tanto de que se iba a cometer la mayor matanza de la historia de España y no hicieron nada. Así que si todo esto no es más que una teoría conspiratoria más, estos señores deberían denuinciar a Chiquito y al de los corpiños por injurias y calumnias, como mínimo. Por el bien de esta democracia espero que se aclaren según que puntos oscuros de la historia reciente de este país. Les paso un artículo muy bueno publicado en un blog que les recomiendo visitar. En cuanto se acercan las elecciones los liberales se encuentran con el mismo conflicto. ¿A quién hay que votar? No existe ninguna alternativa liberal en España, y hay que elegir entre una derecha conservadora e intervencionista, o una izquierda estatalista y rendida al nazionalismo reaccionario. En Italia no existe ese problema, Hace 230 un grupo de señores firmaban la Declaración de Independencia de los EE.UU. Las trece colonias norteamericanas de Gran Bretaña se revelaban contra el abuso inglés. ¿Por qué? Pues subyacían criterios derivados de abusos económicos. Cabe recordar la famosa Revuelta del Té de Boston. Los hijos de la Gran Bretaña los cosían a impuestos y regulaban gran parte de las actividades económicas y políticas, con los consiguientes abusos. En aquel momento en América coincidieron gente como mi admirado Thomas Jefferson, Benjamín Franklin, el general George Washington, Samuel y John Adams. Eran gente imbuida en el espíritu del Siglo de las Luces. Sus bibliotecas contenían lo más florido del pensamiento enciclopedista francés, las ideas de Locke y todo lo que podía resultar subversivo en aquella época. Muchos de ellos también formaban parte de la masonería, tan vilipendiada hoy por algunos que van de liberales por la vida. El caso es que, 10 años antes de la toma de la Bastilla, aquellos hombres dieron el pistoletazo de salida de la Edad Contemporánea dando el primer paso para acabar con el Antiguo Régimen. Con ellos se inició el Estado moderno, la separación de poderes, la democracia tal y como hoy la entendemos. También se inició el periodo del as revoluciones liberales. Les siguieron los franceses… y los españoles. La Declaración de Independencia sigue siendo uno de los textos más importantes de la historia de la humanidad. Sin él no se puede conocer la génesis de la democracia moderna. Vaya desde aquí mi admiración por aquellos hombres y por la llama que iniciaron con aquella chispa un 4 de julio de 1776. Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tomar entre las naciones de la tierra el puesto separado e igual a que las leyes de la naturaleza y el Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación. Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para gara ntizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derec ho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que no se cambie por motivos leves y transitorios gobiernos de antiguo establecidos; y, en efecto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a padecer, mientras los males sean tolerables, que a hacers e justicia aboliendo las formas a que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber , derrocar ese gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura seguridad. Tal ha sido el paciente sufrimiento de estas colonias; tal es ahora la necesidad que las obliga a reformar su anterior sistema de gobierno La historia del actual Rey de la Gr an Bretaña es una historia de repetidos agravios y usurpaciones, encaminados todos directamente hacia el establecimiento de una tiranía absoluta sobre estos estados. Para probar esto, sometemos los hechos al juicio de un mundo imparcial. (Aquí los colonos exponen Unos 25 agravios concretos de que acusan al monarca británico. Entre otras cosas... se ha negado a dar su asentimiento a las leyes necesarias para el bien público; [nos ha impuesto] "contribuciones sin nuestro c onsentimiento", etc.) En cada etapa de estas opresiones, hemos pedido justicia en los términos más humildes: a nuestras repetidas peticiones se ha contestado solamente con repetidos agravios. Un Príncipe, cuyo carácter está así señalado co n cada uno de los actos que pueden definir a un tirano, no es digno de ser el gobernante de un pueblo libre. Tampoco hemos dejado de dirigirnos a nuestros hermanos británicos. Los hemos prevenido de tiempo en tiempo de las tentativas de su poder legislativo para englobarnos en una jurisdicción injustificable. Les hemos recordado las circunstancias d e nuestra emigración y radicación aquí. Hemos apelado a su innato sentido de justicia y magnanimidad, y los hemos conjurado, por los vínculos de nuestro parentesco, a repudiar esas usurpaciones, las cuales interrumpirían inevitabl emente nuestras relaciones y correspondencia. También ellos han sido sordos a la voz de la justicia y de la consanguinidad. Debemos, pues, convenir en la necesidad, que establece nuestra separación y considerarlos, como consideramos a las dem 25;s colectividades humanas: enemigos en la guerra, en la paz, amigos. Por lo tanto, los Representantes de los Estados Unidos de América, convocados en Congreso General, apelando al Juez Supremo del mundo por la rectitud de nuestras intenciones, en nombre y por la autoridad del buen pueblo de estas Colonias, solemnem ente hacemos público y declaramos: Que estas Colonias Unidas son, y deben serIo por derecho, Estados Libres e Independientes; que quedan libres de toda lealtad a la Corona Británica, y que toda vinculación política entre ellas y el Est ado de la Gran Bretaña queda y debe quedar totalmente disuelta; y que, como Estados Libres o Independientes, tienen pleno poder para hacer la guerra, concertar la paz, concertar alianzas, establecer el comercio y efectuar los actos y providencias a q ue tienen derecho los Estados independientes. Y en apoyo de esta Declaración, con absoluta confianza en la protección de la Divina Providencia, empeñamos nuestra vida, nuestra hacienda y nuestro sagrado honor. Si uno navega por Internet se encuentra con miles de páginas “alternativas” que ofrecen una información supuestamente veraz e independiente de lo que sucede en el mundo. Hoy Guillermo Fariñas ha dejado la huelga de hambre que ha llevado a cabo durante 6 meses para que los cubanos puedan conectarse libremente a la Red. Las secuelas que le han quedado al pobre Fariñas pueden costarle la vida. Todo por algo tan normal como que uno pueda visitar las webs que le de la gana. En China, en Cuba, en Irán y otros países todavía no existe la libertad de expresión y de información. El Estado –el mismo que imaginó Orwell—decide por uno lo que debe y lo que no debe ver; las noticias que debe o no leer y hasta cómo tiene uno que divertirse. El otro día les colgué en vídeo en el que se comprobaba cómo un cubano no podía pasar una noche en un hotel de su propio país. Me gustaría que todos aquellos que dicen defender la libertad alzasen su voz contra esta clase de abusos. Me gustaría que muchos de los que reclaman que Zapatero dialogue con ETA pidieran con la misma fuerza que Castro libere a los presos de conciencia. Me gustaría que todos esos periódicos digitales alternativos dieran la noticia de la lucha de Guillermo Fariñas y no que callen como putas. Me gustaría, en definitiva, que la izquierda tradicional defendiera la libertad en todos los casos y que no mirase hacia otro lado cuando quien manda no es uno de los suyos. Por degracia la paz es un bien escaso en nuestro planeta. No hemos pasado la mayor parte del tiempo que llevamos sobre esta roca dándonos coces los unos a los otros. En España llevamos 40 años --que se dice pronto-- aguantando atendados terroristas. Ahora parece que la tan ansiada paz está cerca, pero ¿a qué precio? El Pesoe no se puede permitir reconocer el derecho a autodeterminación de eso que llaman Euskalherría y que nunca ha existido sobre un mapa. Tampoco puede tragar con lo de la anexión de Navarra por parte del País Vasco. ¿Qué queda? Parece obvio, que los etarras encarcelados sean paulatinamente puestos en la calle. Todo ello en nombre de la paz. Pero por encima de la paz existen las leyes y el sentido común. En otra ocasión ya les dije que ETA no quiere dejar la armas ahora porque se hayan vuelto pacifistas de repente. No. Lo que pasa es que ya no se pueden permitir el lujo de seguir matando gente inocente. No pueden y lo saben. El panorama después del 11 M (por no decir del 11S) ha cambio drásticamente en el mundo. Ellos lo saben y quieren salirse del jardín de la forma menos traumática posible. El Pesoe, por su parte, quiere anotarse el tanbto de ser el partido que acabó con el terrorismo. Pero, vuelvo a repetir ¿a qué precio? ¿Al de ver a los asesinos de Miguel Angel Blanco o Joseba Pagazaurtundua por la calle? Si ETA quiere dejar las armas que lo haga, pero los presos deberían seguir cumpliendo sus condenas. Lo demás sería una tomadura de pelo. Si ellos no cumplen las penas a ver con qué cara se van a quedar el resto de los presos; esos presos que no han matado nunca a nadie y que están en la cárcel por un tirón de bolso o por tráfico de drogas. Las penas están para cumplirlas. No se trata de ser de derechas o de izquierdas, se trata de tener un mínimo de dignidad. Así que bueno, se puede mirar la cosa desde muchos ángulos, pero lo que sí es seguro es que si esto tira para adelante más de uno va a tener que tragarse sapos y culebras al pasear por las calles del País Vasco y ver a los asesinos de su hijo, marido, padre o madre, andando tranquilamente por la calle como si aquí no hubiese pasado nada. Pelillos a la mar... Les paso un artículo de Arturo Pérez Reverte que no tiene desperdicio. Si algo me fascina de los políticos españoles es su capacidad de rizar el rizo con tal de no bajarse de los carteles. Y la verdad es que algunos domingos me dan esta página hecha. Hoy se la debo al senador del PNV Javier Maqueda, quien opina, literalmente, que «el que no se sienta nacionalista ni quiera de lo suyo no tiene derecho a vivir». Sí. Eso fue lo que el senador –que viene del latín senatus, senado, consejo de ancianos sabios y venerables– largó hace unos días, durante un acto al que estaba invitado en Mallorca; donde, por cierto, se le jaleó la ocurrencia con aplausos. Faltaría más. En España los aplausos van de oficio. Es, salvando las distancias mínimas, como en los programas bazofia de la tele, donde eructa cualquier pedorra, y el cuerpo de marujas de guardia rompe aguas en aplausos entusiastas, que para eso están allí. Para aplaudir lo que le echen y decir te queremos, bonita. Un nuevo frente, siempre latente, ha sido abierto este verano en Oriente Medio. Si en los populosos suburbios chiíes de la capital fueron disparadas salvas al aire como muestra de alegría por la captura de los dos soldados israelíes, y si los refugiados palestinos del campo de Burj el Brajne, cabe al aeropuerto, hicieron gala de su satisfacción, la mayoría de los libaneses teme las consecuencias de esta acción del Hezbollah… En medio de este ambiente de indignación, de resentimiento, de frustración de los pueblos árabes y musulmanes ante las represalias israelíes en Gaza, y también respecto a la apatía de los gobiernos del Mashrek, la coordinación de Hezbollah con Hamas ha sido fomentada por Siria y por la República Islámica de Irán… (Tomás Alcoverro, lavanguardia, 13-VII-06) El primer ministro israelí, Ehud Olmert, se encontraba ayer en Galilea, en casa de la familia del soldado secuestrado de 19 años Guilad Shalit, cuando sus ayudantes le interrumpieron para informarle de que a media hora de allí, en la frontera de Líbano, dos soldados más acababan de ser secuestrados por Hezbollah. Históricamente, para los israelíes el secuestro de sus soldados es considerado un golpe moral y psicológico que va mucho más allá de una vida humana. La muerte de soldados en combate es motivo de luto para la calle israelí, pero los secuestros tienen una importancia política y militar mucho más profunda. Decenas de atentados suicidas palestinos en el corazón de las ciudades traumatizaron parcialmente a la sociedad judía. Sin embargo, minutos después el lugar afectado ya estaba limpio y organizado, y horas después volvía a estar lleno de gente. El efecto de los secuestros, en cambio, se siente a la larga: es el caso del piloto Ron Arad, capturado en Líbano en 1986 y del que se perdió el rastro; todo niño israelí conoce su historia y le recuerda. Gran parte de las familias israelíes envían a sus hijos de 18 años para cumplir un servicio militar de 36 meses que, a veces, conlleva fuertes peligros. Tras el secuestro de tres soldados en menos de tres semanas son muchos los padres que expresan su más profundo temor por la vida de sus hijos; su terror son las imágenes que los islamistas radicales difunden en internet, asesinando a sangre fría a secuestrados en Iraq. Los grupos islamistas Hezbollah, Hamas y la Yihad Islámica, apoyados y asesorados por Teherán, estudian al detalle las debilidades de la sociedad israelí. Por eso, las milicias libanesas intentan raptar incluso los cadáveres israelíes: en los canjes de presos, Israel paga un alto precio incluso por los muertos. Hezbollah y Hamas tienen cadenas de televisión con programas propagandísticos en hebreo para que la opinión pública israelí presione al Gobierno para liberar a miles de presos palestinos de las cárceles israelíes. El propio padre del soldado Guilad Shalit se lo pidió ayer al primer ministro cuando éste le visitó. (Henrique Cymerman, La Vanguardia, 13-VII-06) Llegan por fin las vacaciones y el merecido asueto veraniego. Lejos de ser un trámite más, el descanso estival marca verdaderamente el final de un año y el comienzo del otro. Dejamos atrás un curso difícil y duro, en el que este autor ha tenido que bregar fuerte para hacerse un hueco en el cerrado mundo del periodismo. El balance es bueno, salvo algunas disputas y reyertas electrónicas que dejan alguna baja virtual. Oí una vez que la en al vida vamos dejando cadáveres por el camino. Descansen en paz, añado yo. El caso es que una vez más, la canícula ofrece playa, sol, reencuentros familiares y juergas playeras. Otro veranito más con la sempiterna canción del verano, el hortera vestuario veraniego y el calor, sobre todo el calor. El tiempo libre sirve para darle vueltas al coco y pensar en lo que hemos hecho mal y lo que nos queda por delante. Sin duda una ardua tarea. Pero, volviendo a las citas, como dijo una vez un general, señores, adelante con dos cojones y mariconadas las justas. Que no se diga… El mes de agosto lo pasaré en Andalucía, tierra a la que amo profundamente. No en vano procedo de allí. Mañana por la noche, si todo va bien, éste servidor de ustedes se piensa tomar una clarita en algún garito almeriense. No sé si saben ustedes que por aquellos lares aparecieron hace unos 2800 años unos señores llamados fenicios. O sea, que por aquellas tierras llevan casi tres milenios de civilización, que se dice pronto. Así que por un mes pienso olvidarme de la estéril discusión política, de la tregua de ETA, de la supuesta nación catalana y de todas las milongas que impiden al hombre ser libre. Para libertad la que tengo delante, sin más preocupación de decidir a qué playa iré mañana. Resumiendo, si tengo ganas y un ordenador cerca ya les daré la murga con alguna reflexión propia. Pero no prometo nada…. Felices vacaciones a todos… |