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![]() "No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. [...] Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo"
"No me gusta nada que haga postrarse a un hombre" "La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres" |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006.
Adenda. Dice el inefable Toni Soler, en una breve columna de La Vanguardia, que lo de Ciutadans es un triunfo de la COPE. No sé si fuera de Cataluñalandia conocen ustedes a este tipo carcterizado por un odio visceral a todo lo español y por escribir libros de historia subvencionados que son malos de narices. Pues bien, al bufón de la barretina se le revuelve el estómago con los 3 diputados de Ciutadans. No es para menos -nubes de tempestad a lo lejos-, vive del presupuesto público. También comenta el payaso cuatribarrado que mejor así, porque están contabilizados -los votantes de ciutadans- y no son ni uno más. Suena eso del control a estrategia totalitaria, a marginación social; lo típico en gente de esta ralea. Lo bueno, es que precisamente la gente como Soler es la que hace que aparezca Ciutadans. Sus ladridos y sus insultos son los que indignan a la gente. Su reduccionismo político los hace identificar a la derecha con Ciutadans, a la COPE con Rivera, etc. No saben, o no quieren saber, de dónde vienen los votantes del nuevo partido. En sus pequeñas cabezas aldeanas no entienden el hartazgo de muchos con el folklorismo imperante. Decía Ciutadans en uno de sus carteles que con los 5 millones de Euros que se gastaba la Xene en las selecciones catalanas se podrían comprar 75.000 ordenadores para los colegios. Pero es mucho pedir que gente de la amplitud de miras de Soler -incapaz de ver más allá del Ebro- se preocupe por algo más que por insultar a España o a los catalanes no nacionalistas. No han sido capaces de darse cuenta de que Ciutadans ha obtenido la mayoría de sus votos en el llamado cinturón rojo de Barcelona (vean los resultados en Badalona, Cornellá o Esplugues). Al nuevo partido no le han botado los tenderos (que votan a CiU o a ERC) ni los grandes industriales, sino gente de barrios y poblaciones del extrarradio barcelonés. De todas formas, con gente así Ciutadnas seguirá creciendo exponencialmente, que no se piensen que es algo tan localizado como suponen. Ladran, luego caminamos. Fueron muchos los que no dieron un duro por Ciutadans. Los insultaron, los descalificaron y mintieron sobre sus propósitos. Pero pese a todo, pese al pensamiento único y a los voceros del inmmovilismo, Ciutadans ha obtenido -contra todo pronóstico-3 diputados en las elecciones catalanas. Nace una ilusión. Como ha dicho Albert Rivera, tenemos la ilusión de una Cataluña donde no se discrimine a nadie por su lengua ni su origen. Lo más destacable es que estos 3 diputados han sido elegidos casi sin campaña. El boca a boca ha funcionado como elemento decisivo. No me imagino lo que hubiera pasado con una campaña en condiciones. Recuerdo a una persona que hace un año me dijo, al saber que Ciutadans se conformaba como partido, que no lo conseguirían. Decía esta persona que montar un partido era muy difícil, que había que pagar recibos y movilizar gente. Pues bien, contra viento y marea hay una nueva fuerza política en el Parlamento. Reconozco que me he emocionado al escuchar a los candidatos de Ciutadans hablando en mi lengua materna. Una sensación indescriptible me ha asaltado al ver cómo se ponían los puntos sobre las ies, cómo se decían cosas que hasta hace apenas unas horas eran tabú en Cataluñalandia. Pase lo que pase, un diputado del Parlament de Catalunya dará parte de su discurso en castellano, algo que tendría que ser normal en un comunidad donde más de la mitad de la gente se expresa en esa lengua. Y, lo mejor de todo, no será un viejo reaccionario quien lo haga,como decían muchos, sino un chaval de 29 años de ideas progresistas. Le pese a quien le pese Ciutadans ha llegado para quedarse. Otro dato; ERC ha perdido más de 154.000 votos. El independentismo radical pierde fuelle. Los camisas pardas retroceden ante la alegría de muchos. Desde aquí quiero mandar una efusiva y cómplice felicitación a las gentes de Ciutadans. A ellos, que sin medios y sin cobertura mediática han hecho posible que la voz de los constitucionalistas y los no nacionalistas se haga escuchar en el Parlament. Felicidades a todos y darles caña. No estais solos. Leo en Periodistadigital que Ciutadans prepara el gran salto al resto de España. El fenómeno que representa este nuevo partido ha sobrepasado los límites de Cataluñalandia y son muchos los que quieren exportar la iniciativa más allá del Ebro. En concreto, en estos momentos existen agrupaciones de Ciutadans por toda España, aunque por ahora se limitan a un apoyo de índole testimonial. Los partidos tradicionales hastían cada vez más a la ciudadanía y la abstención crece en cada comicio. Si no hubiera sido por los atentados del 11 M y todo lo que siguió, las pasadas elecciones habrían sido una marcha triunfal del PP y muchos de los que finalmente fueron a votar se habrían quedado en casa. Todo ello es más que natural, piensen ustedes; un PSOE que va a la deriva, que no hace más que meter la pata y que en nombre del retroprogresismo está vendiendo a saldo lo poco que queda de este país. Por otro lado tenemos a un PP anclado en "el humo de los altares" que diría don Antonio -Machado, of course-. Un partido este que, pese a que se define como liberal y centrista, aúna gran parte del pensamiento reaccionario carpetovetónico. De IU mejor ni hablar, viven en 1917 por no decir en la inopia. Cada vez más gente ve la necesidad de crear un nuevo proyecto basado en los ideales de la Ilustración, de las libertades individuales y de la Razón. En otros países de nuestro entorno ya existen formaciones de corte liberal-radical o social-liberal, pero aquí, como siempre, vamos con retraso. Por eso, aprovechando el tirón de Ciutadans, se plantea la necesidad de renovar el panorama político español e introducir un nuevo partido que recoja de forma transversal lo mejor de la tradición liberal europea; hacer del individuo el centro de la acción política y centrar ésta en las necesidades de los ciudadanos. Gestionar, en resumidas cuentas, y no irse por los cerros de Úbeda. Escuchando: Essential Collection de Muddy Waters. Me llegan rumores, macutadas, filtraciones, de que se reedita el Tripartito. Las fuentes son creíbles y todo apunta a que es cierto. Que Dios nos coja confesados, a ver ahora con qué salen éstos. Menos mal que ya no pueden dar la brasa más con el Estatut. Lo que si es seguro es que volverán a acabar como el rosario de la aurora. Fretepopulismo barato "again". Lo que es seguro es que subirán algunos impuestos -si no todos-. Bueno, ya tenemos otra vez Tripartit. Me acaba de llegar un mail de una compañera de facultad convocándome para una manifestación anti-Tripartit. A ver cómo acaban dejando a Cataluñalandia esta peña. Lo que ya se sabe es que las consellerías más vinculadas con la "construcción nacional" irán a manos de ERC. De aquí a 3 años -porque éstos no duran 4 ni borrachos- Ciutadans crecerá otros 3 o 3 diputados, y si no al tiempo. Por cierto, em han colgado un vídeo de youtube donde salen unos nazis catalanes (qué risa) imitándo la estética nacionalsocialista alemana. No sé si saben estos elementos que en los campos de concentración alemanes a los españoles (entre los cuales había muchísimos catalanaes) se los calificaba como raza bastarda mezclada con moros y judíos. Pero bueno, para ser nazi hay que ser primero subnormal, es condición sine qua non. Otra cosa que me llama la atención y que me congratula es que los nazis en custión arremeten exclusivamente contra el "Charnego" Montilla -por ser, textualmente, una rata charnega, no por ser socialista- y contra Ciutadans. De ERC y CIU ni pío ¿será señal de algo? Llámenme mal pensado... Lo dicho, Tripartit o Entesa de Progrés o como quieran llamarlo, uno de los peores escenarios posibles -salvo un pacto CiU ERC- se ha hecho realidad. Otra vez el extremismo al poder, pese a haber perdido 400.000 votos. Es la aritmética de la democracia. Lo que no se paga con dinero es la cara de Mas. Pobre hombre... Al final tanto politiqueo acaba por cansar a cualquiera. Así que hoy les voy a hablar de un amigo. Se trata del tipo de la foto; un chaval especial, de esos que le caen bien a todo el mundo y que es capaz de decirles del tirón la lista de los reyes de Aragón. La verdad es que desde que se fue a vivir a Zaragoza -tierra a la que venera- hemos perdido un poco el contacto, pero me alegró mucho volver a hablar con él el día de las elecciones. Resulta que mi amigo ahora sale por la tele; es reportero (o ENG, como decimos los piniodistas). El caso es que la gente de Aragón ya lo debe de tener identificado. Yo, la verdad, cuando lo vi disfrazado de pingüino casi me muero de la risa. Hay que conocerlo y haberse tomado unas cervezas (Ámbar, si es posible) con él para saber a qué me refiero. Les decía que mi amigo es un trozo de pan, uno de esos aragoneses cabezones y nobles que hacen honor a su tierra. Buena gente, por descontado, y currante como pocos. Todavía me acuerdo de cómo se pasaba la mitad del día vendiendo libros para ir a la facultad por las tardes. Así que me alegro mucho -de corazón- de que le vaya divinamente. Uno se congratula cuando ve a a alguien que se lo ha currado abriéndose camino y conquistando pequeñas parcelas de éxito. Y mi amigo Chorche se lo merece como pocos. El otro día me llamó desde el Parlament -donde estaba cubriendo la noche de las elecciones- para felicitarme por lo de Ciutadans. Bueno, eso y alguna puyita más de las suyas que me hacen gracia porque las tira con elegancia y cariño. Sólo espero poder escaparme unos días de esta redacción en la que me encuentro para hacerle una visita. Siempre y cuando tenga a bien hospedar a este "españolazo" y llevarlo de cervezas por los garitos más depravados de Caesar Augusta. Así que lo dicho, Chorche, eres un fiera... Por fin han acabado reconociendo que invadir Irak fue una cagada con todas las letras. Mira que se lo dijeron: no vayais que os vana dar. Pero ni caso. Los EE.UU. pecan muchas veces de prepotencia y de ignorancia. Prepotencia por pensar que iban a poner de rodillas a un pueblo acostumbrado a que lo puteen. En comparación con el régimen de Sadam la cárcel de Abú Graib -o como se escriba– es un parque temático. Ya sé que puede sonar un poco "heavy", pero es así. Lo de la ignorancia viene por desconocer absolutamente todo del lugar donde se han metido. Lo mismo les pásó en Vietnam y salieron escaldados. Los informes de inteligencia adolecen, precisamente, de falta de inteligencia. Como consecuencia se han echado encima a la opinión pública mundial y, cada vez más, a la americana. Esto puede ser el final de la administración Bush. Aquí un servidor de ustedes, si fuera americano votaría (la próxima vez) demócrata. No me acaban de gustar muchas cosas de éstos pero mientras los republicanos siguen dominados por la extrema derecha religiosa y por los halcones del partido lo tendrán chungo. Pat Buchanan, que es un republicano de la vieja escuela, llama a los actuales dirigentes de su país "los locos". Y Buchanan no tiene precisamente fama de liberal ultraizquierdista. La derecha que gobierna los EE.UU. entronca con la tradición más rancia del calvinismo puritano y el militarismo simple. Todo ello va a acabar por pasar factura a la administración Bush -si no lo ha hecho ya–. La dimisión de Rumsfeld no es sinó el primer acto de una descomposición que acabará llevando a un demócrata a la Casa Blanca. ¿Hillary Clinton? Es posible, el cine ya ha hecho durante muchos años el trabajo de preparar a la sociedad estadounidense para un presidente mujer. Otro aspecto positivo del cambio podría ser el relevo de poder dentro del Partido Republicano y su acercamiento a posturas que ellos califican como "libertarians" (escaso control del gobierno sobre el ámbito privado y poca presión fiscal). De todas formas, sólo cabe esperar y ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Por cierto, me acabo de enterar de una cosa que no puedo dejar de compartirla con ustedes. No sé si conocen ustedes a Margarita Sáez Díez, la mujer del ínclito Enric Sopena y, a la sazón, redactora jefe de El Periódico de Catalunya. Resulta que la buena mujer, cada vez que aparece en el programa 59’’, se dedica a impartir lecciones de moralidad y ética. Pues bien, me acabo de enterar de que la susodicha ha estado cobrando 5.000 euros al mes del erario público durante muchos años como asesora de la Diputación de Barcelona en Madrid durante el tiempo que pasó en la capital del reino. La palabra que ha utilizado el periodista que me lo ha dicho es "vergonzoso". En otro orden de cosas, a esta señora le han puesto una denuncia por decir que a Ciutadnas lo subvencionaba la fundación FAES. Otra apesebrada… La sorpresa del día ha venido de la mano de Josep Piqué, que ha pedido a Ciutadans que no hablen en castellano en el Parlament. Lo primero que me viene a la cabeza es que este tio no sabe de dónde vive ni la gente que le vota i no por qué han votado otros muchos a la nueva formación. A priori, Piqué olvida que los 90.000 votos de Ciutadans no son un regalo a fondo perdido, son un préstamo que una parte de la ciudadanía ha dado al partido de Rivera para que se oponga al nacionalismo imperante. Si ahora Ciutadans dijera digodonde antes dijo Diego, esos votos se esfumarían en los próximos comicios. Un suicidio político, que es lo que le gustaría a Piqué después de la bajada de su partido. Olvida además el señor Piqué que en Cataluña se hablan normalmente dos lenguas. Parece no recordar que lo único que se plantea es que el Parlament sea un reflejo del pueblo de Cataluña. No es un acto fascista como piensan algunos izquierdistas /independentistas ni una provocación como dice el señor Piqué, es un acto -este sí- de normalización lingüistica. Expresarse en una lengua no es ni de izquierdas ni de derechas, es un acto de comunicación que tendría que ser visto como normal. Lo extraño, lo ajeno a lo real, es que un parlamento que representa a 7 millones de personas, de las cuales la mitad se expresa habitualmente en castellano, obvie la realidad de la calle a través del monolingüismo. ¿Provocación, señor Piqué? A ver si va a ser una provocación que hable con mis amigos en castellano, que utilice mi lengua materna en mi trabajo o que lea literatura en español. A lo mejor lo que pasa es que el señor Piqué ve bien esta diglosia a la inversa en el oasis. Lamentable. A muchos nos gustaría que los políticos que nos representan, que están ahí viviendo del momio gracias a nuestros impuestos y nuestros votos, dejaran de lado estériles discursos identitarios y se preocuparan por hacernos la vida un poco más fácil. Qué yo sepa, el castellano es una lengua con muchos siglos de historia y lo mismo la ha utilizado Francisco Franco que el "Ché" Guevara-. Mi lengua, señor Piqué, es la lengua de Machado, de Alberti, de García Lorca, de García Márquez, de Cervantes, de calderón, de Cotázar y de Borges. Utilizarla en un parlamento no es una provocación, ni un acto de extrema derecha -como dicen muchos-, es un acto de normalidad del que políticos acompejados nos sustraen reitaradamente. PD. Es demasiado bueno para dejarlo pasar. Un lector de este blog ha tenido la gentileza de pasarme este enlace con un video de una mani anti Tripartit. Sólo un par de cosas, fíjense en la parafernalia nazionalista y en las similitudes con las reuniones de los nacionalsocilistas en Nurenberg. Todos los fascismos se parecen, tanto en la forma como en el fondo. Por cierto, sin quererlo acaban por parecerse también a la puesta en escena del franquismo con toda su carga folklórica. A mí me ha gustado especialmente lo de "Cataluña catalana". Se retratan ellos solitos. http://www.e-noticies.com/pop/multimedia/?iddoc=13396&indice=2 Estimado Boixos, si algo he aprendido en los años que llevo en este blog es que no merece la pena llegar al enfado personal con nadie por defender ideas contrarias a las mías, así que te voy a contestar sin caer en la descalificación personal y dando datos. Espero que podamos seguir manteniendo esta interesante discusión de un modo sereno aunque, por lo menos por mi parte, vehemente. Me parece increible que digas según qué cosas. A ver, tú vives en un Estado que garantiza que puedas utilizar tu lengua y disfrutar tu cultura sin ningún problema. Mira, en Francia el catalán es casi inexistente, por no decir el occitano o el bretón. Allí no existen Comunidades Autónomas ni nada por el estilo. En Bélgica impera esa segregación de la que tú hablas en los colegios de Valonia y Flandes hasta los 12 años, por cierto, según me ha comentado más de un belga, se odian profundamente entre ellos. En Suecia hasta hace 4 días pasaban olímpicamente de los suomis y su cultura ha estado a un plis de desaparecer. En Gran bretaña el gaélico es ultra minoritario, tanto en Gales como en Escocia, y los parlamentos autónomos los han copiado de España con más de 20 años de retraso. En la malvada España, salvo durante el infausto periodo del franquismo (al que supongo tú estás convencido que yo admiro), el catalán, el vasco y el gallego se han conservado a las mil maravillas. La prueba es que siguen contando con cientos de miles e incluso millones de hablantes. Y no me hables del Decret de Nova Planta porque si quieres hablamos largo y tendido sobre el asunto y te explico cuatro cosas del malo malísimo de Felipe V, de la Guerra de Sucesión y de lo que hicieron los Borbones por Cataluña en el siglo XVIII (y de cómo Rafael de casanovas se murió de viejo ejerciendo de notario). Por cierto, aquí las nacionalidades mal llamadas históricas (¿acaso Aragón no lo es? ¿ni Andalucía? ¿ni Castilla?) gozan de un grado de autonomía inconcebible en la mayoría de Estados de nuestro entorno. Se han respetado las instituciones, la lengua y la cultura gracias a esos malvados españoles que han creído necesario preservar ese patrimonio. Lo único que te pregunto es por qué os empeñáis (algunos, es cierto) en pareceros a esos que tanto criticáis. ¿Por qué ese afán de copiar políticas franquistas y folklóricas? Mira, tú que tanto hablas de confrontación, aquí vivimos gente que hablamos diferentes lenguas, dos de esos grupos (del mismo pueblo, porque yo también he nacido aquí, igual que mi madre) hablan dos lenguas. O nos respetamos todos o sí que habrá confrontación. Ejemplos mil. O yo te respeto a ti y tú a mí o esto se va al garete. Creo que en los último 30 años los malvados españoles han dado muestras de respetar el catalán y su cultura, lo que pasa es que mucha gente se empeña en ver el castellano como algo extranjero, ajeno a Cataluña (aquí se publicó en castellano -alguien lo leería- la segunda edición de El Quijote). Te puedo dar mil ejemplos de que no es así; como el del Tercio de Montserrat (catalanes y carlistas) luchando a favor de Franco en la Batalla del Ebro o el de los voluntarios catalanes con barretina de la Guerra de Cuba. Lo único que pido es que respetes mi lengua y que no se impongan leyes que restrinjan su uso, ni que se limite éste al ámbito privado. No encontrarás en este blog ni una sola opinión mía favorable a la prohibición del catalán o a limitar su uso o su docencia, te reto a que la encuentres en los innumerables artículos que he escrito en los 2 años que llevo con este blog. Ni una. Y esa sensibilidad a la que tú aludes no es fruto de que yo sea catalán, porque en el resto de España hay más gente que piensa como yo que de forma contraria, si no no existirían ni las instituciones, ni las subvenciones, ni las televisiones, ni la autonomía ni nada de nada. Piensa en cómo los castellanoparlantes de Cataluña hemos sido favorables en los últimos 30 años a que a nuestros hijos se les enseñe el catalán, en cómo hemos defendido esa cultura cuando hemos ido de vacaciones a nuestros pueblos de origen, en cómo hemos hecho piña con los catalanoparlantes para que a la cultura catalana se la respete. Sin nosotros, sin nuestros votos y nuestro apoyo no existiría nada de eso. No penséis que lo habéis conseguido solos porque no es así. Fíjate qué curioso, nos llamais fascistas y de extrema derecha por defender lo que vosotros defendéis desde hace muchos años. Algo falla ¿no? Quizá no sepas que en los años 40 el gobierno franquista instauró una ley que imponía que todas las películas se doblaran al castellano y que todos los rótulos, carteles (e incluso la insignia del Barça) estuvieran en castellano o se castellanizaran. Por cierto, aunque sea contradictorio, la primera emisión de radio en catalán después de la Guerra Civil fue en el año 48. Mira, piensa lo que quieras de mí, en serio, pero aunque no te lo creas no tengo ninguna concepción homogénea de España. No me gusta, ni nunca me ha gustado, la imagen que se da de España de flamenco, toros y castañuleas, como no me gusta la imagen de la Cataluña de sardanas, barretina y seguidores del Barça en la nadie habla castellano 8salvo, claro, los charnegos, los gitanos y los cholos). Somos la misma gente, compartimos apellidos, Historia y vicisitudes (invasiones, guerras, conquistas) desde hace miles de años. Hace 2 mil años, mil antes de que existiera Cataluña, a un tipo de Barcino, de Baetulo o de Tarraco se le consideraba hispano -antes eran íberos, como los de Granada-. Cuando llegaron los visigodos, 500 años después, la capital de la Hispania visigoda se situó en Barcelona antes que en Toledo. Más tarde lo francos establecen en los condados catalanes -al frente de los cuales estaba la misma nobleza visigoda que en Asturias- la llamada Marca Hispánica, cualquier historiador o filólogo te dirá lo que significa (no la frontera “con” España sino la frontera “de” España). Ya te comenté lo de la firma de Jaime I. Pese a que muchos os empeñáis en ir a la Edad Media en busca de vuestras naciones, aquí se hablaban lenguas que eran prácticamente idénticas y los reinos se fusionaban y se dividían cada dos por tres. La Unión Dinástica de los Reyes Católicos -que fue el último acto de una política de uniones territoriales- también la habéis tergiversado, ya que en principio los que más ganas tenían de unirse eran los catalanes, que venían depauperados de la crisis del siglo XIV y querían arrimar la sardina al ascua de la potencia en expansión de la época. Mira, el otro día escribí en mi periódico un artículo sobre la Batalla de Lepanto, resulta que había allí bastantes catalanes, incluso uno comandaba un barco y se llamaba Joan de Cardona. Es que no podría parar de ponerte ejemplos de cómo hemos ido de la mano. En fin, podría seguir pero no quiero aburrirte más, esta península está rodeada de mar por todos lados y tiene una de las cordilleras más altas de Europa en el norte, ¿te crees de verdad que no tenemos nada que ver los unos con los otros? Ya te digo, o nos ponemos de acuerdo o aquí pueden pasar cosas muy serias. Los nacionalismo extremos, tanto el español como el catalán sólo producen dolor, muerte y miseria, y ahí tienes la Historia para comprobarlo. PD Ya he hablado de un chiste del Perich (poco sospechoso de derechista y españolista) en el que aparecían dos señores hablando. Uno le decía al otro algo así como: "¿Te acuerdas en los años 60 de aquellos pedagogos que decían lo malo que era para el aprendizaje de los niños catalanoparlantes que se les impartiera toda la educación en catalán?" y el otro respondía "sí, son los mismo que ahora están llevando a cabo la inmersión lingüistica en los colegios". Los liberales españoles viviemos en un permanente estado de dar explicaciones. Y lo estamos porque ni a derecha nia izquierda se llegan a entender nuestros postulados. Les cuento; cuando uno viene de la izquierda (marxista), como es el caso de este servidor, lo que le ha llevado al liberalismo es la búsqueda de la libertad sin restricciones, basada en la persona como piedra de toque sobre la que construir todo lo demás. Sin la persona, sin su libre albedrío, no existe la libertad propiamente dicha. Se podrá decir que la economía ahoga al idividuo, que el capitalismo hace del Ser Humano un simple mecanismo, etc. Y en algunos casos es cierto, pero mucho peor es acabar siendo un súbdito, un "camarada", una hormiguita a la que se niega la individualidad y que tiene que dedicar su vida a un bien que común que acaba sindo el interés propio de la nomenklatura. De nosotros depende, mediante el uso de la justicia --árbitro entre las relaciones humanas--, crear un marco jurídico que permita a los ciudadanos desarrollarse como persona libres y que garantice sus intereses inviduales, ya sea frente a otros individuos o grandes empresas. Pues bien, eso no se entiende desde el izquierdismo. Los argumentos son los que he mencionado sucintamente el el párrafo anterior. El liberal es un egoísta que, en todo caso, le hace el juego al gran capital. No lo veo así, discúlpenme. Siempre, creo, es mejor que una persona con iniciativa pueda salir adelante, hacerse un hueco en el mundo y prosperar. Esa competencia, bien entendida, es la sal de la vida. No estoy hablando de darwinismo social, nada de eso, simplemente estoy hablando de libre competencia, de meritocracia. En el caso peculiarísimo de la izquierda española, tampoco se nos perdona que nos posicionemos frontalmente contra el nacionalismo. Para ellos, este pensamiento reaccionario ha sido un compañero de viaje --no me atrvería, a tenor de lo vivido, a decir que incómodo-- desde los tiempos de la Guerra Civil. De la épica y la lírica de aquel conflicto procede el beneplácito a todas sus acciones, por contrarias al ideario de la izquierda que, en un principio, sean. Miran hacia otro lado, callan, otorgan. Por su parte, la derecha nos critica nuestras posiciones ante asuntos como el aborto, la experimentación cintífica, los derechos civiles o la laicidad del Estado. Pese a lo que muchos piensen, la derecha suele ser intervencionista en asuntos económcos. Llevada por un paternalismo de origen crisitano, estos conservadores tienen una visión de la Historia y de la sociedad bastante monolítica y clasista (no suelen crear condiciones para la promoción social). No entienden, tampoco, una sociedad en la lque os valores procedan del la Razón, del pensamiento ilustrado, en lugar de la moral crisitiana (o católica como es el caso). Otro de los grandes problemas es que en España a los conservadores les ha dado por decir que son liberales. Y no dudo que habrá algunos que sí lo sean --Dios me libre de caer, otra vez, en el absurdo juego de yo soy má auténtico y ortodoxo que tú--, pero cualquiera con dos dedos de frente sabrá que no es así. No lo es , en principio, porque las políticas liberalizadoras de la economía se dan con cuentagotas. Siguen alimentando a un Estado hiperdimensionado que cuenta con toda una legión de burócratas detrás. Aquí, para cualquier cosa crean un ente público y lo dotan de una subvención escandalosa. Una de las cosas que hicieron bien los conservadores cuando llegaron al poder fue reducir el déficit público y privatizar algunas compañías aereas. Por cierto, no sé si se han dado cueta ustedes que desde que se liberalizó un poquitín el transporte aéreo han bajado los precios de los billetes una barbaridad, lo mismo pasó con la telefonía. Apliquen el cuento a todo lo demás. Así que ya ven, para l izquierda somos el gran Satán privatizador de todo y para la derecha unos libertinos. No es que uno se sienta de centro, pero a la fuerza ahorcan. De todas formas, y para matizar algo lo que acabo de decir, la tradición liberal euopea retomada por muchos en los últimos tiempos, al estilo de los LibDem británicos, no renuncia a algunas ventajas del Estado del Bienestar como la sanidado o la educación pública, en todo caso pretende matizalas y racionalizar el gasto (los cheques sanitarios y escolares son un ejemplo). En esta tendencia existe una corriente de transversalidad que toma contacto con algunas ideas de la socialdemocracia, pero adaptándolas, eso sí, a los principios liberales. Actualmente estas ideas están representadas en EE.UU. por amplios sectores de Partido Demócrata y en Europa por los partidos radicales y los mencionados Liberal Democrats de GB. Pese a todo, todavía queda un largo camino por recorrer para que en España esta corriente acabe contando con una representación parlamentaria propia. Les paso un interesantísimo artículo de Félix de Azua publicado en El País. Como es bien sabido, con ocasión del Salon de 1864 el pintor Édouard Manet expuso su célebre Olympia, un desnudo femenino que irritó profundamente a la buena sociedad parisina y cambió las reglas de la representación clásica. La gigantesca cólera desatada por el cuadro de Manet era debida a que el nuevo modo de presentar un tema clásico dejaba sin argumentos a los tradicionalistas. La estrategia artística de Manet negaba todos los valores defendidos por la vieja escuela. Los entendidos, los expertos, los coleccionistas y aquellos aficionados que se consideraban enterados, reaccionaron con violencia porque, de ser cierto lo que Manet expresaba en su pintura, entonces ellos eran una colosal mentira. También es conocido el final de la historia: eran una colosal mentira. Algo similar está sucediendo con la irrupción de un pequeño partido posnacionalista en Cataluña, a partir de las últimas elecciones. El Partido de los Ciudadanos (PC) es minúsculo en comparación con las fuerzas que representan al nacionalismo catalán, pero la reacción que ha desatado es sorprendente y pone de manifiesto, no la amenaza de los débiles, sino el miedo de los poderosos. La astuta conducta de los medios de comunicación catalanes, que no informaron en ningún momento sobre la campaña del PC mientras duró la subasta de votos, no ha podido resistir el resultado y ahora se desborda en ataques furibundos. Un síntoma inequívoco de que el poder se siente débil. Por si alguien supone que escribo desde una posición militante, debo aclarar que si bien formé parte del grupo que incitó a la creación en Cataluña de un nuevo partido que pudiera hablar con naturalidad sobre todo lo prohibido por el poder, en cuanto ese partido se constituyó legalmente me retiré con ánimo de no regresar nunca más a la política empírica. Si ahora escribo sobre ellos es porque nos están sirviendo una valiosa información sobre la falta de información que sufre la sociedad catalana. De modo que habría escrito exactamente lo mismo si hubiera votado a Convergencia o a Iniciativa. La falta de información a la que aludo es una de las causas de la inseguridad del poder catalán. Cuando escribo esta crónica hay ya un acuerdo para repetir el tripartito. Es decir, que han ganado los que han perdido, pero quizás no cabía otra posibilidad. Los partidos nacionalistas catalanes son máquinas de distribución. Cualquiera de las posibles combinaciones ganadoras no se forma para cumplir el deseo de los votantes sino para satisfacer a los partidos y a sus clientelas. Contra este estado de cosas había que fundar un nuevo partido y ese partido ha conseguido tres escaños sin apenas campaña, sin dinero, sin apoyos, sin aparecer en los medios, contando tan sólo con el entusiasmo de la gente. La victoria ha sorprendido porque la sociedad catalana carece de información responsable. Muy pocos periodistas sabían algo sobre el nuevo partido y lo que sabían era mentira. Ningún profesional de la prensa catalana intentó averiguar algo por su cuenta. Cada uno de los mediáticos de prestigio pertenece a un grupo dentro del sistema y nada que caiga fuera de tan estrecho horizonte tiene la menor importancia. La endogamia informativa ha llegado a extremos grotescos, como la creación de un comité de comisarios que vigila a los periodistas catalanes. Sin embargo, no es el momento de examinar el grado de dependencia y la falta de autonomía de los medios catalanes, sino de sacar algunas conclusiones. Y para ello nadamejor que poner algunos ejemplos de lo que está sucediendo después de las elecciones, cuando el resultado es irreparable. Quizás alguien se percate de que el estado de cosas es insostenible, que está hundiendo a la sociedad catalana en el escepticismo democrático, y trate de ponerle remedio. Hablemos de las firmas y vayamos de menor a mayor. Como es lógico, todo el periodismo de batalla ha coincidido en calificar al PC de facha, ultraderechista y cosas semejantes. De nada ha servido que el jefe del partido se definiera como socialdemócrata, o que no haya ni un solo dato que fundamente semejante barbaridad, es decir, que este es un partido de delincuentes. Ningún responsable del PC ha hablado de inmigración y si lo ha hecho ha sido con bastante mayor liberalidad que la señora Ferrusola de Convergencia o el señor Barrera de Esquerra; ni de religión y si lo ha hecho es para declararse laico y contrario a la asignatura de religión, a diferencia de los nacionalistas; ni del aborto, las bodas gays, el feminismo y la parafernalia que trabaja ese partido estetizante, Iniciativa, como no sea para coincidir con ellos porque, la verdad, esas cosas son simplemente obvias. No importa: los Sopena, los Culla, los Cardús, los Sánchez, la infantería del sistema, han afirmado que el PC es de extrema derecha. Era de esperar, por así decirlo, entre la gente de faena, pero subamos un peldaño. Toni Soler es una figura de la radiotelevisión catalana y escribe en La Vanguardia. Es una de esas estrellas locales que viven de luchar heroicamente contra la microscópica presencia del PP y que jamás han tocado un pelo al poder. Sin embargo, la aparición del PC le ha puesto nervioso. He aquí lo que escribía Soler el domingo 5 de noviembre: "(Para el PC) el nacionalismo catalán va de Carod a Piqué, inclusive, y dicen una frase en cada idioma, para demostrar que el idioma no les importa, es decir, que si el catalán desaparece no soltarán ni una lágrima". Esto lo escribe Soler en castellano. Es otro de los innumerables nacionalistas que considera justo multar a un tabernero por no rotular en catalán, pero que desea seguir cobrando sus artículos en castellano, por favor. Con esta moral es difícil informar objetivamente. Subamos otro peldaño, lleguemos a periodistas prestigiosos y a los que respeto. Ese mismo día y en el mismo órgano de los conservadores catalanes, Enric Juliana escribía: "El despliegue del Partido de la Ciudadanía en España sólo es posible con el apoyo estratégico de un poder fuerte. La FAES es uno de ellos y ha amenazado con querellarse contra quien diga que suya es la mano que mece la cuna". Debo confesar que el párrafo me ha desconcertado porque soy lector habitual de Juliana, uno de los escasos periodistas catalanes que utiliza el castellano con elegancia. Su posición siempre ha sido clara, es simpatizante de Convergencia, pero no es un palanganero. Suelo oírle en la tertulia de Carlos Herrera y me parece un hombre equilibrado. Que utilice una falacia tan absurda es significativo sobre el grado de intoxicación de los periodistas catalanes. La gente que ha conseguido tres escaños se los ha trabajado como antaño los clandestinos que luchaban contra Franco: aguantando los ataques del régimen en pleno y sin el menor apoyo de nadie como no sea el desinteresado y generoso de mucha gente que está harta de tanta falacia. Que sólo les hiciera caso la prensa de Madrid no es culpa suya, sino de la prensa de Barcelona. Y acabemos de subir la escalera hasta un nivel que puede costarme una amistad. El viernes 3 de noviembre, Xavier Vidal-Folch, el director de la edición catalana de este periódico y amigo personal, hacía un balance de los resultados. Escribía lo siguiente: "La gran novedad, Ciutadans, ese nacionalismo neoespañolista". Pasaba luego a anunciar que el partido practicará el lerrouxismo, que acabará en manos de la extrema derecha, y terminaba diciendo: "¿Nuevo el nacionalismo español? ¿O el más rancio y cutre de los nacionalismos hispánicos?". Esta es la opinión de un gran profesional catalán que ha vivido en Bruselas durante años y conoce la prensa europea. Si estuviéramos en Europa habría que hacerle algunas preguntas: ¿Qué es, en su opinión, el "españolismo"? ¿Algo así como el catalanismo, un apego cultural? ¿Que te guste la música de Albéniz, el Museo del Prado y las novelas de Mendoza? ¿Hay que añadir, para radicalizar, la jota en plan sardana, los toros en plan castellers, el Valle de los Caídos en plan Montserrat? ¿O más bien será españolista alguien que se oponga al populismo del odio contra los españoles tipo Rubianes? ¿Y que sería un "neoespañolismo"? ¿O es sólo un modo de clasificar para evitarse el análisis? ¿Pereza o desinformación? El lerrouxismo y la extrema derecha son fantasmas constantes en Cataluña, quizás por ser dos de las más frecuentes tentaciones catalanas, desde el carlismo del XIX hasta los Requetés franquistas. Son espantajos que carecen de contenido ya que toda situación histórica es irrepetible y para acabarlo de arreglar nadie sabe muy bien en qué consisten. ¿Es un lerrouxista a la inversa Artur Mas cuando se inventa un carnet de puntos para inmigrantes? ¿O Maragall cuando le concede la nacionalidad catalana a Montilla por lo bien que se ha portado? Cuando un término más o menos técnico se usa como insulto hay que suponer que de lo que abunda en el corazón habla la boca. Lo mejor sin embargo es el final. "Rancio" y "cutre" son de nuevo adjetivos muy frecuentes entre los defensores de la buena sociedad catalana, aunque deben aplicarse exclusivamente al llamado "nacionalismo español". Que Artur Mas se arrodille ante la tumba de Wifredo el Velloso, que todos los partidos canten Els segadors con la mano en el pecho y lo hagan obligatorio en las escuelas, que peregrinen a los lugares sagrados, que prohíban a los escolares hablar en castellano en el patio, o que sólo hayan leído a Prat de la Riba y otros genios de la filosofía política, no es, para ellos, ni "cutre" ni "rancio". Debe de ser lo más progresista, aunque sólo en Cataluña. ¡Qué pésima información, Dios mío! En efecto, un partido sin dinero, sin campaña, sin apoyo mediático, en cuatro meses ha conseguido tres diputados. Ahora el poder catalán puede reaccionar de dos modos distintos: temblando de miedo e insultando como hasta ahora viene haciendo, o poniendo remedio a lo que ha provocado 90.000 votos para el nuevo partido, 60.000 votos en blanco, la más alta abstención de la historia de Cataluña, y un panorama para el futuro Gobierno que cada vez nos acerca más a la Italia de los años de plomo. O a cosas peores. Quizás ellos se sientan a gusto en este ambiente de sauna para padrinos. Los demás, no. Hacía ya tiempo que tenía ganas de escribir sobre lo que sucede en Iberoamérica. El trinfo de los sandinistas en Nicaragua (por los pelos, es cierto), es un ejemplo inmmejorable de hacia dónde han conducido a esos países el caciquismo y la corrupción. Mi ilustre exprofesor Miquel Izard habló una vez de la curiosa situación que vivió en Venezuela. Que conste que Izard ha sido siempre un tipo que cojeaba del pie izquierdo, no sé si me entienden. Bien, les decía que don Miquel, a su vuleta a Venezuela tras la victoria del Chavismo en las elecciones, se encontró con antiguos amigos de ministros, directores generales o vaya usted a saber. La cosa le chocó, y no es para menos. También se dio cuenta cómo el poder estaba empezando, si bien no a corromperlos, por lo menos a cambiar sus hábitos. La cuestión es que el bueno de Izard nos contó que no tenía muchas esperanzas en el chavismo y poca o ninguna fe en el maestro de ceremonias de aquel sarao. Y no lo tenía porque conocía aquellos lares y sabía pèrfectamente que lo que allí sucede es más un problema cultural que político. Vamos, nos vino a decir –a sus alumnos– que entendía perfectamente el cambio de régimen, que incluso lo apoyaba porque el sistema anterior era corrupto y despótico. Veía en el chavismo un cambio de aires pero empezaba a notar como ese mismo aire se esta viciando. Cuatro años después pienso lo mismo que mi antiguo profesor sobre los nuevos gobiernos de izquierda del contienente americano. Los sistemas políticos de países como Bolivia, Venezuela o Nicaragua no han sabido solucionar –en gran medida– las necesidades de sus ciudadanos. Es normal que la gente acabe por agarrarse a un clavo ardiendo. Pero no se excarmienta en piel ajena, y sólo dentrop de unos años los ciudadanos de estos países podrán saber, bajo la luz de la experiencia, lo que suponen las políticas intervencionistas y uniformizadoras. Por otro lado, las políticas económicas aplicadas en el contienente han favorecido a un pequeño grupo de industriales y terratenientes. El verdadero problema es que en estos países nunca se ha llevado a cabo una reforma agraria "a la americana" o "a la taiwanesa". Parece contradictorio pero no lo es. En EE.UU. primero y Taiwan después, la propiedad de la tierra se repartió entre los campesinos. No se colectivizó, ojo, se privatizó y el Estado pagó un rescate justo a sus antiguos propietarios. La diferencia es que la propiedad quedó muy distribuida y acabó por configurar una nueva clase media agraria con excedentes económicos susceptibles de ser invertidos en otro tipo de negocios. Por el contrario, en Iberoamérica se han llevado a cabo medidas que concentraban la propiedad en muy pocas manos y, de resultas, en lugar de una clase media aparecía un proletariado agrario depauperizado. Una clase de pobres que ven con buenos ojos las propuestas de gente como Chávez o Morales. De todas formas hago notar la diferencia entre políticos como los mencionados –maximalistas– con otros como Lula, que si bien proyecta políticas sociales no toca el el sistema productivo sabedor de a qué desastre conduciría a su país. Por último, muchos de los que se llaman liberales en América no son más que conservadores o ultra reaccionarios más interesados en salvaguardar los privilegios de una casta dominante que en aplicar medidas que favorezcan el desarrollo. Iberoamérica no necesita más revoluciones –ahí tienen ustedes a Cuba– sino unas clases medias –primero agrarias y luego urbanas– capaces de sacar a sus países de la miseria. Como muchos de ustedes saben –llámenme perspicaz— un servidor está radicalmente en contra de subvenciones, prebendas y chanchullos en general. Es lo que tiene ser un liberal egoísta. Bien, les digo esto porque ayer por la noche, pasadas la 1 de la madrugada, pillé de casualidad un documental de Canal 33. El documental en sí versaba sobre lo malos que son los europeos y cómo estamos condenando a la miseria a gran parte del mundo. A priori, pensé que se trataba de otro panfleto del buenrrollismo masoquista de los progres del continente. Y así era, por lo menos en la superficie. Les explico de qué iba para que juzguen ustedes mismos. Resulta que la UE subvenciona gran parte de la producción agrícola propia. La remolacha, la cría aviar, los cereales y un sinfín de productos reciben dinero de la Unión. Resultado, se generan miles de toneladas de excedentes agrícolas. ¿Qué hacer con lo que sobra? Sencillo, se exporta a un precio ridículo a países del Tercer Mundo. Resultado, estos excedentes inundan los mercados locales y asfixian la producción autóctona. Los productos nativos no pueden competir y se colapsa la agricultura. Así, un país como Ghana, que hasta hace poco tiempo era auto suficiente y gozaba de una economía en auge, ha caído irremediablemente en la más absoluta miseria. El primer productor de arroz de África importa en la actualidad este producto. Compran al exterior prácticamente de todo (lo de los pollos congelados que traen importados es kafkiano). Como solución, el gobierno ghanés intento gravar con unos aranceles mínimos estos productos, a lo que desde la UE se le advirtió que no lo hiciera si quería seguir recibiendo ayudas al desarrollo. Eso en mi pueblo es chantaje. Otro ejemplo. En Europa se subvenciona la remolacha, producto del que se obtiene el azúcar blanco. Empresas con ganancias que se miden en millones de euros reciben, incomprensiblemente, subvenciones. Como resultado, el azúcar que se produce en Europa es muy barato y se exporta a todo el mundo. Otra vez en África, la industria derivada de la caña de azúcar se ha hundido. Más familias abocadas a la pobreza. Lo curioso es que la cantidad de dinero (en millones de euros) que Europa destina a favorecer el desarrollo es la misma que dedica a subvencionar productos agrícolas. Lo comido por lo servido, que diría un salao. Pues ahí lo tienen, cómo una política que en Europa defiende la izquierda con uñas y dientes condena a gran parte del planeta al subdesarrollo. Aquí no hay malvadas internacionales, ni terratenientes déspotas, ni siquiera gobiernos corruptos, aquí lo que hay es un grupo de señores que cultivan la tierra a costa de los impuestos del resto. Y ante eso, como son votos, los “salvadores de los pobres” no dicen ni mu. Triste, diría yo. Por otro lado, esos agricultores que reciben subvenciones gastan el 90% del agua que se consume en España. Un agua que no sobra precisamente y que va a regar productos que no necesitamos (solución de la izquierda: subir el precio del recibo del agua para "concienciar" a la población de su valor real. Otra vez kafkiano). Se hace urgente una reconversión del modelo agrario europeo. Muchos de ustedes, quizá con familia en zonas rurales, saben que para una gran cantidad de agricultores las subvenciones son imprescindibles, pero quizá haya llegado la hora de echarle imaginación al asunto y diversificar la producción. El cambió no será fácil, pero de lo contrario se perjudica a millones de personas que también tienen derecho a llevarse un trozo de pan a la boca. Otro día les hablaré de los aranceles. No sé si será por la ley zapateril de recuperación de la Memória Histórica pero estoy leyendo una barbaridad de cosas relacionadas con la Guerra (in)Civil. De resultas, como buen epígono de Sócrates, cada vez tengo la sensación de saber menos al respecto. Las viejas clasificaciones maniqueas están empezando a resquebrajarse en mi inerior; ya no tengo tan claro aquello de los bueno y los malos. Piensen ustedes lo que quieran, cuzifíquenme en la cruz que deseen y encasíllenme donde les apetezca, pero es así. Todo ello es producto de la caída de viuejos muros intelectuales que no me permitían beber en otras fuentes que las de la ortodoxia bienpensante. Por suerte, este, como otros muros, ha caído. Acabo de llegar del FNAC, donde me he comprado un libro tiulado La Falange teórica. Me interesa, como historiador, lo que en él pueda decirse de este movimiento político. Más aun, el autor se confiesa secretario particular de Dionisio Ridruejo, padre intelectual –entre otros– de la generación que llevó a cabo la transición política en España a la muerte del dictador. Les escribo todo esto porque de un tiempo a esta parte, como ya he dicho, están cayendo viejas clasificaciones que parecían inamovibles. Por ejemplo, tras leer algunos discursos de don indalecio Prieto y, sobre todo, de don Francisco Largo Caballero, llego a la conclusión que ni uno ni otro –y por extensión el propio Partido Socialista– estaban mucho por la labor de perpetuar una república que calificaban de "burquesa". Tampoco lo estaban, es cierto, gente como Calvo Sotelo, más interesado en mimetizar al fascismo italiano o a Alemania nazi. Pero llega la duda ¿era, realmente, la Falange un partido fascista? La lógica y la Historia así lo afirman, pero no todo está tan claro. Por lo menos en un primer momento y hasta el Decreto de Unificación firmado por Franco en el 37. No lo está porque en España ya existía un partido de corte fascista, camisa negra y saludo a la romana: el Partido Nacionalista Español del doctor Albiñana. No lo está porque Ramiro Ledesma, a la sazón fundador de las JONS, fue expulsado de la Falange por beligerante y maximalista. No lo está por los devaneos católicos de José Antonio Primo de Rivera –algo muy extraño en el ideario fascista al uso–. No lo está por el trasvase de gente del PC y de la CNT que recibió el pequeño partido después de su fundación ni porque en su ideario no aparecen contenidos xenófobos (más bien todo lo contrario).No está claro, no, que la Falange, en un principio fuera un partido fascista –como acabó conviertíendose después–, en todo caso era un partido falangista. Y no lo está, por último, por una serie de declaraciones del propio José antonio Primo de Rivera antes y después del "alzamiento" advirtiendo a "sus muchachos" a que no participaran en ningún movimiento "reaccionario" que perpetuase el sistema de privilegios ni a la casta de los "señoritos". Es curioso, por contra, que en el bando republicano existieran partidos que sí coqueteaban con el fascismo: el PNV y Estat Catalá. Por otro lado, tampoco queda claro si el PC, que se hizo con el control en la zona republicana con la connivencia del PSOE, hubiera establecido un sistema decomcrático –más bien, y a tenor de lo sucedido apenas 10 años después en la Europa Oriental, todo lo contrario– en caso de haber ganado la contienda. En todo caso, todo apunta a que habría habido una nueva Guerra Civil; en esta caso enfrentado a anarquistas y comunistas. Cada vez estoy más convencido de que la Guerra Civil es mucho más poliédrica de lo que se nos ha venido contando. Ni siquiera cuestiones como la reforma agraria o la nacionalización de la banca sirven para establecer una línea clara entre los considerados de "izquierda" y los de "derechas". Si bien es cierto que la República, en un primer momento, representaba los valores de la democracia, una vez internados en la contienda esa forntera se difumina. Al fin, dos totalitarismos frente a frente. Cabe señalar que tanto el PSOE como el PC jalonearon la sublevación anticonstitucional del 34; a todas todas, un intento por subvertir el orden democrático (igual que luego lo fue el del 18 de julio del 36). No me posiciono, no rasgaré mis vestiduras en un requiem por nininguna de las dos emiespañas. Sólo diré que la Historia trató mal a este país y que por azares del destino un dictador mediocre, reaccionario y miserable acabó dirigiendo los destinos de esta piel de toro durante 36 años. PD. Para evitar molestias innecesarias a lectores suspicaces debo aclarar que el motivo de este post no es legitimar la sublevación militar del 36, ni emular a Pio Moa, ni defender ninguna postura antidemocrática, sino exponer una serie de hechos, a priori sorprendentes, y dudas que me asaltan después de leer sobre la contienda y sus origenes. Creo que no está de más arrojar un poco más de luz al respecto sin caer en el sectarismo. Después del post de ayer he estado investigando un poco más acerca del fascismo español. En concreto del Partido Nacionalista Español del mencionado doctor Albiñana y de las posiciones ideológicas de Ramiro Ledesma. Ambos son un calco del fascismo italiano. Pues bien, he encontrado una definición de esta ideología totalitaria que se basa en los siguientes principios: - Centralización de los aspectos jurídicos, políticos y socioeconómicos. - No tolera la oposición. - Inexistencia del Estado de derecho. - Monopolio propagandístico. - Control de la economía. Bases racistas. Anticapitalismo demagógico. Militarismo Por lo mismo que dije ayer, me parece una clasificación demasidado simple, por esta regla de tres se podría denominar "fascismo" a más de una ideología, incluso antagonista, de la primera. De todas formas., lo que sí es cierto es que los países pertenecientes al llamado socialismo real tenían mucho más en común con estos parámetros de lo que a sus defensores les gustaría. La verdad es que el lunes viene calentito. Al parecer el sumario del 11 M hace aguas por todos lados, y no lo digo yo, ni la COPE, sino la propia Justicia, que ya no sabe a dónde mirar para disimular el error. Resulta que el tan vilipendiado análisis de los peritos que publicaba El Mundo, y del que se cachondearon hasta la saciedad en medios prisistas (por no decir priístas) como Cuatro, El País o la SER, era cierto. O sea, que era cierto que los mandos dijeron a los peritos que quitaran la referencia a ETA del informe, (el famoso ácido bórico) y que el análisis de los explosivos apuntaba directamente en una dirección. Vaya, vaya, quién nos lo iba a decir. Con la que está cayendo no sería muy extraño que el sumario tuviese que rehacerse entero. Motivos no faltan al igual que errores en el mismo. Todo por no hablar de la metida de pata antológica -suponemos que no intencionada, of course- del juez Garzón al machacar a los pobres peritos sin tener competencias en el caso. En fin, que en este país no ganamos para sustos. No voy a formular hipótesis porque no quiero ser aventurado, pero aquí cada vez huele más a podrido. Y por lo que sé de Pedro J. , éste tiene guardado más de un as en la manga y lo va a ir soltando poco a poco. Imagino que lo "gordo" se lo guarda para antes de las elecciones. Yo, como siempre he dicho, espero que sea todo una fantasía del director de El Mundo, aunque con los antecedentes en casos como el GAL, no me fío un pelo. Por el bien de este país preferiría que todo fuera pura fabulación. Aunque tengo mis dudas... Hoy es 20 N, una fecha con mucha historia para todos los españoles. Tal día como hoy, hace 31 años (los que tiene un servidor) moría Francisco Franco, a la sazón el dictador más mojigato del hemisferio occidental. Pero la muerte del centinela no ha sido la única coincidente con esta fecha. En 1936, en la prisión de Alicante, asesinaron a José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange, tras un juicio en el que la sentencia estaba ya decidida de antemano. Muchos autores han coincidido en que esa muerte supuso una de las últimas oportunidades de desactivar el golpe militar y acabar con la guerra que se venía en ciernes. Lo hubiera sido por muchos motivos, entre ellos porque sólo José Antonio hubiera tenido la capacidad y la autoridad para desbancar a Franco como líder de la España Nacional. Sabedor de eso, el futuro dictador desoyó la posibilidad de un cambio del líder falangista por la familia del dirigente socialista Indalecio Prieto. ¿Qué hubiera pasado en la España sublevada con un José Antonio? Sabido es que el dirigente falangista preconizaba una revolución nacionalsindicalista con una reforma agraria, una nacionalización de la banca y unas serie de medidas digamos que “izquierdistas”. También es conocido, por ejemplo, que Primo de Rivera despotricaba contra “los señoritos” y contra la casta dirigente española. En un discurso desde la cárcel advertía a “sus muchachos” de que no se dejaran engañar por un movimiento que los utilizase para que nada cambiase en España. Un hecho poco conocido es que antes de su muerte, José Antonio dejó un testamento en el que planteaba la posibilidad de un gobierno de concentración nacional (con socialistas, cedistas y republicanos entre otros) para acabar con la contienda. En él se hablaba de libertad de prensa y de reunión, entre otras cosas. Quien sabe si Federico García Lorca, gran amigo del líder falangista, habría seguido vivo y protegido de la ira de los desalmados que lo asesinaron en Viznar. Hipótesis, nada más que eso, arena en el viento. También un 20 de noviembre murió Buenaventura Durruti, dirigente anarquista. La muerte del líder ácrata todavía está envuelta en el misterio. Al parecer se le disparó su propia arma… Por la espalda y a bocajarro. Se dice, se comenta, que Durruti estaba demasidado influenciado por el PC y que lo quitaron del medio para evitar futuros problemas qure podrían haber ocasionado una escisión en el movimiento anarquista. Otra versión, mucho más fantástica, dice que a Durruti lo mataron porque quería pasarse a Falange. Ésta última teoría es de lo más peregrina, pero responde a un hecho curioso: al sector hedillista de Falange, depositarios del ideario joseantoniano, se les llamaba failangistas (con i) en el bando nacional. Curioso ¿verdad? Otro 20 N con señores de bigote recortado y jóvenes de “estética skin” dando la brasa y cantando el Cara al sol. La mayoría sin tener ni pajolera idea de que el fundador de Falange y el dictador bajito, además de tener unos objetivos completamente distintos, se odiaban profundamente. Y para más inri están enterrados juntos. La Historia hace extraños compañeros de viaje. Ayer aparecía publicado en el TBO, perdón, en El Periódico, que Albert Rivera, Presidente de Ciutadans, había pertenecido a las juventudes del PP. Mi pregunta al respecto es simple y monosílaba: ¿Y? El artículo en cuestión pone de manifiesto una serie de cosas del pensamiento único del oasis. Primero, que el PP es un partido maldito, no democrático y “facha”. Segundo, que en este país uno no puede cambiar de ideas –cosa que he experimentado en carne propia—. Y tres, que están bastante acojonados con un partido que sólo tiene 3 diputados. A ver, Rivera estuvo afiliado durante unos meses al PP y el propio diario que lo “denuncia” dice que nunca se pasó a recoger el carné y que apenas participó en los actos. O sea, que al chaval no le llegó a motivar el asunto. Y aunque así hubiera sido ¿pasa algo? Quiero decir ¿sería un problema que Rivera hubiera pertenecido el PP? Lo que me extraña es que no dediquen un artículo cada día con titulares como “Puigcercós fue miembro del MDT”, o “Piqué tuvo carné del PSUC”, o “Montilla fue comunista”. Este que escribe hace gala de su pasado como militante de la Juventud Comunista del PSUC Viu, un grupúsculo marxista escindido del congelado PSUC original. La verdadera obsesión es vincular a Ciutadans con la extrema derecha o en su defecto con la derecha rancia catalana. De hecho, lo único que pone de manifiesto el artículo de El periódico es que a Rivera no le convenció el PP y lo abandonó. Por cierto, bastante antes de saber que sería candidato y presidente de la nueva formación. Otra cosa es que hubieran descubierto que Rivera hubiera sido miembro de Democracia Nacional o del MSR, pero ¿del PP? Que pasa ¿ahora tiene que llevar el estigma de traidor a la patria catalana por duplicado? Es que es de risa. Érase una vez el Hombre fue mi serie de dibujos animados favorita. A ella le debo gran parte de lo que soy... una pena que no la repongan... |