librodearena |
![]() "No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. [...] Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo"
"No me gusta nada que haga postrarse a un hombre" "La libertad no hace felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres" |
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2007.
El socialismo del siglo XXI, que es el mismo que el del siglo XX pero con moqueta, ha recibido un varapalo en el referéndum celebrado ayer en Venezuela. Por la mínima, sí, pero victoria al fin y al cabo. Lo que pone de manifiesto este plebiscito es que más de la mitad de los venezolanos no están por la labor de convertir a su país en un calco de la Cuba de Castro. Quizá haya influido a ello que ya no se encuentren productos de primera necesidad en los supermercados, que las diferencias sociales se estén acentuando (paradójico, ¿no?) o que, por ejemplo, el pasado noviembre se saldara con una media de 11 asesinatos diarios. Cabe esperar que el gorila se las componga para desvirtuar la victoria de sus oponentes y busque algún camino sinuoso para conseguir sus fines, que pasan por la perpetuación en el poder, el enriquecimiento de una camarilla de allegados y la erradicación paulatina de las libertades individuales. Por el momento, el 50,7% del los venezolanos han dicho NO. Y lo han dicho de forma clara pese a la presencia omnipresente del chavismo, al control de los medios y a la coacción, a veces incluso armada. La mayoría de los venezolanos que han acudido a las urnas (ese es otro asunto, el de la altísima abstención) han dado una lección al aprendiz de brujo de Chávez. No quieren ser como Cuba, no quieren perder lo poco que aun les queda, no quieren, bajo ninguna circunstancia, que su presidente se convierta en un dictador perenne que los lleve a la miseria y al aislamiento. Me congratulo especialmente de que este revés al llamado socialismo del siglo XXI se lo hayan dado en las urnas. Y lo hago porque es el lugar donde hay que vencer a estos dictadorzuelos bananeros. Me congratulo de que la derrota sea resultado de la voluntad popular y no de un golpe de Estado a manos de militares (cosa en la que Chávez tiene experiencia) que siempre podrían achacar al imperialismo yanki. La verdad es que no hace falta. La propia dinámica de estos sistemas los condenan al fracaso. Sólo hace falta esperar y ver cómo se derrumban. En este sentido, Chávez lleva casi 10 años en el poder en los que no ha podido atenuar las dierencias sociales en su país, más aun, éstas se han acentuado. Tampoco ha podido acabar con la feroz delincuencia que azota grandes zonas del país, no ha respetado la libertad de prens; en definitiva, ha llevado a su país a un estado de involución democrática y fractura social de imprevisibles consecuencias. De todas formas, ya se empieza a ver la luz al final del túnel. A esta primera derrota del chavismo han de seguir otras. Sólo es cuestión de tiempo. No sé ustedes, pero a mí me da la impresión de que estamos de rebajas. Y es que cuando se acercan las elecciones los partidos políticos se empeñan en vendernos motos de saldo. La última viene de la mano de nuestro queridísimo presidente Petazeta a costa del apocalipsis climático. No se vayan ustedes a creer, a uno le parece bien todo lo que esté dirigido a la conservanción del medio y a que pueda darse un paseo por la Sierra de Cazorla sin encontrarse latas de cocacola. Lo malo, y en esto parece ser que coincido con algunos ilustres políticos patrios, es cuando la factura del asunto la pagamos los currantes. Volviendo al tema. Dice Petazeta que va a hacer que medio millón de viviendas utilicen energía solar y esas mandangas. Ya les digo, por mi parte dabuten. Lo que no entiendo es cómo la clase media va a incidir en el cambio climático a costa de poner paneles solares. Y no lo entiendo porque resulta que los 40 millones de españolitos apenas contaminamos en comparación con las grandes industrias. Porque es realmente molesto que nos echen la culpa de casi todo. El hombre blanco occidental de clase media es el responsable de casi todos los males del planeta. Y vale, muy bien, algo contribuiremos, pero no me creo según que milongas. Por ejemplo, pocos han dicho que en vez de llenar nuestras sierras de molinillos, cargarnos nuestros ríos con embalses o acribillar Almería de paneles solares, con tres o cuatro centrales nucleares tenemos energía por un tubo. Tampoco ha salido ningún político proponiendo una especie de Proyecto Manhattan para que los gobiernos del mundo se unan y posibiliten la utilización segura del a fusión nuclear como medio para obtener energía. En lo que sí coinciden todos es en acribillarnos a impuestos y subir los precios de la luz, de la gasolina, o, más recientemente en esta Cataluñalandia de mis amores, prohibirnos circular por los alrededores de Barcelona a más de 80 km/h. Claro, como los transportes públicos son tan baratos y fiables. Y así seguimos, pagando por todo un huevo de la cara (textualmente) mientras nuestra clase política se llena la boca de buenas intenciones. Por mi parte propongo que les pongamos pedales en los escaños del congreso y así generen electricidad mientras pasan la tarde. A ver si así hacen algo útil. En www.cantecademacao.org se puede descargar el disco del grupo. Merece mucho la pena, de verdad. |